Un enfermero de Aldea Beleiro denunció represalias de la jefa comunal y pidió el traslado

Ambos residen en viviendas del predio sanitario: según el trabajador, la funcionaria permaneció en la casa que ocupaba cuando trabajaba allí como enfermera. El encargado denunció bloqueos reiterados de la salida de la ambulancia, pese a sus advertencias, y sostuvo que los conflictos continuaron después de recurrir a la Policía y a las autoridades de Salud.
El enfermero profesional Gustavo Ariel Méndez acusó a la jefa comunal de Aldea Beleiro, Patricia Tapia, de ejercer represalias e interferir en su trabajo al frente del puesto sanitario. En diálogo con Río Mayo 1935, describió una sucesión de conflictos por el uso de las instalaciones y aseguró que, después de intentar resolverlos mediante conversaciones, reclamos ante sus superiores y denuncias policiales, pidió un traslado para continuar trabajando en otro destino de Chubut.
Parte del conflicto se desarrolla dentro del mismo predio donde funciona el servicio de salud. Según explicó Méndez, el puesto sanitario dispone de dos viviendas: una de mayor tamaño, en la que Tapia residía cuando trabajaba como enfermera y donde habría permanecido después de asumir la conducción comunal, y otra más pequeña, donde vive él. No está confirmado bajo qué condiciones la funcionaria utiliza actualmente esa casa.
En ese espacio, el enfermero denunció que la camioneta oficial de la comuna fue estacionada en reiteradas oportunidades frente al garaje de la ambulancia, obstruyendo su salida. Sostuvo que pidió varias veces a Tapia que dejara libre el acceso, señalizado con franjas amarillas, y que explicó el riesgo de demorar un traslado ante una emergencia.
“He conversado por los buenos modos, he hablado con la jefatura de Enfermería, he hablado con la Dirección”, relató. Según su versión, las autoridades del Hospital Rural de Río Mayo conocían el problema y habían intervenido, pero las obstrucciones continuaron. Añadió que desde la Dirección le recomendaron evitar nuevos enfrentamientos directos con la funcionaria y recurrir a otras vías para canalizar los reclamos.
La denuncia contravencional por el acceso de la ambulancia habría sido realizada el 25 de agosto, después de esas advertencias. La intervención policial habría incluido una constatación en el lugar y registros fotográficos y fílmicos del vehículo comunal frente al portón.
Durante la entrevista, Méndez describió otro episodio ocurrido después de una jornada de fútbol en la localidad. Contó que había salido a atender a un paciente y, al regresar, encontró la camioneta atravesada frente a su entrada y la de la ambulancia. Dijo que tocó bocina, esperó unos minutos y finalmente avisó a la Policía para evitar una discusión. Afirmó que ese hecho también fue filmado y que volvió a denunciarlo.
Tapia trabajó como enfermera y estuvo a cargo del puesto sanitario antes de asumir la conducción comunal. En junio de 2023 participó como coordinadora del establecimiento de la recepción de una nueva ambulancia 4×4. Méndez remarcó ese antecedente al sostener que la funcionaria conoce el funcionamiento del servicio: “Ella sabe que esas puertas no se pueden tapar”.
El enfermero también cuestionó que Tapia realizara por su cuenta pedidos de gas para el puesto sanitario. “Yo soy el encargado”, señaló al explicar que le corresponde gestionar el suministro y firmar los remitos que permiten al proveedor cobrar por la entrega. Según sostuvo, la funcionaria interviene en esos pedidos, pero la responsabilidad de recibirlos y certificar la provisión queda a cargo de él.
Hacia fines de septiembre, Méndez rechazó cuestionamientos sobre su desempeño que atribuyó a la jefa comunal. Aseguró que cumplía con sus obligaciones y que en el puesto sanitario no había recibido quejas escritas ni verbales de vecinos. Durante la entrevista sostuvo que también recibió reproches desde la conducción sanitaria que vinculó con las quejas de Tapia, y los interpretó como una forma de presión y hostigamiento.
Méndez aludió además a diferencias personales con la funcionaria, aunque su reclamo se concentra en las condiciones para ejercer su trabajo y en el uso de los espacios del puesto sanitario.
La relación tenía otro antecedente, anterior a la denuncia por la ambulancia. En mayo, el enfermero participó de la organización de un baile en el salón comunal, por cuyo alquiler se pagaron $200.000 a la comuna. Los organizadores sostuvieron que también habían invertido en pintura, iluminación y acondicionamiento, con la expectativa de continuar realizando actividades.
El desacuerdo se produjo cuando intentaron reservar una nueva fecha para junio. Según los organizadores, Tapia rechazó el pedido alegando quejas sobre el evento anterior y la necesidad de utilizar el salón para actividades comunales. Ellos cuestionaron la decisión y reclamaron que se reconocieran los gastos realizados. La controversia motivó gestiones ante Asuntos Municipales y una denuncia presentada el 2 de junio en la Comisaría de Ricardo Rojas por una de las organizadoras.
Méndez comenzó a trabajar en el sistema sanitario de Chubut en enero de 2025, primero en Lago Blanco, y en julio fue trasladado a Aldea Beleiro. Su experiencia previa incluye atención prehospitalaria, traslados de pacientes, cobertura de eventos y enfermería laboral en yacimientos mineros. También trabajó en el parque eólico Malaspina y desarrolló tareas de capacitación de personal.
Cuenta con formación en Enfermería Profesional y capacitación en urgencias, emergencias y catástrofes, además de preparación como instructor de primeros auxilios, reanimación cardiopulmonar, uso del desfibrilador externo automático y control de hemorragias. En diálogo con Río Mayo 1935, relató que se inició como paramédico militar, trabajó quince años en la Armada y participó en tres despliegues de misiones de paz.
Al describir la atención cotidiana, explicó que responde consultas fuera del horario habitual durante sus períodos de cobertura. “Yo los atiendo a todos, porque vienen porque están necesitando atención de salud”, expresó. También relató su intervención en un vuelco vehicular en el que asistió a cuatro personas y coordinó su derivación con apoyo del personal de Ricardo Rojas.
“Uno quiere trabajar tranquilo, quiere ejercer bien, pero así no se puede”, sostuvo al explicar su decisión de pedir un traslado. Dijo que evalúa alternativas dentro de Chubut y que, además de las condiciones económicas, busca un destino donde pueda trabajar en paz. Estimó que el cambio podría concretarse hacia fin de mes, aunque no confirmó una fecha ni una localidad.
Por ahora no se cuenta con una respuesta de Tapia ni de las autoridades sanitarias a los señalamientos del trabajador. Tampoco está confirmado si el traslado fue autorizado o qué medidas se adoptaron para resolver el uso del acceso de la ambulancia.
