Dolavon: fue al hospital por un dolor de muelas, murió al regresar a su casa y su familia reclama respuestas
Marcos Fabián Erise tenía 43 años. Su hermana denunció que recibió un inyectable y falleció poco después de abandonar el Hospital Rural. La familia cuestiona la atención, asegura que presentó una denuncia policial y reclama conocer qué provocó la muerte. Según su testimonio, ya se realizó una autopsia, cuyos resultados no se encontraron publicados.
La familia de Marcos Fabián Erise reclama que se esclarezca su muerte, ocurrida el lunes 5 de octubre en Dolavon. El hombre había concurrido esa noche al hospital de la localidad por un fuerte dolor de muelas y, según relató su hermana Lorena, falleció cuando regresaba a su domicilio, a media cuadra de su casa.
El caso se conoció a través de un video difundido por Silvina Cabrera, en el que Lorena describió lo ocurrido y cuestionó la atención. Según su reconstrucción, Marcos llegó al establecimiento alrededor de las 21 y aguardó entre quince y treinta minutos antes de ser atendido. La familia sostiene que le aplicaron un inyectable que, de acuerdo con lo que les informaron, era diclofenac.
“Mi hermano pegó la vuelta para venirse a su casa y no alcanzó ni a llegar”, expresó la mujer. En ese primer relato, ubicó el fallecimiento aproximadamente media hora después de la salida del hospital.
En declaraciones recogidas por Radio Chubut el 8 de octubre, Lorena agregó que el médico había diagnosticado una infección. Cuestionó que, según su versión, no le tomaron la presión ni preguntaron por alergias o medicamentos antes de la aplicación.
También sostuvo que Marcos recibía medicación permanente, conocida por el hospital, y que ese día había tomado únicamente la dosis matutina. Aclaró que no tenía antecedentes alérgicos y que anteriormente había recibido el mismo fármaco.
Sobre el regreso, contó que se sentó en una plaza y pidió agua. El hermano que lo acompañaba fue a buscarla y, al volver unos quince minutos después, lo encontró sin vida.
Lorena afirmó que denunciaron el hecho en la comisaría y que un equipo judicial realizó la autopsia el martes 6. El 8 de octubre, señaló que esperaban los resultados en un plazo de entre cuatro días y una semana. También dijo que, al reclamar explicaciones en el hospital, le negaron que el medicamento hubiera causado la muerte y mencionaron un posible paro respiratorio. Esa respuesta fue referida por la familiar; no se dispone de un informe médico público que la confirme.
La denuncia de la familia apunta a una presunta mala praxis. La información consultada no permite establecer una relación causal entre el inyectable y el fallecimiento ni determinar responsabilidades profesionales. Tampoco se encontró publicado el resultado de la autopsia.
El aviso fúnebre difundido en Dolavon consignó que Erise falleció el 5 de octubre a las 23. Ese horario no permite precisar cuánto tiempo transcurrió desde la atención médica, cuya secuencia proviene del relato familiar. Sus restos fueron velados en la Iglesia Ejército Evangélico y recibieron sepultura el miércoles 7 de octubre en el cementerio municipal.
