Del “ni un gramo más” a liderar el consumo escolar de cocaína: la Agencia Antinarcóticos de Torres quedó en el anuncio
En septiembre de 2024, Ignacio Torres prometió que “no va a ingresar a Chubut ni un gramo más de droga” y anunció una Agencia Provincial Antinarcóticos que tendría presupuesto propio y una ley enviada de inmediato a la Legislatura. Casi dos años después, esa estructura no aparece constituida como fue presentada y el último estudio de SEDRONAR dejó a Chubut primera del país en consumo de cocaína, éxtasis, alucinógenos, anfetaminas y ketamina entre estudiantes secundarios. El informe no determina por dónde ingresa la droga, pero pone frente a frente la contundencia de aquella promesa con una problemática que hoy muestra algunos de los indicadores más altos de la Argentina.
La lucha contra el narcotráfico fue presentada por Ignacio Torres como una decisión política desde los primeros meses de su gestión. En septiembre de 2024, el Gobernador endureció públicamente el discurso y anunció una serie de medidas que incluían controles sobre los puertos chubutenses y la creación de un organismo provincial específico para intervenir frente al avance de la droga. El mensaje fue categórico y no dejó margen para interpretaciones: el Gobierno aseguraba que iba a impedir que continuaran ingresando estupefacientes a la provincia.
El primer anuncio fuerte llegó el 5 de septiembre de 2024, luego de una reunión con la entonces ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich. Torres comunicó que serían auditados los puertos de Chubut y afirmó que el objetivo era garantizar que no volviera a pasar “un solo gramo de droga” a través de ellos. Apenas once días después volvió sobre el tema, esta vez desde la Jefatura de Policía en Rawson, y elevó todavía más la apuesta.
El 16 de septiembre, acompañado por el ministro de Seguridad y Justicia, Héctor Iturrioz, autoridades policiales, funcionarios y diputados provinciales, Torres anunció la creación de la Agencia Provincial Antinarcóticos. La decisión fue presentada como inmediata. “Vamos a crear, a partir de hoy, una Agencia Antinarcóticos”, afirmó el mandatario, quien aseguró que dependería directamente del Ministerio de Seguridad y Justicia y trabajaría articuladamente con la Justicia Federal.
La presentación no quedó planteada como una intención para estudiar a futuro. Torres anticipó que la Agencia sería creada mediante una ley que el Ejecutivo enviaría a la Legislatura en los días siguientes, aseguró que existía una decisión política para avanzar y habló incluso de una partida presupuestaria para sostener la nueva estructura. En ese mismo escenario pronunció una de las frases más contundentes de su gestión en materia de seguridad: “No va a ingresar a Chubut ni un gramo más de droga”.
El anuncio se produjo después de procedimientos realizados en Comodoro Rivadavia y Puerto Madryn, en medio de una fuerte exposición pública del problema del narcotráfico y el narcomenudeo. Torres cuestionó además lo que consideraba años de permisividad y connivencia política y aseguró que su administración no iba a mirar hacia otro lado frente a quienes comercializaban drogas, particularmente cuando había menores involucrados.
La futura Agencia también estuvo atravesada por la aparición del exministro de Seguridad Federico Massoni, quien había acercado al Gobernador un proyecto para crear una estructura especializada en narcotráfico y lavado de activos. Torres reconoció aquel contacto y derivó la propuesta a Iturrioz para su análisis. El entonces ministro señaló posteriormente que el proyecto requería modificaciones, pero sostuvo que el Gobierno avanzaría con una iniciativa propia.
Tres días después del anuncio del Gobernador, el propio Iturrioz puso un plazo concreto. El 19 de septiembre explicó públicamente que el proyecto se estaba trabajando junto con otras áreas del Gobierno y estimó que dentro de unos 15 días sería elevado a la Legislatura. También planteó que la Agencia debía actuar sobre el narcotráfico y el lavado de activos, con coordinación de fuerzas federales y herramientas que permitieran atacar los bienes obtenidos mediante actividades ilícitas.
Sin embargo, aquel calendario nunca tuvo la velocidad que había anunciado el Gobierno. Pasaron las semanas, luego los meses, y la Agencia que el 16 de septiembre había sido presentada para comenzar a construirse “a partir de hoy” no terminó convertida en la estructura institucional prometida. La propia documentación elaborada posteriormente por la administración provincial resulta reveladora: al repasar las acciones de gestión, todavía se la mencionaba como “Proyecto para la Creación de la Agencia Provincial Antinarcóticos”.
La distancia entre el anuncio y su concreción volvió a quedar registrada en abril de 2025. Torres se reunió en Buenos Aires con representantes de Estados Unidos en el marco de los programas de la Oficina Internacional de Asuntos Antinarcóticos y Aplicación de la Ley del Departamento de Estado norteamericano. Allí se habló de cooperación, capacitación en narcocriminalidad y drogas sintéticas, pero al recordar el anuncio realizado meses antes se volvió a describir a la Agencia Antinarcóticos y al Fuero de Narcomenudeo como iniciativas que el Gobernador había manifestado intención de crear.
Durante 2026 el Gobierno avanzó con otras herramientas vinculadas a la seguridad y el combate contra organizaciones criminales. La Legislatura autorizó la continuidad de los Comandos Unificados y en mayo aprobó la adhesión provincial a la denominada Ley Antimafias. La Policía del Chubut también mantuvo divisiones especializadas, investigaciones y procedimientos vinculados con drogas. Nada de eso, sin embargo, reemplaza el dato político de fondo: la Agencia Provincial Antinarcóticos que Torres anunció con ley, presupuesto y puesta en marcha inmediata no aparece, hasta agosto de 2026, constituida en los términos en que fue presentada.
En medio de esa historia apareció ahora un dato oficial que vuelve inevitable revisar aquel compromiso. El Séptimo Estudio Nacional sobre Consumo de Sustancias Psicoactivas en Estudiantes de Enseñanza Secundaria, elaborado por SEDRONAR durante 2025, mostró a Chubut en los primeros lugares del país en el consumo de diferentes drogas entre adolescentes escolarizados.
El relevamiento se realizó entre abril y julio de 2025 y tuvo representatividad nacional y provincial. En Chubut participaron efectivamente 4.070 estudiantes pertenecientes a 37 establecimientos educativos, una muestra que representa estadísticamente a una población estimada de 29.614 alumnos del nivel secundario. Los resultados permiten comparar a la provincia con el resto de las jurisdicciones y muestran registros particularmente elevados.
En cocaína, Chubut quedó primera del país en las tres mediciones utilizadas por SEDRONAR. El 7,3 por ciento de los estudiantes declaró haberla consumido alguna vez en su vida, el 3,9 por ciento durante el último año y el 1,9 por ciento durante los últimos 30 días. Los tres valores superaron los promedios nacionales, que fueron de 4,4, 2,9 y 1,4 por ciento respectivamente.
El cuadro se repite cuando se observan otras sustancias. En éxtasis, Chubut registró 3,7 por ciento de consumo alguna vez en la vida, 2 por ciento durante el último año y 1,2 por ciento durante el último mes. También ocupó el primer lugar nacional en las tres mediciones correspondientes a alucinógenos, anfetaminas y metanfetaminas y ketamina.
En marihuana la provincia quedó segunda a nivel nacional, detrás de Tierra del Fuego. El 25,6 por ciento de los estudiantes chubutenses manifestó haberla consumido alguna vez, el 19,4 por ciento durante el último año y el 13,6 por ciento durante los últimos 30 días. Los porcentajes muestran que el problema no queda restringido a sustancias de menor prevalencia, sino que alcanza también a la droga ilegal de consumo más extendido entre adolescentes.
SEDRONAR construyó además un indicador que reúne el consumo de marihuana, cocaína, éxtasis, pasta base o paco, solventes e inhalables, alucinógenos, anfetaminas y metanfetaminas y ketamina. Allí Chubut registró un 30 por ciento de estudiantes que había consumido al menos una de esas sustancias alguna vez en su vida, un 23,5 por ciento durante el último año y un 15,9 por ciento durante el último mes. En las tres mediciones solamente Tierra del Fuego presentó porcentajes superiores.
Los datos no permiten afirmar que las drogas consumidas por esos estudiantes hayan ingresado a Chubut por los puertos, por rutas terrestres o mediante alguna vía determinada. El estudio de SEDRONAR mide prevalencia de consumo y no investiga las rutas del narcotráfico, por lo que establecer esa relación sería atribuirle al informe una conclusión que no contiene. Tampoco puede sostenerse que la falta de creación de la Agencia sea por sí sola la causa de los niveles de consumo detectados entre adolescentes.
El contraste político está en otro lugar. Cuando Torres anunció la Agencia no habló de una iniciativa secundaria ni de una posibilidad a evaluar. Dijo que se crearía “a partir de hoy”, anticipó una ley para los días siguientes, afirmó que habría presupuesto y sostuvo que no ingresaría “ni un gramo más de droga” a Chubut. Casi dos años después, la herramienta que había sido presentada como una pieza central de aquella ofensiva no terminó de materializarse y una estadística oficial nacional coloca a los estudiantes chubutenses a la cabeza del consumo de varias sustancias.
El informe también obliga a ampliar la discusión más allá de la persecución penal. El narcotráfico es una parte del problema, pero los números de SEDRONAR hablan directamente de adolescentes que consumen. Eso lleva la responsabilidad del Estado hacia las políticas de prevención, el trabajo dentro de las escuelas, la detección temprana, la asistencia frente a consumos problemáticos y la disponibilidad de dispositivos de tratamiento, además de la investigación de quienes abastecen y comercializan las sustancias.
La frase de Torres quedó registrada y tuvo una enorme fuerza política cuando fue pronunciada. “No va a ingresar a Chubut ni un gramo más de droga”, aseguró en septiembre de 2024. Hoy el problema no puede medirse por aquella consigna sino por las políticas efectivamente ejecutadas y sus resultados. La Agencia Antinarcóticos fue presentada como una de esas decisiones. El informe de SEDRONAR, casi dos años después, encuentra a Chubut encabezando algunos de los indicadores de consumo adolescente más preocupantes del país.
