Hermida asumiría un rol político clave en el Ejecutivo municipal y se perfila como secretario de Gobierno
La presencia de Gustavo Hermida en Río Mayo durante las últimas horas se da en un contexto de reconfiguración política del Ejecutivo municipal, en medio de versiones que lo ubican próximo a asumir un cargo central dentro del gabinete, con mayor peso político que administrativo. Según información recogida por este medio, la alternativa que hoy concentra mayores coincidencias es su posible designación como secretario de Gobierno, aunque tampoco se descarta una función de secretaría coordinadora.
Hermida, exconcejal, ex presidente del Honorable Concejo Deliberante y ex intendente interino de la localidad, mantuvo reuniones con el intendente Gustavo Loyaute y comenzó a interiorizarse de manera directa en el funcionamiento del municipio, en lo que fue leído como algo más que una visita institucional.

De acuerdo a fuentes consultadas por RíoMayo1935, durante la mañana Hermida estuvo trabajando en el área de Finanzas, donde llevó adelante una instancia de revisión y diagnóstico del estado actual de la institución —una suerte de auditoría interna inicial— para ponerse al día con la situación administrativa, financiera y operativa del Ejecutivo. Estas tareas se desarrollaron junto al área contable en reuniones orientadas a conocer el estado real de la gestión.
En cuanto a su recorrido provincial, Hermida fue funcionario del Gobierno del Chubut durante la gestión de Mariano Arcioni, desempeñándose en el Ministerio de Desarrollo Social, Familia, Mujer y Juventud. Durante la actual gestión del gobernador Ignacio Torres, tuvo un rol menos visible, aunque continuó vinculado al ámbito provincial y a tareas de articulación institucional.
En ámbitos políticos locales, la lectura es clara: la gestión de Loyaute necesita reforzar el componente político del Ejecutivo, una dificultad que este medio viene señalando en distintos artículos. En ese marco, la eventual llegada de Hermida a un área como Gobierno aparece asociada a la necesidad de ordenar la toma de decisiones, mejorar la articulación interna y recuperar conducción política, especialmente en un escenario de reordenamiento fiscal y administrativo.
Este contexto se vincula con la reciente firma del acuerdo de responsabilidad y equilibrio fiscal que Loyaute suscribió con el gobernador Ignacio Torres junto a otros intendentes, compromiso que exige un mayor control del funcionamiento interno del municipio y una conducción política clara para implementar decisiones sensibles.
Ahora bien, en las últimas horas se sumó un elemento institucional de peso. Fuentes con conocimiento directo del funcionamiento municipal confirmaron a este medio que el intendente Gustavo Loyaute ya se encontraría haciendo uso de una licencia, aunque dicha situación no fue comunicada oficialmente ni puesta en conocimiento público del Honorable Concejo Deliberante.
Según la información recogida, el intendente tendría previsto ausentarse por un período menor a quince días, motivo por el cual no se habría formalizado un traspaso de mando, ni se informó públicamente quién queda a cargo del Ejecutivo durante su ausencia. Esta situación configura, en los hechos, una licencia no explicitada, que evita activar los mecanismos institucionales previstos para ausencias prolongadas.
La Ley de Corporaciones Municipales de Chubut establece que el intendente debe solicitar licencia al Concejo Deliberante cuando su ausencia supere los quince (15) días, y que, transcurrido ese plazo, la conducción del municipio debe recaer en la presidencia del Honorable Concejo Deliberante, actualmente a cargo de Silvia Muñoz. Sin embargo, la normativa no contempla ni habilita que secretarios del gabinete —sean de Gobierno o Coordinación— queden a cargo del municipio, ya que se trata de cargos creados por ordenanza y por el organigrama municipal, por fuera del esquema de sucesión institucional.
En este escenario, más allá de que la eventual ausencia del intendente no supere el plazo legal, persiste un vacío de información pública respecto de quién ejerce la conducción política y administrativa del municipio durante ese período, en un contexto donde se producen movimientos internos, revisiones de gestión y posibles cambios en el gabinete.
Hasta el momento, desde el Ejecutivo municipal no se emitieron comunicados oficiales que confirmen ni desmientan estas versiones, ni que aclaren formalmente la situación institucional. Mientras tanto, la presencia activa de Hermida en áreas sensibles de la administración y las tareas de revisión realizadas dan cuenta de un proceso político en curso, cuyos alcances y definiciones aún no fueron explicitados públicamente.
