Vigilia y acto central: Río Mayo conmemoró el 2 de abril con dos jornadas de memoria y participación
A 44 años de la Guerra de Malvinas, la comunidad acompañó primero la vigilia en la noche del 1° y este jueves el acto oficial en Plaza San Martín, en una convocatoria que reunió a autoridades, instituciones y vecinos en torno al reconocimiento a los veteranos y caídos.
Río Mayo volvió a encontrarse en una de las fechas más sensibles del calendario nacional con una participación sostenida en cada una de las actividades programadas. La conmemoración comenzó con la vigilia del 1 de abril, en la que vecinos, autoridades y representantes de distintas instituciones se congregaron para esperar la llegada de la medianoche y rendir homenaje a los caídos y veteranos de la Guerra de Malvinas.
El acto contó con la presencia del intendente Gustavo Loyaute, acompañado por autoridades militares y de seguridad, entre ellas el jefe de la unidad militar TC Martín Sakamoto, el jefe del Escuadrón 38 de Gendarmería Nacional, comandante Carlos Corrales, el jefe de la Policía, comisario Néstor Peña, el jefe de Bomberos Miguel Contreras y el coronel (R) Hugo Cóspito, además de funcionarios y vecinos que se sumaron a la convocatoria.
En ese marco, la vigilia se desarrolló con una secuencia protocolar que incluyó la entonación del Himno Nacional Argentino, un minuto de silencio en memoria de los caídos, la invocación religiosa y las palabras alusivas, para luego dar paso a la Marcha de Malvinas. La desconcentración se produjo ya en los primeros minutos del 2 de abril, luego de un momento que volvió a poner en primer plano el respeto y el recogimiento.
Las actividades continuaron este jueves con el acto central en el playón de la Plaza San Martín, donde la comunidad volvió a darse cita para la ceremonia oficial encabezada por el intendente, junto a concejales y los veteranos de guerra Anacleto González y Jorge Chaar, protagonistas directos de una jornada que tuvo como eje el reconocimiento y la memoria.
Durante el acto se destacó la presencia de la Bandera de Guerra del Ejército Argentino y de las banderas de instituciones escolares, en una escena que volvió a reflejar el acompañamiento institucional y comunitario en una fecha que atraviesa a distintas generaciones. Referentes sociales, autoridades y vecinos participaron de la ceremonia, que se desarrolló con normalidad y con una importante concurrencia.
El desarrollo incluyó palabras alusivas y los momentos protocolares habituales de este tipo de actos, en una jornada que encontró continuidad con lo vivido durante la vigilia y que reafirmó el lugar que ocupa el 2 de abril en la vida de la localidad.
Al cierre, la actividad concluyó con un encuentro compartido entre los presentes, donde se ofreció chocolate y tortas fritas, en un gesto que acompañó la jornada conmemorativa y permitió extender el espacio de encuentro más allá del acto formal.








