a

Esquel: Taccetta destacó la aceptación de la moratoria, pero al negociar salarios advirtió que no cumplió las expectativas

La Municipalidad prorrogó en septiembre las facilidades tributarias y resaltó la adhesión de los contribuyentes. Semanas después, durante las negociaciones paritarias, el intendente expuso la caída de ingresos y reconoció que los resultados no habían sido los esperados. El Ejecutivo volvió a invocar restricciones financieras frente a los sindicatos, mientras mantiene incentivos fiscales para inversiones privadas y enfrenta reclamos por compromisos laborales pendientes.

La gestión del intendente Matías Taccetta en Esquel presenta un contraste en la forma de comunicar los resultados de una misma decisión política. Durante septiembre, la Municipalidad destacó la aceptación de su moratoria tributaria y anunció la extensión de los beneficios hasta fin de mes. Sin embargo, cuando comenzaron las negociaciones salariales de octubre, el discurso oficial cambió de énfasis: el Ejecutivo reconoció que la adhesión no había alcanzado las expectativas y expuso las dificultades financieras que condicionaban la discusión con los trabajadores municipales.

La diferencia entre ambas comunicaciones merece atención. Frente a los contribuyentes, el gobierno municipal puso el acento en las adhesiones y en las facilidades ofrecidas para regularizar deudas. Ante los sindicatos, la misma política apareció asociada a resultados insuficientes, en medio de advertencias sobre la disminución de la recaudación, la coparticipación y otros ingresos.

No necesariamente existe una contradicción entre la cantidad de adhesiones y el dinero efectivamente recaudado. Una moratoria puede registrar numerosos planes de pago y, aun así, quedar por debajo de las previsiones económicas. Pero la Municipalidad debería informar las cifras que permitan comprender por qué destacó inicialmente la respuesta de los contribuyentes y después relativizó sus resultados durante las conversaciones salariales.

La moratoria que se presentó como alivio fiscal

El régimen de regularización tributaria impulsado por la Municipalidad de Esquel contempló reducciones de intereses y facilidades de financiación para contribuyentes con obligaciones pendientes.

En septiembre, el Ejecutivo anunció la extensión de la moratoria hasta el 30 de ese mes y destacó la cantidad de adhesiones registradas. La comunicación municipal presentó la continuidad del programa como una respuesta a las necesidades de vecinos y comerciantes que buscaban regularizar sus deudas.

La medida se desarrolló en un escenario económico que el propio Taccetta había reconocido meses antes. El 2 de junio, Diario Jornada publicó declaraciones del intendente sobre las dificultades del comercio y del turismo, la caída del consumo y el cierre de establecimientos.

La moratoria buscaba facilitar el cumplimiento de las obligaciones tributarias, pero su alcance real depende de un dato que no puede reemplazarse con anuncios: cuánto dinero pueden pagar efectivamente los contribuyentes.

Una familia que no llega a fin de mes o un comerciante que registra una caída sostenida de sus ventas no recuperan capacidad económica porque el municipio reduzca intereses o extienda vencimientos. Esas medidas pueden aliviar una deuda, pero no modifican los ingresos disponibles.

Además, quienes aceptan un plan de pagos asumen nuevas obligaciones mensuales que se suman a los tributos corrientes, alquileres, servicios y demás gastos. Si la situación económica no mejora, la refinanciación puede terminar trasladando el problema hacia los meses siguientes.

La escasa capacidad de pago constituye una posible explicación de los resultados de la moratoria, aunque para establecer su incidencia sería necesario conocer cuántos contribuyentes adhirieron, cuántos cumplieron sus cuotas y cuántos planes quedaron sin efecto.

Cuando comenzaron las paritarias, el discurso municipal cambió de énfasis

Durante las primeras negociaciones salariales de octubre, Taccetta reconoció que la moratoria no había alcanzado las expectativas oficiales. También expuso una disminución de los ingresos municipales vinculados con la recaudación propia, la coparticipación y la actividad petrolera.

La explicación financiera apareció cuando los trabajadores municipales reclamaban una recomposición de sus ingresos para el último trimestre del año.

El contraste está en la presentación pública de los resultados. En septiembre, el Ejecutivo destacó las adhesiones a una política que había impulsado para aliviar la situación de los contribuyentes. En octubre, ante los reclamos salariales, puso el acento en que esa misma herramienta no había producido los resultados económicos esperados.

Las dos afirmaciones podrían ser compatibles si la cantidad de contribuyentes adheridos hubiera sido elevada, pero el dinero efectivamente recaudado resultara inferior a las previsiones. Sin embargo, para comprobarlo se necesitan los registros de adhesión, los montos incorporados a los planes y la recaudación obtenida.

La diferencia no es menor porque ambas comunicaciones fueron realizadas por la misma administración, en un período de pocas semanas y frente a sectores con necesidades económicas concretas.

El viernes 16, el Ejecutivo volvió a invocar restricciones financieras ante los sindicatos

La secuencia continuó este viernes 16 de octubre, cuando representantes del Sindicato de Obreros y Empleados Municipales de Esquel y Zona Oeste (SOEME y ZO) y de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) participaron de una nueva instancia de negociación salarial con el Ejecutivo.

El encuentro se desarrolló sin la presencia del intendente Matías Taccetta. Por la Municipalidad participaron el secretario general de Intendencia, Juan Ripa, y la secretaria de Economía, Florencia Garzonio.

En representación de SOEME y ZO estuvieron el secretario de la Seccional Esquel, Tomás Ulloga; la vocal Claudia Antrichipay; y los delegados Guillermo Salinas, Gisela Carrasco y Sandro Segundo.

El gremio presentó una propuesta de incremento porcentual sobre el salario básico y el otorgamiento de un bono para cerrar el año. El planteo respondió a las dificultades que atraviesan numerosos trabajadores municipales para afrontar deudas, alquileres y servicios.

Según la información difundida sobre el encuentro, el Ejecutivo se comprometió a analizar la propuesta de acuerdo con sus posibilidades financieras y volvió a mencionar la caída de la coparticipación y de la recaudación propia.

La reunión concluyó sin una contrapropuesta salarial concreta. Las partes prevén retomar las conversaciones el martes 20 de octubre.

SOEME y ZO también convocó a una asamblea de trabajadores para el lunes 19, a las 18:30 horas, en la sede sindical, con el objetivo de informar sobre las negociaciones y analizar los pasos siguientes.

Las dificultades económicas alcanzan a comerciantes y trabajadores municipales

Hay un aspecto común entre los contribuyentes a quienes se dirigió la moratoria y los trabajadores que actualmente reclaman una recomposición salarial: ambos sectores enfrentan dificultades vinculadas con sus ingresos.

Los comerciantes necesitan sostener sus actividades, afrontar gastos y cumplir obligaciones tributarias en un escenario de menor consumo. Los empleados municipales, por su parte, reclaman mejoras salariales para hacer frente al costo de vida y a compromisos económicos que, según el sindicato, incluyen deudas, alquileres y servicios.

La Municipalidad reconoce esas dificultades cuando ofrece facilidades tributarias, pero también expone sus propias restricciones financieras cuando debe negociar remuneraciones.

Esto no significa que las condiciones económicas de los contribuyentes y del Estado municipal sean idénticas. El Ejecutivo tiene obligaciones presupuestarias y fuentes de financiamiento diferentes de las de una familia o un comercio. Sin embargo, sus decisiones tributarias y salariales forman parte de una misma administración de recursos públicos.

La discusión exige conocer si las dificultades de recaudación responden principalmente a una menor capacidad de pago de los vecinos, a la caída de transferencias externas o a otros factores. Sin esa información, no puede determinarse cuánto influye cada componente en la situación financiera municipal.

Exenciones de hasta quince años para inversiones privadas

Mientras la Municipalidad ofrece facilidades a contribuyentes endeudados y plantea restricciones financieras durante las paritarias, también sostiene una política de promoción de inversiones mediante beneficios fiscales.

El régimen de incentivos turísticos respaldado por el gobernador Ignacio Torres contempla exenciones tributarias que pueden extenderse hasta quince años para determinados emprendimientos.

En septiembre de 2026, la Municipalidad presentó la inauguración del Complejo Malvinas Argentinas como el primer proyecto finalizado bajo ese esquema. Durante la actividad, tanto Torres como Taccetta defendieron la promoción de inversiones privadas como una herramienta para generar actividad económica y empleo.

Los beneficios fiscales destinados a inversiones tienen una finalidad diferente de las moratorias tributarias. Tampoco puede afirmarse, sin examinar los expedientes y las cuentas públicas, que esas exenciones expliquen las restricciones financieras expuestas durante las negociaciones salariales.

Sin embargo, corresponde conocer cuántos emprendimientos recibieron beneficios, cuánto dejó de recaudar el municipio, qué compromisos laborales asumieron los inversores y cuáles fueron los resultados efectivamente comprobados.

Esos datos permitirían evaluar el costo fiscal de las decisiones municipales y su relación con las prioridades presupuestarias de la administración.

ATE también reclama compromisos laborales pendientes

Las negociaciones salariales se desarrollan mientras el Ejecutivo enfrenta reclamos relacionados con incorporaciones de personal.

El 13 de octubre, Chubut Para Todos informó que ATE Esquel había intimado formalmente a la Municipalidad para reclamar el cumplimiento de un compromiso de incorporación a planta transitoria de una trabajadora mediante el cupo laboral para personas con discapacidad.

Según la organización sindical, el acuerdo había sido celebrado en agosto de 2025 y debía concretarse en julio de 2026. El gremio también denunció que otros seis trabajadores continuaban esperando sus pases a planta.

Las denuncias requieren conocer los acuerdos firmados, sus plazos y las actuaciones administrativas correspondientes. La presentación sindical no demuestra por sí sola una irregularidad, pero identifica compromisos cuya situación debe ser aclarada por el Ejecutivo.

Los reclamos se suman a las conversaciones salariales del último trimestre, en las que los sindicatos buscan una recomposición de ingresos y el municipio expone dificultades financieras.

Los números que permitirían aclarar las diferencias entre los anuncios y las paritarias

La Municipalidad de Esquel dispone de herramientas de publicación de información presupuestaria y administrativa. También cuenta con normativa local que establece obligaciones de publicidad sobre ejecuciones, contrataciones, pagos y remuneraciones.

En el caso de la moratoria, el Ejecutivo debería informar cuántos contribuyentes adhirieron, qué monto total de deuda se incorporó a los planes, cuánto dinero ingresó efectivamente y cuál era la previsión de recaudación cuando anunció la extensión del programa.

Esos datos permitirían determinar si la respuesta de los contribuyentes fue favorable en términos de participación, pero insuficiente desde el punto de vista financiero.

También corresponde conocer qué incidencia tuvieron la caída de la coparticipación y de otros ingresos en las previsiones presupuestarias utilizadas durante las negociaciones salariales.

La diferencia entre las comunicaciones oficiales de septiembre y octubre está documentada en sus respectivos anuncios y declaraciones. Lo que todavía no puede establecerse es si responde a resultados económicos distintos, a una modificación de las expectativas del Ejecutivo o simplemente a un cambio de énfasis según el asunto que se estaba comunicando.

El próximo martes 20 de octubre, cuando está prevista la continuidad de las paritarias, el Ejecutivo tendrá una nueva instancia para responder a los planteos salariales. Sigue pendiente una explicación pública respaldada por cifras sobre los resultados de la moratoria que primero destacó ante los contribuyentes y después presentó como insuficiente al discutir las finanzas municipales.

Compartir:
Puntuar Este Artículo