Sarmiento: la interna entre las alianzas de 2023 y 2025 llegó a la Junta Electoral y volvió a trabar su conformación
La disputa se abrió cuando el sector que hoy responde a Despierta Chubut intentó concentrar en una sola nominación la representación de dos alianzas distintas, una que llevó concejales en 2023 y otra que lo hizo en 2025. La reacción no tardó: Juntos por el Cambio reclamó su propio lugar, el justicialismo reformuló su presentación para sumar otra representación y la discusión terminó trasladándose de lleno a la futura Junta Electoral Municipal, que sigue sin terminar de ordenarse.
La conformación de la Junta Electoral Municipal de Sarmiento, que debía empezar a encaminarse tras la sanción de la ordenanza que la reactivó, terminó abriendo una nueva disputa política dentro del Concejo Deliberante. Lo que en un primer momento aparecía como un trámite administrativo para completar nombres y poner en marcha un organismo clave de cara al proceso electoral terminó derivando en una discusión de fondo sobre cómo debe interpretarse el artículo 205 de la Carta Orgánica y qué representación le corresponde a cada partido político o alianza electoral que integra el cuerpo.
La clave del conflicto está ahí. La Carta Orgánica establece que la Junta Electoral Municipal debe estar integrada por el juez administrativo municipal de Faltas, que la preside, y por un concejal titular o suplente por cada partido político o alianza electoral que integre el Concejo Deliberante. Sobre esa base, el punto en discusión dejó de ser un simple reparto de nombres y pasó a ser la representación efectiva de alianzas distintas que accedieron al cuerpo en momentos electorales diferentes: una en 2023, bajo Juntos por el Cambio, y otra en 2025, bajo Despierta Chubut.
En ese marco, el movimiento que volvió a tensar la situación fue el de Despierta Chubut. Primero presentó una nómina propia para la Junta Electoral, pero cuando desde el otro sector vinculado a la alianza de 2023 apareció un reclamo para ocupar ese lugar por separado, reformuló su presentación. La nueva jugada consistió en mantener a Lucas Gognat como representante titular y reemplazar a la suplencia original por Eloy Dorado, un concejal cuya banca proviene precisamente de la alianza Juntos por el Cambio. Con eso, el sector buscó cubrir bajo una misma presentación la representación de las dos alianzas, una maniobra que, en la práctica, le cerraría el paso a la otra fracción para tener voz y voto propio dentro de la Junta.
Ahí fue donde se plantó el otro sector. Lucrecia Beatriz Alonso, en su carácter de concejal suplente de Juntos por el Cambio, reclamó formalmente la representación de esa alianza junto a Oscar Jensen como suplente. El planteo no es menor, porque parte de una lectura concreta: Juntos por el Cambio y Despierta Chubut no son lo mismo, no nacieron en la misma elección y no expresan la misma representación política dentro del Concejo. Una fue la alianza que llevó concejales en 2023 y la otra la que lo hizo en 2025. Desde esa óptica, absorber ambas bajo una sola nominación no sería una unificación administrativa, sino una forma de licuar la participación de la alianza anterior y dejarla sin lugar propio en la Junta.
La discusión, además, produjo un efecto inmediato sobre el justicialismo. En un primer momento, el PJ había optado por una representación acordada, pero cuando la disputa dejó al descubierto que también podía discutirse la representación por alianza y no solamente por bloque, reformuló su criterio y presentó una nueva nómina diferenciada. De ese modo, pasó a proponer a Rubén Alberto Camarda como titular por la alianza Arriba Chubut, con Gustavo Alberto Correa como suplente, y a Ana del Carmen Reyes como titular por el Frente Unidos Podemos, con Lucas James Thomas como suplente. La movida terminó exhibiendo que la interpretación abierta por el conflicto entre Juntos por el Cambio y Despierta Chubut también impactó en el oficialismo, que aprovechó esa misma lectura para ampliar su propia participación en la futura Junta.
Con ese cuadro, la integración que parecía encaminada volvió a quedar empantanada. Ya están definidos el juez administrativo municipal de Faltas, doctor Ermiño González Meneses, como presidente; César Cuffoni por Alternativa Vecinal; Jerónimo Ormeño por La Libertad Avanza; y las representaciones planteadas desde el justicialismo. Pero el punto más delicado sigue siendo el de la franja política que hoy se disputa la continuidad entre la alianza de 2023 y la de 2025, una pelea que trasladó al ámbito electoral la interna que ya venía latiendo dentro del Concejo.
Lo que ahora deberá resolver el cuerpo no es un tecnicismo menor, sino una definición política con consecuencias institucionales. Si prevalece el criterio de que cada alianza con representación efectiva en el Concejo debe tener su propio delegado, Juntos por el Cambio y Despierta Chubut no podrían quedar subsumidos en una sola presentación. Si, por el contrario, se impone la postura de concentrar esa representación en una misma nómina, una parte de esa expresión política quedará sin participación específica dentro de la Junta. Y mientras esa discusión siga sin saldarse, la Junta Electoral Municipal continuará demorada, justo en el momento en que debería estar empezando a funcionar para encarar la actualización de padrones y el trabajo preparatorio del proceso electoral que viene.
