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Congreso del PJ en Esquel: autocrítica, unidad y una reforma que busca cambiar el equilibrio interno

El encuentro reunió a dirigentes de toda la provincia, dejó un fuerte planteo de autocrítica y reconstrucción del espacio, y puso en debate una reforma de la carta orgánica impulsada desde el interior. Juan Pablo Luque participó del congreso y llamó a reorganizar el peronismo con una mirada hacia 2027.

El Congreso del Partido Justicialista realizado en Esquel no fue solo una foto de unidad. Funcionó como un punto de inflexión donde convivieron tres planos claros: el debate político sobre el presente, una autocrítica explícita del espacio y la aparición de propuestas concretas que buscan modificar la estructura partidaria.

En ese contexto, Juan Pablo Luque puso el foco en lo que, hacia adentro, aparece como la discusión de fondo. “Nos hemos equivocado en muchas cosas”, reconoció, al tiempo que planteó que ese proceso es necesario para recuperar credibilidad y reconstruir el peronismo en la provincia 

El diputado también marcó que el desafío no pasa hoy por nombres propios, sino por la construcción de un proyecto político. En esa línea, insistió en que el congreso debe ser un ámbito para debatir ideas y no anticipar candidaturas, en un escenario donde el peronismo busca ordenarse antes de definir liderazgos 

La jornada tuvo, además, una participación amplia de congresales y militancia de distintos puntos de Chubut, con presencia tanto de ciudades grandes como de comunas del interior, en un intento de reconstruir un espacio que venía fragmentado 

Pero más allá del discurso político, uno de los puntos más concretos del congreso fue la presentación de un proyecto de reforma de la carta orgánica impulsado por los departamentos Río Senguer, Languiñeo y Tehuelches. La iniciativa introduce un cambio de fondo: propone garantizar representación territorial del interior en las listas de diputados provinciales, con lugares específicos y condiciones de residencia efectiva para quienes ocupen esos espacios 

El planteo no es menor. Busca corregir un desequilibrio histórico dentro del partido, donde las decisiones y candidaturas han tendido a concentrarse en los principales centros urbanos. En esa línea, el proyecto también propone crear Mesas Departamentales de Acción Política en toda la provincia, una Mesa Provincial que articule estrategias y la realización de plenarios abiertos para ampliar la participación de la militancia 

Además, redefine funciones de los consejos de localidad y de las mesas normalizadoras, con el objetivo de ordenar la vida interna del partido y darle continuidad territorial a la acción política. En términos concretos, es una propuesta que baja el debate desde la consigna de “unidad” hacia mecanismos organizativos que intentan sostenerla.

El congreso también tuvo un componente político más amplio. En el temario se incluyeron análisis sobre la situación económica y social de la provincia y del país, con críticas al rumbo actual y la necesidad de construir una alternativa de cara al 2027 

En paralelo, el clima del encuentro dejó ver un proceso de reordenamiento interno donde la unidad aparece como objetivo, pero todavía en construcción. Las consignas que comenzaron a circular, incluso en redes sociales, reflejan que el peronismo empieza a proyectarse electoralmente, aunque con una discusión previa que, esta vez, parece más centrada en la organización que en los nombres.

Lo que dejó Esquel es claro: el peronismo chubutense empezó a discutir en serio sus errores, intenta rearmarse desde adentro y, por primera vez en mucho tiempo, puso sobre la mesa una propuesta concreta nacida desde el interior para disputar cómo se construye poder dentro del partido.

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