Renuncian dos médicos del Hospital Rural de Alto Río Senguer tras denunciar maltrato, acoso y abuso de autoridad
La renuncia del Dr. Ricardo Monteiro y la Dra. Jéssica Santana dejó al Hospital Rural de Alto Río Senguer con un solo médico en funciones. La decisión fue comunicada públicamente por Santana, quien denunció conflictos con la dirección del establecimiento y apuntó contra el director Ángel Martín. Hasta el momento no hubo una respuesta oficial de las autoridades sanitarias.
La renuncia del Dr. Ricardo Monteiro y la Dra. Jéssica Santana dejó al Hospital Rural de Alto Río Senguer con un solo médico para atender a la comunidad. La decisión fue dada a conocer públicamente por Santana, quien informó que tanto ella como Monteiro dejaron sus cargos debido a conflictos con la dirección del establecimiento.
En el comunicado difundido a través de sus redes sociales, la profesional sostuvo que la decisión respondió a “conflictos con la dirección del hospital” y denunció “maltrato, acoso y abuso de autoridad por parte de Ángel Martín”, director del Hospital Rural de Alto Río Senguer. Asimismo, precisó que ambos profesionales ya no mantienen ningún vínculo con la institución.
Santana también dedicó un mensaje de despedida a sus pacientes, agradeciendo la confianza y el afecto recibidos durante el tiempo que ejerció en la localidad. “Ha sido un verdadero privilegio acompañarlos y formar parte de sus vidas. Me llevo conmigo hermosos recuerdos y el inmenso afecto que recibí de cada uno de ustedes”, expresó en la publicación.
Según publicaciones del propio Hospital Rural de Alto Río Senguer, el 15 de marzo de 2025 ambos fueron presentados oficialmente como parte del equipo médico del establecimiento. Poco más de un año después de aquella incorporación, resolvieron dejar sus cargos y poner fin a su vínculo con la institución.
La salida de ambos profesionales tiene un impacto inmediato sobre el funcionamiento del hospital. Según pudo saber este medio, tras estas renuncias el establecimiento quedó con un único médico en funciones: Iván Castillo, quien se incorporó al equipo del Hospital Rural de Alto Río Senguer el 20 de abril de este año.
La reducción del plantel médico plantea un escenario complejo para la organización del servicio sanitario. Con un solo profesional en funciones, una eventual derivación o traslado de un paciente hacia un centro de mayor complejidad podría dejar transitoriamente al hospital sin cobertura médica presencial, hasta tanto el profesional regrese o se disponga un reemplazo.
Las acusaciones formuladas por Santana son de especial gravedad, ya que atribuyen la decisión de ambos médicos a un contexto de “maltrato, acoso y abuso de autoridad” por parte de la dirección del hospital. Hasta el cierre de esta edición no se conocía una respuesta pública de Ángel Martín, del Área Programática Sur ni de la Secretaría de Salud del Chubut sobre los hechos denunciados, ni tampoco sobre las medidas que se adoptarán para garantizar la continuidad de la atención médica tras la salida de los dos profesionales.
La publicación de Jéssica Santana generó una inmediata repercusión en las redes sociales. Decenas de vecinos expresaron su respaldo y agradecimiento a ambos médicos, destacando la calidad profesional y humana con la que atendieron a la comunidad durante su paso por el Hospital Rural de Alto Río Senguer. Al mismo tiempo, numerosos comentarios cuestionaron la conducción del establecimiento y sostuvieron que situaciones similares ya se habrían producido con anterioridad, señalando que no sería la primera vez que profesionales deciden alejarse del hospital en medio de conflictos internos. Entre las respuestas también hubo usuarios que mencionaron y etiquetaron al gobernador de Chubut, Ignacio Torres, solicitándole que intervenga en el caso y adopte medidas para garantizar el normal funcionamiento del servicio de salud en la localidad.
Con la salida de Monteiro y Santana, la atención sanitaria de Alto Río Senguer queda atravesando uno de sus momentos más delicados de los últimos años. Mientras la comunidad espera respuestas de las autoridades provinciales, la principal preocupación pasa por conocer cómo se cubrirán las dos vacantes y de qué manera se garantizará la atención médica en un hospital que hoy quedó reducido a un único profesional en funciones.
