“Nadie es profeta en su tierra”: Antonella Mansilla lamentó no ser convocada a cantar en Río Mayo
Radicada actualmente en Trelew, Antonella Mansilla mantiene desde hace años una trayectoria ligada al folclore, la docencia musical y los escenarios de Chubut. Se formó como profesora de Danzas Nativas Argentinas y profesora de Música, participó de fiestas y peñas en distintos puntos de la provincia y llegó a representar a Chubut como solista vocal en el Pre Cosquín. Pero su relación con el arte comenzó mucho antes, durante su infancia en Río Mayo, donde transitó la danza, el canto y sus primeros escenarios. Este 22 de agosto saludó a la comunidad por el 91° aniversario y, junto con los recuerdos y el cariño por el pueblo, decidió contar una tristeza que viene acumulando desde hace años: “Esperando que algún día me llamen y pueda ir a cantar a alguna de las fiestas del pueblo de donde soy”.
Antonella Mansilla no llegó a la música desde afuera de Río Mayo. Su historia artística empezó siendo una niña, cuando participaba de actividades culturales, grupos de danza, actos y escenarios locales, y continuó después cuando su vida la llevó a radicarse en Trelew. Allí avanzó con su formación, hizo de la música también una profesión y sostuvo paralelamente su actividad como cantante. Su recorrido la llevó por festivales y peñas del Valle y otros puntos de Chubut, además de conseguir clasificar al Pre Cosquín y representar a la provincia dentro del rubro Solista Vocal. Esa trayectoria es la que hoy coloca detrás de sus palabras cuando habla de una oportunidad que todavía espera en el lugar donde comenzaron aquellos primeros pasos.
El mensaje apareció este 22 de agosto, mientras Río Mayo celebraba sus 91 años. Mansilla comenzó saludando al pueblo, aunque anticipó que esta vez quería hacerlo de una manera diferente. “Hoy voy a empezar distinto, con esa frase que dice ‘nadie es profeta en su tierra’”, escribió. Antes de avanzar sobre lo que venía sintiendo aclaró que no pretendía transformar sus palabras en una agresión hacia nadie y explicó desde qué lugar decidió hablar: “Yo no soy de bardear ni mucho menos querer joder a nadie. Si hay algo que me enseñó mi papá es el respeto”. Sin embargo, agregó que también entendía necesario expresar aquello que llevaba guardado desde hacía tiempo.
Fue entonces cuando puso en palabras el motivo de esa publicación. “Hoy hablo desde un lugar con un poco de dolor, un poco de tristezas acumuladas de años”, señaló, y enseguida explicó que esa sensación está directamente relacionada con no haber sido convocada para cantar en las celebraciones de Río Mayo. Su deseo, dijo, sigue siendo el mismo: “Esperando que algún día me llamen y pueda ir a cantar a alguna de las fiestas del pueblo de donde soy”. No habló de una situación reciente ni de una única programación artística, sino de algo que, según ella misma planteó, se fue acumulando al observar durante años el paso de distintas fiestas y artistas.
Mansilla también marcó una comparación concreta con lo que ve desde Trelew y el circuito artístico en el que actualmente se mueve. “Sé que han ido muchos artistas, incluidos desde aquí, de los lugares donde vivo”, expresó, antes de poner el foco sobre su propia situación: “Y yo, que soy nacida y criada en Río Mayo, sigo acá esperando”. La frase resume buena parte de su planteo porque no cuestiona la contratación de otros músicos, sino que señala la paradoja de mantener una actividad artística sostenida fuera de la localidad mientras todavía aguarda una convocatoria desde el pueblo al que vincula con el nacimiento de su vocación.
A esa altura de la publicación Mansilla volvió a aclarar que no había enojo detrás de sus palabras. “No me enoja, no, para nada. Sé que suelen pasar estas cosas”, escribió, aunque inmediatamente hizo una distinción que atraviesa todo el mensaje: “Me entristece”. Esa tristeza, explicó después, tiene que ver también con el orgullo que siente por su procedencia y por la historia que construyó desde Río Mayo. “Yo estoy orgullosa, no niego de dónde vengo, dónde soy y de dónde empezó a crecer esta semillita de andar cantando con mi guitarra por todos lados”, expresó.
Ese recorrido que hoy sostiene desde Trelew no quedó limitado a una experiencia de juventud. Mansilla se formó profesionalmente, ejerce vinculada a la enseñanza de la música y continúa cantando en actividades culturales, festivales y peñas de la provincia. En distintas etapas consiguió además abrirse camino dentro del folclore chubutense y llegar a instancias del Pre Cosquín como representante provincial. Por eso, cuando habla de aquella “semillita” nacida en Río Mayo, lo hace desde un presente en el que la música sigue formando parte de su vida cotidiana y no solamente desde el recuerdo de sus primeros escenarios.
También tuvo especial cuidado en separar su reclamo de la relación que mantiene con la comunidad. “Y no meto a todo el pueblo en esto”, aclaró, para después detenerse en el afecto que sigue recibiendo cuando se encuentra con vecinos de Río Mayo. Mansilla habló de “los abrazos fuertes” cuando coincide con alguien de la localidad, de los mensajes que todavía le llegan y de los recuerdos compartidos sobre ella y su familia. En particular mencionó a su padre y a su madre, dejando en claro que esa conexión con Río Mayo excede ampliamente lo artístico.
Precisamente desde ese cariño explicó por qué le gustaría volver a presentarse allí. “A mí me encantaría poder devolverles ese cariño con mi música”, escribió. No lo planteó como una exigencia ni como una deuda que deba cobrarse, sino como una expectativa que todavía conserva. “Algún día se dará”, agregó, y volvió a poner en el centro a su padre al imaginar ese momento: “Mi papá me va a estar acompañando seguramente, como él tanto lo soñaba, desde el cielo”. En ese punto, la posibilidad de cantar nuevamente en Río Mayo aparece ligada no solamente a su carrera sino también a una historia familiar y afectiva que atraviesa todo su mensaje.
Después de expresar aquello que la entristece, Antonella volvió sobre los recuerdos que explican su pertenencia. Saludó al “Río Mayo querido” de su infancia y adolescencia y enumeró imágenes muy concretas de aquellos años: sus primeras guitarras hechas con tanzas, los primeros escenarios, las primeras danzas, las carreras en la nieve con cajones de manzana, las escondidas en el barrio, las colonias de vacaciones, la búsqueda del tesoro, la quema del muñeco y las carrozas durante el verano. También recordó los bingos y bailes en el Gimnasio Municipal “Malvinas Argentinas”, los actos escolares y los tradicionales desfiles de cada aniversario.
Su memoria alcanzó además otras actividades que formaron parte de esos años en Río Mayo: los grupos de danza, el equipo de equitación, el atletismo, los viajes para jugar al vóley y al handball y hasta un programa de radio destinado a los niños. “Todo eso y mucho más siempre en mi corazón”, resumió antes de cerrar nuevamente con un “Feliz cumple Río Mayo”. De esa manera, el reclamo quedó contenido dentro de un saludo que nunca perdió el vínculo afectivo con la localidad, aunque tampoco escondió lo que siente.
A sus 91 años, Río Mayo recibió así el saludo de una de las artistas que dio sus primeros pasos en sus escenarios y que hoy desarrolla su actividad desde Trelew. Antonella Mansilla eligió recordar la infancia, la familia, la música y todo aquello que todavía la une al pueblo, pero también decidió decir algo que llevaba tiempo guardando. Después de años de cantar fuera de la localidad, participar de festivales y representar a Chubut en una instancia como el Pre Cosquín, sigue esperando una oportunidad que para ella tendría un significado especial: volver a una fiesta de Río Mayo, esta vez con la trayectoria construida desde aquella primera guitarra y aquella “semillita” que, como ella misma recordó, empezó a crecer allí.
