COLAPSO DEPORTIVO EN RÍO MAYO: FALTA DE ESPACIO Y POLÍTICAS PONE EN JAQUE LA VIDA DEPORTIVA ADULTA
La actividad física y deportiva de adultos en Río Mayo se encuentra en una situación crítica debido a la falta de infraestructura adecuada. El escaso espacio disponible, sumado al uso compartido del principal gimnasio municipal, ha hecho que gran parte de la población quede relegada, sin opciones para mantenerse activa.
El Gimnasio Municipal “Malvinas Argentinas”, único espacio cubierto funcional durante todo el año, opera al 100% de su capacidad. Este recinto acoge la totalidad de las escuelas deportivas formativas destinadas a niños y adolescentes, limitando seriamente la disponibilidad de turnos para adultos. Pero la situación se agrava aún más cuando el gimnasio es alquilado para actividades culturales o eventos, cerrando sus puertas al deporte por hasta cuatro días consecutivos, interrumpiendo toda planificación y continuidad de la actividad física.
El panorama se tornó insostenible tras el cierre de una cancha privada que albergaba múltiples disciplinas como fútbol, vóley, handball y hockey. Toda esa actividad se volcó repentinamente sobre el ya saturado gimnasio municipal.
En teoría, existen otras alternativas: el Club Río Mayo cuenta con una cancha cerrada, pero sin un sistema de calefacción que permita su uso durante el crudo invierno patagónico. Por otro lado, el playón deportivo municipal, al ser abierto, está expuesto a las inclemencias del tiempo, y rara vez es una opción viable.
Hoy, muchos adultos interesados en practicar deportes deben organizarse desde las 7 de la mañana para hacer guardia y asegurarse al menos una hora de uso. Este sistema excluye a quienes no pueden someterse a ese trámite diario, empujándolos al sedentarismo y deterioro físico. Otros, simplemente, abandonan la actividad por frustración o falta de alternativas.
La situación amenaza con empeorar. Próximamente comenzará la Copa Challenger, uno de los eventos más esperados del calendario deportivo local. Las condiciones actuales dejan en evidencia un problema profundo: sin espacio físico suficiente ni condiciones adecuadas, el fútbol amateur deja de ser una actividad recreativa y se convierte en un terreno fértil para lesiones, desorganización y conflictos.
El deporte es salud, integración y comunidad. Pero en Río Mayo, sin infraestructura ni políticas claras que garanticen su acceso, un gran segmento de la población queda excluido. La comunidad espera respuestas y soluciones antes de que esta crisis termine por apagar definitivamente la vida deportiva adulta en la localidad.


