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Dos bailarines de Peumayén llevaron a Río Mayo al Festival Internacional del Sol en Chile

Genaro Ruiz y Julieta Beztilnij, alumnos de la Escuela de Danzas Peumayén de Río Mayo, integraron el Ballet Haián Patagonia de Sarmiento que participó del 13° Festival Internacional del Sol, realizado en Santiago de Chile del 15 al 21 de julio. Durante siete días compartieron actividades con representantes de Ucrania, Alemania, Argentina, Brasil, México y Chile. Fue la tercera experiencia internacional de Peumayén en sus casi diez años de trayectoria, después de los viajes realizados a México y Colombia.

Dos jóvenes bailarines de Río Mayo volvieron a cruzar las fronteras del país a través de la danza. Genaro Ruiz y Julieta Beztilnij, alumnos de la Escuela de Danzas Peumayén, fueron parte de la delegación del Ballet Haián Patagonia de Sarmiento que representó a la Patagonia Argentina en el 13° Festival Internacional del Sol (FESNASOL), desarrollado en Santiago de Chile.

El encuentro se realizó del 15 al 21 de julio y reunió durante una semana expresiones culturales provenientes de Ucrania, Alemania, Argentina, Brasil, México y Chile. La propuesta contempló presentaciones y diferentes instancias de intercambio entre los grupos participantes, convirtiendo a la capital chilena en punto de encuentro para bailarines de distintos países.

La participación de los jóvenes de Río Mayo surgió nuevamente a partir de la invitación del profesor Gabriel Monzo, referente del Ballet Haián Patagonia de Sarmiento, quien convocó a Peumayén para integrar la representación patagónica.

Para Genaro y Julieta, llegar a Chile significó además completar un proceso que había comenzado mucho antes de subir al escenario. El viaje estaba proyectado desde el año pasado y durante 2026 ambos debieron trasladarse regularmente a Sarmiento durante los fines de semana para ensayar junto al resto de los integrantes, ensamblar las coreografías y conocer a los nuevos bailarines que conformarían la delegación

Darío Guayquín, quien junto a Cyntia Brítez dirige la Escuela de Danzas Peumayén, destacó especialmente todo ese trabajo previo y el esfuerzo realizado por las familias para que los jóvenes pudieran concretar la experiencia.

Los traslados hacia Sarmiento para los ensayos, los pasajes, la estadía y los demás gastos que demandó la participación fueron solventados por los padres de los bailarines. “Todo fue solventado por los papás, como lo fue el viaje anterior a Colombia el año pasado”, explicó Guayquín.

La dimensión del encuentro también permitió que los jóvenes de Río Mayo conocieran manifestaciones culturales muy diferentes. El Festival Internacional del Sol reunió en esta edición a representantes de seis países y combinó la presentación de las delegaciones con el intercambio entre bailarines que llevaron hasta Chile una parte de la identidad cultural de sus lugares de origen.

Para Peumayén, la participación en Santiago adquiere todavía mayor significado porque constituye la tercera experiencia internacional alcanzada por la escuela en una historia que está próxima a cumplir una década.

La primera salida internacional tuvo como destino México, donde permanecieron aproximadamente dos semanas. En 2025 llegó la experiencia en Colombia y este año se sumó Santiago de Chile.

“En estos diez años que estamos por cumplir, como escuela es el tercer viaje internacional que realizamos”, remarcó Guayquín, quien expresó su agradecimiento al profesor Gabriel Monzo por continuar incluyendo a bailarines de Río Mayo dentro de sus proyectos y delegaciones.

La presencia de Genaro Ruiz y Julieta Beztilnij dentro de Haián Patagonia permitió además que Río Mayo estuviera representado en una delegación que llevó la danza argentina a un encuentro donde cada país mostró parte de su propia cultura.

“Cada uno muestra un pedacito de su lugar. En este caso nuestros bailarines fueron junto al Ballet Alma Patagonia a representar a la Argentina”, explicó Guayquín al dimensionar lo que significa para los jóvenes participar de este tipo de experiencias.

Para los responsables de Peumayén, hay además un mensaje que trasciende el resultado artístico. Haber llegado en tres oportunidades a escenarios internacionales desde una pequeña localidad del sudoeste de Chubut demuestra, consideran, que la distancia y el tamaño de una comunidad no necesariamente determinan hasta dónde puede llegar un bailarín.

“Para nosotros es un orgullo muy grande porque también nos deja demostrado que no hace falta ser de una ciudad muy grande para tener este tipo de oportunidades”, sostuvo Guayquín. Y agregó: “Solamente se necesita trabajo, constancia y, más que nada, amar lo que uno hace”.

Desde la escuela también remarcan que viajar representa mucho más que bailar sobre un escenario. Para adolescentes y jóvenes significa conocer ciudades, convivir con otras delegaciones y encontrarse con culturas que probablemente nunca hubieran conocido de no haber sido por la danza.

“A través de la danza conocemos otros lugares, otras culturas, que no sabemos si el día de mañana se van a volver a repetir”, señaló Guayquín. Por eso, explicó, junto a Cyntia Brítez insisten en que sus alumnos aprovechen cada oportunidad que aparece durante estos años de formación.

“Si realmente aman lo que hacen, que aprovechen estas oportunidades, porque el día de mañana uno crece y no sabe si lo va a poder realizar. Ellos están en esa edad justa y tienen que aprovecharlo”, expresó.

La experiencia en Chile se suma a un año particularmente significativo para Peumayén. El próximo 10 de noviembre la escuela cumplirá diez años de actividad en Río Mayo, una década durante la cual sus bailarines no solamente recorrieron escenarios de la región y distintos puntos de Argentina, sino que consiguieron participar de encuentros internacionales en México, Colombia y Chile.

Tras el regreso de Genaro y Julieta, la actividad continúa. Peumayén ya prepara nuevos cuadros para presentarse durante el aniversario de Río Mayo, mientras avanza además en otros proyectos que serán dados a conocer próximamente y que contemplan trabajos conjuntos con agrupaciones de localidades vecinas.

Para Guayquín y Brítez, detrás de cada presentación permanece el mismo objetivo que acompañó a la escuela durante estos años: generar oportunidades para sus bailarines y demostrar que desde Río Mayo también es posible proyectarse mucho más allá de la región.

“Para uno no hay nada más lindo que salir y representar al país afuera”, resumió Guayquín. Esta vez, esa posibilidad tuvo como protagonistas a Genaro Ruiz y Julieta Beztilnij, dos jóvenes de Peumayén que llevaron la danza de Río Mayo hasta Santiago de Chile.

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