Dos alumnas de la 716 compiten en la Ovinpiada Patagonia Sur, una instancia técnica nacional del sector ovino
Morena Cotidiano y Luana Santibañez viajaron junto a la docente Ailín Arias a General Conesa para participar de la Ovinpiada Regional Patagonia Sur, que se desarrolla el 1 y 2 de mayo. Se trata de una competencia educativa de alcance nacional donde estudiantes de escuelas agrotécnicas ponen a prueba conocimientos técnicos vinculados a la producción ovina.
Las estudiantes pertenecen a la Escuela Agrotécnica N° 716 de Alto Río Senguer.
La Ovinpiada es organizada por la Universidad Nacional de La Pampa, a través de su sistema de capacitación rural, y reúne a equipos de distintas provincias patagónicas en una instancia clasificatoria hacia la etapa nacional. No es una actividad recreativa: las pruebas son teóricas y prácticas, y abarcan desde sanidad, alimentación y genética hasta manejo directo de animales en corrales, evaluación corporal y reconocimiento de razas.
En ese contexto, las estudiantes de la Escuela 716 llegan con un proceso previo de preparación que incluyó el acompañamiento del profesor Javier Aguirre, además de un componente que atraviesa a muchas escuelas rurales: el saber transmitido en el ámbito familiar. La consulta permanente a padres y abuelos, vinculados históricamente a la actividad ovina, forma parte de una lógica de aprendizaje que combina conocimiento académico con experiencia de campo.
La sede elegida para esta instancia regional no es casual. General Conesa se ubica en una zona productiva donde la actividad agropecuaria tiene peso concreto, lo que permite que las evaluaciones se desarrollen en condiciones reales. Allí confluyen equipos de distintas escuelas de la Patagonia Sur, en una competencia donde se mide capacidad técnica, criterio productivo y resolución de situaciones propias del trabajo rural.
Más allá de los resultados, la participación en este tipo de eventos tiene un valor formativo directo. La Ovinpiada funciona como un espacio de validación de conocimientos y también como una instancia de proyección para jóvenes que se forman en un sector clave para la economía regional. En territorios donde la producción ovina sigue siendo un eje productivo, este tipo de experiencias no solo fortalecen la formación técnica, sino que también consolidan el vínculo entre educación y desarrollo local.
El traslado de las estudiantes contó con el acompañamiento de la Municipalidad de Alto Río Senguer, que facilitó el viaje hasta Sarmiento para continuar el recorrido hacia Río Negro, en una logística que permitió garantizar la participación del equipo en la competencia.
La Escuela 716 vuelve a estar presente en un escenario donde no se evalúan discursos, sino conocimientos aplicados. Y eso, en una región como la Patagonia, tiene un peso que excede lo educativo.
