Fuerte malestar tras el listado del IPVyDU: vecinos quedaron afuera sin explicación
Fuerte malestar tras el listado del IPVyDU: vecinos quedaron afuera sin explicación
Pagaron certificados, actualizaron legajos y aun así quedaron fuera del padrón. Reclaman que jamás fueron avisados de supuestos faltantes y cuestionan la ausencia de una guía de trámite clara.
La publicación del listado provisorio con 79 postulantes al sorteo de las 16 viviendas provocó un fuerte malestar en Río Mayo. Numerosos vecinos descubrieron que no figuraban en el padrón pese a haber realizado los trámites solicitados, incluido el pago del certificado del Registro de la Propiedad. La mayoría asegura que nunca fueron informados sobre supuestos faltantes y que recién al ver el listado supieron que habían quedado afuera. La ausencia de una guía formal de trámite y la falta de notificaciones por correo o teléfono —los canales oficiales declarados en cada legajo— se convirtieron en el eje de los cuestionamientos, ya que el organismo difundió las convocatorias únicamente por redes y medios locales, dejando incomunicadas a personas que no utilizan esas vías.
Ese desorden administrativo se vio reflejado también en presentaciones formales. Una de ellas fue la de Giuliana Coronel, quien realizó las actualizaciones solicitadas y pagó el certificado correspondiente, pero al publicarse el padrón descubrió que no estaba incluida. Cuando acudió a la delegación se le informó que debía presentar documentación adicional que —según indicó en su nota— nunca había sido requerida en etapas anteriores. Solicitó, además, que la recepción de documentación sea confirmada por correo electrónico para evitar exclusiones sin aviso previo. Su caso se suma al de quienes denuncian haber cumplido con los requisitos, pero sin recibir comunicación sobre faltantes que podrían haberse subsanado dentro del plazo.
En redes sociales el malestar también se hizo notar. Gabriela Carriqueo afirmó que “está como raro este listado” y cuestionó que se haya anunciado la obra como destinada a madres solteras mientras en el padrón “aparece gente sin hijos, que no vive en el pueblo y madres que quedamos afuera otra vez”. También recordó que se les indicó que pagando el certificado “ya entraban al sorteo”, algo que no ocurrió. Jessi Beztinlyj reclamó que se explique el criterio mínimo de ingreso, mientras que Luciana Lavia sostuvo que siempre se comunicó que “toda la gente anotada entraba al sorteo”.
A estos planteos se sumó la intervención de Luciana Zalazar, quien observó que la entrevista con la delegada dejaba expuestas prácticas administrativas que podrían explicar por qué tantas personas quedaron afuera sin haber cometido errores. Señaló que hubo informes manejados sin cadena de custodia, falta de trazabilidad, documentación enviada “por foto”, un acceso desigual a la información y demoras del Registro de la Propiedad que no fueron acompañadas por un procedimiento claro. Cuestionó que herramientas que hoy se presentan como solución estaban disponibles desde el principio y que, de haberse utilizado correctamente, muchas familias no habrían sido perjudicadas por demoras externas. También criticó el anuncio de futuras exigencias —“una bomba que se viene”— al considerar que los procedimientos deben comunicarse formalmente y no anticiparse como si fueran primicias. Para Zalazar, tampoco corresponde que una funcionaria espere que las irregularidades le sean señaladas de manera informal: “No estamos en igualdad de condiciones; uno es ciudadano, la otra es autoridad pública”.

Frente a este escenario, la delegada del IPVyDU, Marina Martín, concedió una entrevista al informativo de Cable Canal Río Mayo, donde intentó explicar el procedimiento utilizado en la elaboración del listado. Durante la conversación mantuvo un tono contenido, postura rígida y la mirada baja, especialmente al responder sobre notificaciones y criterios de inclusión. Explicó que “cuando hicimos el primer llamado no todos se presentaron”, aunque evitó profundizar por qué el organismo no utilizó los contactos formales del padrón para garantizar que esa convocatoria llegara efectivamente a cada postulante. Sobre el segundo llamado, indicó que “unos 80 u 81 presentaron lo del Registro”, pese a que varios de ellos hoy no figuran en el listado, y reconoció que existe “un caso donde sí presentaron todo y no aparecieron”, atribuyéndolo a posibles fallas del sistema. A medida que avanzaban las consultas sobre certificaciones abonadas y criterios dispares para aceptar documentación, insistió en que “cada caso es individual”, una definición que para los vecinos profundiza las dudas sobre la falta de un procedimiento uniforme. También confirmó que una de las 16 viviendas ya está reservada por decreto, por lo que solo 15 serán sorteadas.
La delegada manifestó su desacuerdo con el sistema de sorteo y comparó el método actual con el anterior
En un tramo central de la entrevista, Martín sostuvo que no coincide con el método de adjudicación vigente. Señaló que cuando le preguntaron qué opinaba sobre que “la suerte determine tu necesidad”, respondió que no estaba de acuerdo, aunque aclaró que las delegaciones “son empleadas” y deben aplicar la directiva provincial. Comparó luego el sistema actual con el anterior, cuando —según explicó— se realizaba una visita domiciliaria a todos los inscriptos: un procedimiento que, a su entender, permitía conocer la realidad socioeconómica de cada caso y que hoy ya no se aplica. Sobre la toma de decisiones finales afirmó que “el que resuelve es el de arriba”, y que la oficina local tiene margen limitado para intervenir. Finalmente anticipó que los requisitos posteriores al sorteo serán aún más exigentes y que lo ocurrido con el Registro de la Propiedad “no es nada comparado con lo que se va a pedir después”.
Con la etapa de impugnaciones en curso, los descargos deberán ser evaluados antes de definir el padrón definitivo. Para muchas familias, esta instancia será decisiva en un contexto de alta demanda habitacional y necesidad de transparencia en cada paso del proceso.
