Alternativa Vecinal busca proyectar el armado vecinal a la Legislatura y ya avanza en conversaciones políticas con otros sectores de Chubut
El proceso de reempadronamiento obligatorio impulsado por la Secretaría Electoral Permanente abrió un escenario de tensión para los partidos municipales de Chubut. La actualización de afiliaciones, establecida dentro del esquema de depuración de padrones partidarios, generó preocupación en distintas fuerzas vecinales ante la posibilidad de perder afiliados, debilitar su estructura legal o incluso comprometer su continuidad institucional.
En ese contexto, Alternativa Vecinal comenzó a mover piezas políticas y administrativas con un objetivo doble: regularizar su situación partidaria y, al mismo tiempo, empezar a consolidar una construcción con proyección provincial.
Según pudo reconstruir este medio, el espacio sarmientino viene manteniendo conversaciones con dirigentes y sectores políticos de distintos puntos de Chubut a partir de una lectura que empezó a instalarse dentro del vecinalismo: varios partidos municipales dejaron de ser expresiones exclusivamente locales y pasaron a transformarse en actores con volumen electoral propio y capacidad de incidencia dentro de sus ciudades.
La Secretaría Electoral Permanente avanzó este año con el procedimiento obligatorio de reempadronamiento partidario, respaldado por resoluciones y memorandos oficiales donde se recordó que la legislación vigente impide figurar afiliado en más de un partido político al mismo tiempo. Esa situación obligó a numerosas fuerzas locales a revisar padrones históricos y reorganizar afiliaciones.
En el caso de Alternativa Vecinal, las autoridades partidarias confirmaron oficialmente que realizaron en Rawson la presentación de toda la documentación requerida ante la Secretaría Electoral Permanente de la Provincia del Chubut.
Las gestiones fueron encabezadas por el secretario partidario, Matías Prieto, junto al apoderado partidario Alejandro Mouzet y el primer vocal Elías Oporto, quienes llevaron adelante la carga y presentación de la documentación exigida por el organismo electoral provincial.
Desde el partido indicaron además que, tras varios meses de trabajo interno y campaña de afiliación, lograron triplicar el piso histórico de afiliados del espacio político, un dato que dentro del vecinalismo interpretan como una consolidación territorial y organizativa en medio de un escenario complejo para las fuerzas municipales.
El caso de Sarmiento aparece hoy como uno de los ejemplos más fuertes dentro del mapa vecinal chubutense. Alternativa Vecinal consiguió consolidarse como una estructura política competitiva y con fuerte inserción institucional, hasta transformarse en una de las principales referencias políticas de la ciudad tras imponerse electoralmente al oficialismo local en la última elección municipal.
Ese crecimiento empezó a abrir otra discusión dentro de distintos sectores del vecinalismo provincial: cómo traducir ese peso territorial y electoral en representación legislativa provincial. Dentro de ese esquema aparecen también otros espacios como Despierta Rada Tilly y sectores vecinales vinculados a Alto Río Senguer, conformando un escenario donde distintas expresiones locales comienzan a explorar acuerdos políticos y programáticos comunes.
Entre distintos partidos y expresiones vecinales de Chubut, el sector estima reunir cerca de seis mil votos propios, una cifra que dentro de una provincia con márgenes electorales habitualmente ajustados adquiere relevancia política.
Fuentes vinculadas al espacio sarmientino señalaron a este medio que desde hace meses existen conversaciones y reuniones reservadas con otros sectores políticos de la provincia para analizar posibles coincidencias programáticas y escenarios de construcción común hacia el próximo turno electoral.
Como parte de ese proceso, este lunes se realizará una reunión virtual entre secretarios y referentes vecinales de distintas localidades. Además, dentro de aproximadamente diez días, está previsto un encuentro político presencial donde comenzarían a profundizarse las discusiones vinculadas a una eventual representación legislativa surgida desde los espacios vecinales.
El proceso de reempadronamiento, que inicialmente aparecía como una exigencia administrativa con capacidad de debilitar a varios partidos municipales, terminó funcionando también como un punto de reorganización política para sectores que ahora buscan ampliar su presencia dentro del escenario provincial.
