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Río Mayo: el Ejército defendió el uso de campos privados para maniobras militares

El Batallón de Ingenieros Mecanizado 9 aseguró que cuenta con autorización para realizar ejercicios en terrenos particulares lindantes con la guarnición. La aclaración llegó después de que soldados debieran retirarse de otro establecimiento rural donde habían instalado un campamento sin permiso, según denunciaron sus responsables. A la controversia se sumaron reclamos por las detonaciones, mascotas extraviadas y las consecuencias del ruido y la circulación de vehículos militares en los campos durante la parición de las ovejas.

El Batallón de Ingenieros Mecanizado 9 «Zapadores del Chubut», con asiento en Río Mayo, difundió este jueves 29 de octubre una gacetilla aclaratoria sobre la utilización de terrenos particulares durante las maniobras militares que se desarrollan en la zona. La comunicación surgió después de las publicaciones periodísticas sobre el ingreso de soldados a un establecimiento rural y las consultas de vecinos por las actividades de instrucción.

En el documento, la unidad comandada por el teniente coronel Leonardo Martín Sakamoto sostuvo que los ejercicios se realizan dentro del Campo de Instrucción Militar y en terrenos lindantes pertenecientes a María José Uribe, con autorización y conocimiento de su propietaria.

La aclaración incorpora un dato que no figuraba en la comunicación preventiva inicial: el Ejército también utiliza tierras particulares próximas a la guarnición. Sin embargo, esos terrenos no deben confundirse con el Establecimiento El Faquico, donde se produjo el incidente que motivó la publicación de Río Mayo 1935.

En ese establecimiento, el encargado encontró a efectivos militares que habían instalado un campamento sin autorización, según la información recabada. El trabajador abordó al responsable de la tropa y exigió que abandonaran la propiedad. Los soldados finalmente debieron retirarse, como muestran las fotografías difundidas.

La gacetilla militar no menciona a El Faquico ni se refiere a las circunstancias de ese retiro. La autorización que atribuye a María José Uribe corresponde a terrenos lindantes con el campo de instrucción y no permite establecer que el campamento cuestionado estuviera comprendido dentro de las áreas autorizadas.

La parición ovina y los reclamos por las detonaciones

El episodio también puso de manifiesto las dificultades que pueden generar las maniobras militares en los establecimientos ganaderos cercanos a Río Mayo, especialmente durante octubre, cuando se desarrolla la parición de las ovejas.

Los responsables de El Faquico cuestionaron que los efectivos dejaran tranqueras abiertas y circularan por sectores utilizados por las majadas. Los ruidos y desplazamientos de vehículos pueden provocar que las ovejas se asusten, se dispersen y se separen de sus corderos recién nacidos.

Según los antecedentes aportados por el establecimiento, durante las maniobras del año pasado se perdieron aproximadamente 15 corderos, una situación que sus responsables atribuyen a los movimientos de vehículos militares. No existe una evaluación independiente que permita confirmar las causas de esas muertes, aunque las pérdidas denunciadas explican parte del malestar por la repetición de estas actividades durante la parición.

A las quejas de los trabajadores rurales se sumaron durante las últimas horas reclamos de vecinos por los estruendos de las prácticas con explosivos. En redes sociales circularon testimonios sobre perros que escapaban o buscaban refugio ante las detonaciones, además de avisos de mascotas extraviadas. También hubo referencias a niños que se asustaron mientras se encontraban en espacios públicos.

No se pudo determinar cuántos animales se extraviaron como consecuencia de los ruidos. Río Mayo cuenta con una ordenanza que prohíbe la pirotecnia sonora, aunque establece excepciones para las Fuerzas Armadas, por lo que las prácticas militares no están comprendidas en esa prohibición.

Las maniobras finalizan este viernes

El Batallón de Ingenieros Mecanizado 9 había anunciado las ejercitaciones para el período comprendido entre el 26 y el 30 de octubre, con desplazamientos de vehículos militares, trabajos con equipos viales, prácticas de tiro y utilización de explosivos.

En su aclaración del jueves, la institución sostuvo que estas actividades fueron comunicadas previamente a la población para resguardar la seguridad de los habitantes y sus bienes. También hizo referencia a publicaciones periodísticas que consideró erróneas, aunque no identificó los hechos concretos que cuestionaba.

La comunicación confirmó que el Ejército utiliza terrenos particulares con autorización de una propietaria, pero no precisó las condiciones de esos permisos ni hizo referencia al establecimiento donde los soldados debieron levantar el campamento.

Las maniobras tienen prevista su finalización este viernes 30 de octubre. El incidente en El Faquico y los reclamos posteriores por los efectos de las detonaciones dejaron planteada la necesidad de conocer qué medidas de coordinación existen entre la guarnición militar, los establecimientos ganaderos y los vecinos durante las actividades de instrucción.

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