Senguer: Mongilardi habló del restaurant escuela y lo presentó como “un sueño”, en medio de cuestionamientos por el procedimiento y la falta de respaldo documental
En medio del debate que generó la ordenanza que habilita la cesión de un terreno para el desarrollo del Restaurant Escuela Francis Mallmann, el intendente de Alto Río Senguer, Miguel Mongilardi, brindó detalles sobre la iniciativa y defendió su alcance, al que definió como una oportunidad histórica para la localidad.
En diálogo con Radio Giros de Comodoro Rivadavia, el jefe comunal explicó que la idea comenzó a gestarse hace más de un año a partir de una propuesta impulsada por el propio chef. “Esto arranca hace más de un año, el proyecto es presentado por el propio chef Francis Mallmann, con la idea de dejar un legado, más allá de todos los restaurantes que tiene en distintos países, una escuela de cocina con el sello de él”, señaló.
Según detalló, el esquema de financiamiento no recaería en el municipio sino en inversores privados, a través de una fundación con anclaje local. “La idea era que empresarios lo acompañen para financiar todo esto, pero a través de una fundación que pertenezca a la localidad de Río Senguer”, explicó.
Mongilardi sostuvo que el alcance del emprendimiento no se limitaría a la gastronomía, sino que incluiría formación integral en servicios vinculados a la actividad. “Esto no es solamente gastronomía. Acá se les va a enseñar a los estudiantes desde la administración de una hotelería hasta cómo se presenta una mesa o cómo se manejan las habitaciones”, indicó.
También remarcó que el proyecto tendría proyección regional y nacional, con una segunda etapa pensada para recibir estudiantes de otras localidades. “Va a ser abierto para jóvenes de la región e incluso del país, con módulos habitacionales para que puedan pernoctar estudiantes y profesores”, agregó.
En términos de impacto local, el intendente no dudó en destacar la dimensión simbólica de la iniciativa. “La verdad que, le soy sincero, para nosotros como senguerinos es un sueño. Esto nos va a dar una identidad a nivel mundial”, afirmó.
En paralelo, vinculó el desarrollo del restaurant escuela con otras iniciativas que —según señaló— buscan posicionar a la localidad en un esquema productivo más amplio. Entre ellas mencionó un proyecto privado de piscicultura a unos 30 kilómetros de Senguer, orientado a la exportación. “Lo que me generan a mí los empresarios es que me aseguran mínimo 40 puestos de trabajo para la localidad”, sostuvo.
Por último, hizo referencia a obras complementarias en la zona costera del río Senguer. “Tenemos una costanera de 1.200 metros y ya aprobamos con el gobierno provincial los primeros 500 metros de un paseo con vereda, iluminación y equipamiento urbano. Eso le va a dar una postal distinta a nuestro lugar y lo queremos preservar y cuidar mucho”, concluyó.
El escenario en el que se dan estas declaraciones no es menor. La discusión trascendió el ámbito local y, a partir de su fuerte circulación en redes sociales y medios regionales, generó un debate abierto donde vecinos, actores políticos y referentes fijan posiciones y, en muchos casos, cuestionan el procedimiento con el que se avanzó.
Ese es el punto donde se concentra el planteo de la oposición: la ordenanza fue incorporada sobre tablas, sin dictamen previo en comisión, y los concejales de Acción Vecinal Senguer aseguran que nunca tuvieron acceso a la redacción del texto que terminó siendo aprobado. Incluso sostienen que desconocen el origen de esa redacción y que no fue elaborada dentro del propio Concejo Deliberante.
En ese contexto, varias de las definiciones que hoy expone el intendente —vinculadas a etapas, alcances, financiamiento o impacto del emprendimiento— no encuentran correlato en la documentación que dio origen a la ordenanza. Según remarcan, no existe un proyecto ejecutivo presentado ni documentación técnica que permita evaluar de manera integral la iniciativa.
A eso se suma otro de los puntos que aparecen en discusión: la figura de la fundación. De acuerdo a lo planteado por el Ejecutivo, el desarrollo se canalizaría a través de una entidad con anclaje local. Sin embargo, desde el ámbito legislativo señalan que no hay información pública sobre su constitución, autoridades o inscripción formal, y advierten que, según la normativa vigente, el municipio no puede crear fundaciones, sino en todo caso participar o acompañar iniciativas de ese tipo.
Así, el eje del conflicto no se centra únicamente en la idea del emprendimiento, sino en la distancia que hoy existe entre el relato público de desarrollo que impulsa el Ejecutivo y la falta de respaldo documental que, según la oposición, caracteriza el expediente con el que se avanzó en la cesión del terreno.
