Aldea Beleiro: condenado a dos años y seis meses de prisión por agredir a un vecino e incumplir restricciones judiciales
La condena recayó sobre un hombre de 41 años que ingresó a una vivienda y agredió físicamente a uno de sus ocupantes, provocándole lesiones leves. Meses después, pese a tener prohibiciones de contacto y acercamiento dictadas por la Justicia, regresó en tres oportunidades al domicilio de la familia afectada, incumpliendo las medidas judiciales vigentes.
La Justicia condenó a Eliseo Gumersindo Notao, de 41 años, luego de que el juez Alejandro Rosales homologara un acuerdo de juicio abreviado mediante el cual reconoció su responsabilidad penal en los hechos investigados.
Como consecuencia, recibió una pena de dos años y seis meses de prisión de ejecución condicional por ser autor penalmente responsable de los delitos de violación de domicilio en concurso ideal con lesiones leves agravadas por alevosía y desobediencia a la autoridad en tres hechos, todos ellos en concurso real y en calidad de autor material.
La sentencia establece además una serie de reglas de conducta que deberá cumplir durante el plazo de la condena. Entre ellas, fijar domicilio y comunicar cualquier cambio de residencia, presentarse cada dos meses ante el Cuerpo de Delegados de Control y someterse a una evaluación psicológica integral para determinar la necesidad de realizar un tratamiento específico.
Asimismo, deberá abstenerse de mantener cualquier tipo de contacto con la denunciante y su grupo familiar, tanto de manera personal como por teléfono, medios electrónicos o redes sociales. También tiene prohibido acercarse al domicilio de las víctimas y deberá evitar el abuso de bebidas alcohólicas.
Según la acusación pública, el primero de los hechos ocurrió el 19 de julio de 2024, cuando Notao ingresó a una vivienda ubicada sobre avenida 9 de Julio, entre las calles Ameghino y 28 de Julio. Allí agredió físicamente al denunciante y le ocasionó lesiones calificadas como leves.
La investigación también determinó que los días 12, 13 y 24 de julio de 2025 el acusado volvió a presentarse en el mismo lugar, pese a que pesaban sobre él medidas judiciales que le prohibían cualquier acercamiento o contacto con las personas que residían en el domicilio.
Esas restricciones habían sido dictadas por dos jueces civiles con el objetivo de proteger al grupo familiar involucrado. Sin embargo, los reiterados incumplimientos derivaron en nuevos cargos por desobediencia a la autoridad, que finalmente fueron incorporados a la condena homologada por el magistrado.
