Ola polar: prevén temperaturas inferiores a los -20 °C en el sur de Chubut y la Patagonia austral
Una masa de aire de origen antártico provocará un marcado descenso de las temperaturas desde este viernes y, al menos, hasta el jueves 23 de julio. El fenómeno afectará al sur de Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego, donde se esperan varios días consecutivos con frío extremo y nevadas aisladas.
El Servicio Meteorológico Nacional informó el ingreso de una masa de aire polar de origen antártico que provocará temperaturas excepcionalmente bajas en gran parte de la Patagonia austral. El período más intenso del fenómeno se extenderá desde este viernes 18 de julio y podría mantenerse hasta el próximo jueves 23.
De acuerdo con el organismo nacional, las temperaturas mínimas oscilarán entre los -15 °C y los -5 °C, aunque en algunos sectores podrían registrarse valores inferiores a los -20 °C. Las máximas, en tanto, se ubicarán entre los -6 °C y los 4 °C, configurando un escenario de frío persistente durante varios días consecutivos.
El sur de Chubut se encuentra entre las regiones que sentirán con mayor intensidad el ingreso del aire antártico. Localidades como Río Mayo, Alto Río Senguer, Lago Blanco y otros puntos del departamento Río Senguer podrían experimentar temperaturas extremas, especialmente durante las madrugadas y las primeras horas de la mañana.
Además del marcado descenso térmico, el pronóstico anticipa precipitaciones aisladas, principalmente en forma de nieve, previstas para el sábado 18 y el lunes 20 de julio. La combinación de nieve, temperaturas bajo cero y viento podría generar condiciones adversas tanto para la circulación en rutas como para las actividades al aire libre y las tareas rurales.
El Servicio Meteorológico Nacional difundió mapas donde se identifican con tonalidades oscuras las áreas con las temperaturas más extremas, es decir, aquellas que podrían registrar valores inferiores a los -10 °C durante el evento meteorológico.
Ante este panorama, se recomienda extremar las medidas de prevención, evitar la exposición prolongada al frío, proteger las instalaciones de agua y calefacción en los hogares y mantenerse informado sobre la evolución de las condiciones meteorológicas en la región.
