Sepúlveda cuestionó las contrataciones de espectáculos en Esquel: “Presupuesté $77 millones y terminaron pagando $125 millones”
El productor artístico y responsable de MJS Records Producciones cuestionó el manejo de las contrataciones de espectáculos durante la gestión del intendente Matías Taccetta. Aseguró que su empresa cumplía con los requerimientos técnicos, pero el Municipio terminó contratando firmas de afuera por montos superiores y relató que una de las adjudicatarias después lo buscó para que MJS hiciera el mismo trabajo. También denunció que el Compre Local “no se está cumpliendo” y planteó: “¿Por qué vas a pagar más cuando el precio es más barato y cumple las condiciones?”.
Esquel, Chubut. El productor artístico Jesús Sepúlveda cuestionó la política de contrataciones de espectáculos de la Municipalidad de Esquel durante la gestión del intendente Matías Taccetta y aseguró que empresas de la ciudad que cumplen con las exigencias técnicas terminan relegadas frente a proveedores de otros lugares. Durante una entrevista en Esquel Política Online, programa conducido por Javier Comparada, relató casos en los que MJS Records Producciones presentó sus presupuestos, quedó afuera de la contratación y, según afirmó, los servicios terminaron adjudicados por valores superiores.
Sepúlveda lleva más de tres décadas dedicado a la producción integral de espectáculos y está al frente de MJS Records Producciones, firma nacida en Esquel en 1994. Su actividad incluye producción artística y técnica, sonido, iluminación, pantallas, backline y coordinación de giras, con trabajos realizados en distintos puntos de la Patagonia. La empresa forma parte además del circuito de proveedores que consulta la propia Municipalidad: en febrero de este año fue convocada a cotizar servicios de sonido, iluminación, escenario y backline para los espectáculos del 120° aniversario de Esquel.
El reclamo de Sepúlveda entra en tensión con una política que la administración de Taccetta viene presentando públicamente alrededor del desarrollo económico y el empleo local. El Municipio mantiene vigente en sus contrataciones el Régimen Especial de Promoción-Compre Local establecido por la Ordenanza 119/17 y, durante 2026, el Ejecutivo volvió a impulsar medidas de promoción de la inversión y el trabajo de los esquelenses. El productor sostiene que esos principios no se reflejan de la misma manera cuando se decide quién presta los servicios para determinados espectáculos financiados con recursos municipales.
Durante la entrevista explicó cómo se define técnicamente una contratación de este tipo. Los artistas presentan un rider donde establecen qué necesitan para subir al escenario: consolas, sonido, iluminación, monitores, pantallas, estructuras y otros elementos. Sobre esas exigencias cotizan los proveedores y la productora responsable de los artistas determina qué propuestas cumplen. “El productor es el que trae los artistas, aprueba los riders. Él dice: este está bien, este cumple, este no cumple”, explicó Sepúlveda, quien aseguró que en el caso que originó uno de sus reclamos la propuesta de MJS había sido aprobada.
Según contó, esa conformidad tampoco se limitaba a una propuesta presentada sobre el papel. Sepúlveda venía trabajando desde hacía años con Gonzalo Crespo, de Ilumo Producciones, y recordó una producción realizada en Villa La Angostura con Bersuit Vergarabat, Los Caligaris y Los Totora. La productora conocía el equipamiento y la capacidad operativa de MJS cuando evaluó el rider presentado para trabajar en Esquel, por lo que Sepúlveda rechazó que una falta de capacidad técnica pudiera utilizarse después como explicación para dejar afuera a la firma local.
Pese a esa aprobación, relató que la Municipalidad terminó contratando para aquel evento a una empresa de Bahía Blanca vinculada a Federico Ceballos. Sepúlveda aclaró que no discute que el Municipio pueda seleccionar a otro proveedor si considera más conveniente su propuesta. Su cuestionamiento apunta a otra cosa: que una empresa local que cumplía técnicamente quedara afuera y que después el propio adjudicatario externo terminara recurriendo a esa misma firma para poder realizar el servicio.
Según su relato, la empresa contratada se comunicó con él y le planteó directamente la posibilidad de subcontratar MJS. “Me llaman y me dicen: ‘Jesús, yo me presenté en Esquel, me gané la de Esquel, me la dan y no puedo hacerla. ¿Vos podrás realizar la técnica?’”, recordó. La firma externa conservaría la contratación y facturaría ante la Municipalidad, mientras que la producción técnica del espectáculo quedaría finalmente en manos de la empresa de Esquel que había participado previamente de la cotización.
Ese episodio es uno de los puntos centrales de su cuestionamiento a la política municipal. “Me están diciendo que yo no cumplo los requisitos para hacer el trabajo y resulta que la empresa que adjudican me llama para que yo se lo haga”, sostuvo. Para Sepúlveda, la propuesta de subcontratación terminó confirmando que MJS tenía capacidad técnica para ejecutar directamente un servicio por el cual el Municipio había optado por contratar a una empresa de afuera.
Sepúlveda aseguró que llegó a acordar el trabajo y que incluso recibió un adelanto de la firma adjudicataria, pero que días después le comunicaron que debía apartarse. Según relató, desde la empresa le dijeron: “Te tengo que bajar lo que habíamos arreglado en Esquel porque en Esquel no te quieren”. La afirmación corresponde a una conversación privada relatada por el productor, quien no identificó durante la entrevista quién habría impartido esa supuesta indicación.
El productor afirmó que una situación similar volvió a producirse durante 2025 y allí puso números a su cuestionamiento. “Yo mandé copia de mi contrato, que lo hice público. El año pasado mis presupuestos fueron 77 millones de pesos y terminaron pagando 125 millones”, aseguró. Entre las dos cifras mencionadas por Sepúlveda existe una diferencia de $48 millones, aunque para establecer una comparación definitiva entre ambas ofertas deberían cotejarse los servicios y condiciones incluidos en cada contratación.
Su planteo apunta precisamente al criterio utilizado para justificar esa diferencia. Si el proveedor de Esquel reunía las condiciones técnicas y ofrecía un precio inferior, Sepúlveda considera que la gestión municipal debe explicar por qué se resolvió contratar afuera. “¿Por qué vas a pagar más cuando el precio es más barato y cumple las condiciones?”, preguntó durante la entrevista, al sostener que se trata de recursos que salen del presupuesto municipal y, por lo tanto, de una decisión que debe poder ser explicada.
Sepúlveda también cuestionó el efecto económico de contratar intermediarios externos cuando la producción termina ejecutándose con empresas de Esquel o de la región. Una firma radicada en otra ciudad debe contemplar traslados y logística y, si posteriormente necesita subcontratar a un proveedor local para realizar el servicio, una parte del monto contratado queda en manos de esa intermediación. El productor sostuvo que la situación resulta todavía más difícil de justificar cuando el prestador local había cotizado directamente y estaba técnicamente habilitado para hacer el trabajo.
Ahí ubicó su reclamo por la normativa de Compre Local. “La ordenanza del Compre Local no se está cumpliendo”, afirmó. La Ordenanza 119/17 continúa siendo mencionada por la propia Municipalidad dentro del régimen aplicable a contrataciones públicas, mientras que para prestar servicios al Municipio los interesados deben estar inscriptos en el Registro Oficial de Proveedores y presentar sus respectivos presupuestos.
Sepúlveda comparó ese funcionamiento con su experiencia en Comodoro Rivadavia, donde explicó que un productor que llega desde otra ciudad puede realizar un espectáculo, pero afronta costos y cánones superiores a los de un prestador local. Esa diferencia termina incentivando asociaciones con empresas radicadas en Comodoro y permite que una parte mayor de la actividad económica permanezca allí. El productor considera que Esquel debería avanzar hacia un mecanismo semejante para las contrataciones culturales.
Su reclamo tampoco quedó limitado a MJS. Durante la entrevista mencionó a Daniel Almendra, Gastón Colinecul, Javier Catrigal y otros trabajadores vinculados con la actividad y sostuvo que existe capacidad local para asumir producciones de distinta escala. Explicó además que en el rubro es habitual que los productores tercericen determinados equipos o servicios entre colegas, por lo que una empresa no necesita ser propietaria de cada elemento técnico para hacerse cargo integralmente de un espectáculo.
“Todos tendríamos, si se hicieran las cosas, la capacidad de que todos trabajemos como locales”, afirmó. Su propuesta es que los productores de Esquel tengan una posibilidad efectiva de conocer las necesidades, presentar sus ofertas y competir antes de que se cierren acuerdos con empresas externas, particularmente cuando se trata de eventos financiados con fondos municipales.
La discusión planteada por Sepúlveda también alcanza a una definición política de la gestión Taccetta. El intendente ha sostenido durante este año que uno de los objetivos de su administración es favorecer la inversión privada, el desarrollo económico y la generación de empleo local. Incluso los regímenes productivos impulsados desde el Ejecutivo contemplan incentivos vinculados con la contratación de trabajadores y proveedores de Esquel. El productor reclama que esa misma orientación tenga una traducción concreta cuando el Municipio compra servicios para sus espectáculos.
Sepúlveda buscó separar su posición de cualquier pertenencia partidaria y recordó que durante sus años de actividad trabajó con administraciones de distintos espacios. Contó que en algunas oportunidades incluso le pidieron definirse políticamente para determinar si continuaría trabajando. “Mi respuesta siempre fue: yo soy productor, no soy político”, señaló, y sostuvo que su discusión pasa por las condiciones en las que compiten quienes desarrollan la actividad en la ciudad.
Sobre el final de la entrevista contó que recientemente debió suspender dos giras patagónicas, una con David Medina y otra con Pablo Alarcón, porque la venta de entradas no permitió sostenerlas. Con la actividad privada atravesando esas dificultades, Sepúlveda insistió en que las contrataciones públicas deberían permitir competir a quienes trabajan, invierten y tributan en Esquel, y concentró su reclamo en una pregunta que atravesó toda la entrevista: por qué una empresa local que, según afirma, cumplía técnicamente y cotizaba por menos dinero terminó afuera de un trabajo que después el propio adjudicatario externo quiso encargarle.
