El coronel señalado para ordenar Olivos fue imputado por no denunciar amenazas a soldadas en Esquel
Fernando Tereso, segundo jefe de la Casa Militar, participa de la reorganización de la residencia presidencial. Durante su gestión en Chubut, la Fiscalía le atribuyó haber omitido denuncias y comunicaciones a sus superiores. Su segundo fue condenado a seis años de prisión por amenazas y abuso de autoridad contra soldadas voluntarias.
El coronel Fernando Alberto Tereso vuelve a ocupar espacio en la agenda nacional por la reorganización de la Quinta de Olivos, después de haber conducido el Regimiento de Caballería de Exploración N.º 3 “Coraceros General Pacheco” de Esquel, Chubut. Según informó La Nación, el actual segundo jefe de la Casa Militar tiene a su cargo el recambio de personal y tareas en la residencia presidencial. Su trayectoria incluye una imputación que recibió en 2018, cuando la Fiscalía Federal le reprochó no haber denunciado delitos cometidos dentro de la unidad que dirigía.
Tereso estuvo al frente del regimiento desde diciembre de 2016 hasta fines de 2018. El 10 de mayo de ese último año, la Fiscalía Federal de Esquel informó que había reunido más de treinta testimonios y prueba documental, y solicitado las declaraciones indagatorias. La investigación alcanzaba al segundo jefe por amenazas contra personal subordinado y también al propio Tereso por presunto incumplimiento de sus deberes como funcionario público: le atribuían no haber denunciado los delitos de los que habría tomado conocimiento ni haber informado al Comando de la IX Brigada Mecanizada de Comodoro Rivadavia.
Los fundamentos de la sentencia dictada años después contra Matías Castro Ramos incorporan un testimonio sobre la actuación de Tereso. Alejandro López declaró que había visto a una de las víctimas angustiada y que, antes de retirarse, advirtió al jefe sobre la gravedad de lo ocurrido. Según quedó registrado en el fallo, Tereso no le creyó y lo calificó como una “falacia”. Se trata de una declaración incorporada al juicio contra Castro Ramos, no de una condena contra Tereso.
Castro Ramos fue condenado en octubre de 2023 a seis años de prisión por amenazas coactivas contra tres soldadas voluntarias y abuso de autoridad sobre una de ellas. El Tribunal Oral Federal de Comodoro Rivadavia tuvo por acreditadas presiones y represalias vinculadas con el rechazo a sus pretensiones sexuales. Entre los hechos probados figura el castigo a una soldada a la que ordenó realizar ejercicios sobre un charco durante una noche de invierno, obligándola a permanecer mojada y expuesta al frío hasta terminar la guardia.
La condena quedó firme en junio de 2026, según informó públicamente la abogada querellante Mariela Llanquinao. En julio también se conoció el rechazo del pedido de prisión domiciliaria de Castro Ramos. La responsabilidad penal establecida en ese juicio corresponde al exsegundo jefe: Tereso no fue juzgado allí y, entre las fuentes públicas consultadas, no se localizó una resolución que permita establecer cómo terminó la imputación formulada en su contra en 2018.
Cuando las denuncias tomaron estado público, Tereso sostuvo que el regimiento colaboraba con las investigaciones. “Está todo en la justicia”, declaró a Red43 en mayo de 2018, y señaló que la unidad había puesto a disposición lo solicitado por las autoridades militares y civiles. El Ejército había anunciado una investigación administrativa y el envío de autoridades de la brigada y personal de auditoría a Esquel. La documentación consultada no permitió establecer el resultado de ese procedimiento interno.
Al preparar su salida de la ciudad, hacia finales de aquel año, Tereso hizo otra evaluación de su gestión. En una entrevista recuperada por Red43, donde repasaba las actividades operacionales de la unidad, afirmó que “el balance es altamente positivo”. Para entonces, la Fiscalía ya había comunicado la imputación contra él. Su traslado fue anunciado para diciembre, aunque la información disponible no permite atribuir ese cambio de destino a una sanción por la causa.
Su llegada a la conducción de la Casa Militar quedó formalizada en abril de 2024 mediante el Decreto 291, firmado por Javier Milei, Nicolás Posse y Luis Petri. La norma lo designó segundo jefe, con rango de subsecretario, y nombró a Sebastián Ignacio Ibáñez al frente del organismo. Por lo tanto, su cargo en la estructura de seguridad presidencial precede en más de dos años a la actual reorganización de Olivos.
El Gobierno anunció en septiembre la disolución de la Administración General de la Residencia Presidencial de Olivos y un plazo máximo de sesenta días para transferir bienes y responsabilidades a la Casa Militar. La explicación oficial invocó mejoras en la seguridad y en los procedimientos administrativos. Las publicaciones que ubican a Tereso como responsable operativo del recambio deben distinguirse de su nombramiento formal de 2024: no se localizó un nuevo decreto que lo designe individualmente al frente de la quinta.
La reorganización coincidió con denuncias sobre contrataciones y provisión de alimentos para la residencia. La diputada Marcela Pagano presentó una ampliación de denuncia vinculada con esos servicios. Por separado, el Boletín Oficial permite verificar una licitación para adquirir carnes y pescados destinados a Casa de Gobierno y Olivos. Ese llamado acredita la existencia de una contratación en trámite, pero no demuestra por sí mismo cuánto se pagó, qué mercadería se entregó ni la existencia de un desvío.
También fue aceptada la renuncia de Belén Agudiez a la Subsecretaría de Planificación General, con efecto desde el 20 de septiembre. El decreto que formalizó su salida no estableció responsabilidades por las denuncias ni explicó sus motivos. Aunque estos hechos integran el escenario del recambio en Olivos, corresponden a actuaciones distintas de la investigación que se inició en el regimiento de Esquel.
En aquella causa, el tribunal dispuso comunicar la sentencia contra Castro Ramos al Ministerio de Defensa y a la jefatura del Ejército para que adoptaran medidas de prevención y capacitación destinadas a evitar la repetición de los hechos. Esa orden fue dictada en octubre de 2023. Seis meses después, el Gobierno nacional designó a Tereso como segundo jefe de la Casa Militar.
