El Hoyo: Lapadu pidió la renuncia de Wisky y la intervención del hospital tras la crisis sanitaria
La concejal cuestionó la respuesta del Gobierno provincial y del intendente a los reclamos por las condiciones de atención. También criticó a los médicos que expusieron pedidos salariales durante el duelo por una joven fallecida y exigió que su familia reciba información sobre los procedimientos realizados.
La concejal de La Libertad Avanza en El Hoyo, Melisa Marina Lapadu, pidió la renuncia del secretario de Salud de Chubut, Sergio Wisky, y reclamó la intervención del hospital local durante su exposición en la hora de preferencia del Concejo Deliberante. Sus cuestionamientos alcanzaron al gobernador Ignacio Torres, al intendente César Salamín y a los profesionales que habían hablado públicamente sobre las condiciones de atención del establecimiento.
El pronunciamiento se produjo después de una semana atravesada por el fallecimiento de Paula Lobos, una trabajadora municipal de 22 años, los reclamos de vecinos y las denuncias de médicos sobre fallas de equipamiento y dificultades para atender urgencias. La situación llevó a Wisky a encabezar una conferencia de prensa el lunes 26 de octubre junto a Salamín y autoridades sanitarias, en la que reconocieron deficiencias y anunciaron medidas para el hospital.
Antes de esa presentación, los médicos Mercedes Rasso y Matías Schudel habían advertido que llevaban alrededor de quince días sin poder realizar análisis de sangre y unos diez sin el equipo de rayos X. Explicaron que las urgencias de laboratorio se resolvían enviando muestras a Lago Puelo y describieron las dificultades que enfrentaban para atender y derivar pacientes.
Durante la conferencia, Wisky aseguró que radiología había vuelto a funcionar y las autoridades confirmaron que se gestionaba el reemplazo del autoanalizador de química clínica averiado. También anunciaron reparaciones eléctricas, ampliaciones de espacios y la elaboración de una propuesta para implementar guardias activas. Al mismo tiempo, el secretario informó actuaciones administrativas contra los profesionales que habían hecho públicas las deficiencias y cuestionó que recurrieran a los medios de comunicación.
Ese anuncio fue rechazado por la Asociación Gremial Médica del Chubut, que sostuvo que los problemas ya habían sido reclamados reiteradamente por los canales institucionales. AGREMEDCH defendió el derecho de los profesionales a informar sobre sus condiciones de trabajo, anticipó que acompañará a quienes enfrenten medidas disciplinarias por hacerlo y advirtió que las dificultades también afectan a otros hospitales rurales y al Hospital Zonal de Esquel.
Sobre esos antecedentes, Lapadu dirigió su primer pedido a Wisky. “Mínimamente deberías haber renunciado en lugar de pedir disculpas, fue lamentable la conferencia que hiciste”, expresó. La concejal atribuyó al secretario y al gobernador responsabilidad política por las condiciones del hospital y sostuvo que las autoridades conocían los reclamos sin haberles dado una respuesta suficiente.
“Estamos transitando un estado de gravedad enorme en nuestro hospital local que no es de ahora”, afirmó al comienzo de su intervención. Señaló que el deterioro se arrastra desde distintas administraciones, tanto peronistas como de otros espacios políticos, y cuestionó que el establecimiento vuelva a recibir atención pública cada vez que ocurre una situación grave.
Uno de sus planteos estuvo dirigido al sistema de derivaciones. Lapadu preguntó por qué no se recurre con mayor rapidez al Hospital de El Bolsón ante una emergencia y contrapuso su cercanía con los traslados hacia otros centros de la región. “Conociendo la situación no hiciste absolutamente nada, solo dejaste caer el sistema”, le reprochó a Wisky, sin desarrollar en su exposición las condiciones operativas o los acuerdos sanitarios que regulan esas derivaciones entre provincias.
Al dirigirse a Salamín, la concejal cuestionó la falta de guardias activas, cuya implementación señaló como una promesa de campaña pendiente. “Cuánta falta de empatía con tu pueblo”, expresó antes de referirse a la respuesta del intendente a los vecinos movilizados. Sostuvo que quienes salieron a reclamar estaban preocupados por la atención que podrían recibir ellos y sus familias ante una emergencia.
Lapadu rechazó especialmente que el jefe comunal hubiera utilizado la palabra “canallas” durante la conferencia. En aquella presentación, Salamín había diferenciado a quienes tenían reclamos que consideraba legítimos de las personas a las que acusó de intentar obtener rédito político del dolor de la familia. La concejal sostuvo que esa respuesta descalificaba a vecinos que se habían autoconvocado y acusó al intendente de perseguir a quienes piensan distinto.
También relató que, durante una reunión posterior con vecinos y parte de la familia de Lobos, Salamín habría preguntado a qué partido pertenecía la persona que había convocado a la marcha. “¿Cómo vas a preguntar a qué partido político pertenece? En vez de preocuparte en resolver el problema”, cuestionó. El episodio fue presentado por la edil como parte de sus críticas al trato del Ejecutivo municipal hacia quienes reclaman.
La concejal dedicó otro tramo de su intervención a los médicos que habían hablado en los medios. Consideró inapropiado que expusieran pedidos salariales mientras se realizaba el velatorio de la joven y aclaró que sus cuestionamientos estaban dirigidos a esos profesionales, no a todo el personal. “Más vocación de servicio y menos ideología política, por favor”, expresó, con una posición diferente de la sostenida por AGREMEDCH en defensa de quienes hicieron públicas las dificultades del hospital.
Lapadu mencionó además recibos de sueldo que, según afirmó, circularon en redes sociales con montos cercanos a los cinco millones de pesos y conceptos correspondientes a guardias activas. Esa documentación no pudo ser verificada para esta publicación. Durante la conferencia, Wisky había afirmado que los profesionales que realizaron las denuncias cobraban $4,7 millones mensuales.
La edil cuestionó a la conducción hospitalaria y aseguró que recibe reclamos de vecinos por problemas de atención e indicaciones médicas realizadas por teléfono. Atribuyó también el agravamiento de algunos cuadros a diagnósticos equivocados, aunque no individualizó esos casos durante su exposición. Con esos argumentos sostuvo que el establecimiento necesita una intervención, sin precisar qué modalidad debería adoptar.
En el tramo dirigido a Torres, Lapadu vinculó la situación del hospital con otros reclamos de infraestructura de El Hoyo. Mencionó el gimnasio y la escuela técnica, y cuestionó los recursos destinados a publicidad oficial frente a esas necesidades. “No tenemos un hospital digno, pero sí gastás millones en las campañas publicitarias”, afirmó. Sus acusaciones de corrupción contra las autoridades fueron formuladas como parte del discurso político, sin que en esa intervención presentara documentación que permitiera corroborarlas.
Respecto del fallecimiento de Paula Lobos, la concejal pidió que se informe qué procedimientos se realizaron y que se determinen las eventuales responsabilidades. Al momento de la conferencia del 26 de octubre, Wisky había señalado que todavía se aguardaban estudios toxicológicos y cultivos, por lo que no existía una conclusión definitiva sobre la causa de muerte. Las deficiencias denunciadas en el hospital no permiten, por sí mismas, establecer qué provocó el fallecimiento.
Lapadu sostuvo que una familiar de la joven había reclamado información durante la reunión con el intendente y pidió que ese requerimiento tenga respuesta. “Queremos saber qué pasó con Paula”, expresó, al solicitar que se expliquen y queden registrados los procedimientos realizados durante su atención.
