“Las personas con discapacidad no tenemos que demostrar si merecemos o no merecemos
”
La Ley de Emergencia en Discapacidad fue finalmente reglamentada luego de meses de vetos, judicialización y demoras que generaron un período de fuerte desatención del sistema. En Radio Nacional Río Mayo, una madre de dos hijos con discapacidad analizó el impacto real de ese proceso, advirtió sobre la nueva carga burocrática y cuestionó la falta de respuestas del Ejecutivo Municipal.
La reglamentación de la Ley de Emergencia en Discapacidad (Ley 27.793) se concretó tras un extenso recorrido político e institucional. La norma había sido aprobada por el Congreso, vetada por el Poder Ejecutivo y, finalmente, reglamentada luego de que la Justicia emplazara al Gobierno nacional a cumplir con su implementación. Durante ese intervalo, mientras la ley era objeto de disputa política, el sistema de discapacidad atravesó un período de incertidumbre, con demoras en prestaciones, dudas sobre pensiones no contributivas y desatención tanto a familias como a profesionales.
Ese contexto fue abordado desde una mirada territorial en una entrevista realizada en el programa matutino conducido por Stella Maris Ríos, emitido por LRA 58 Radio Nacional, donde participó Luciana Zalazar, mamá de dos hijos con discapacidad, Cielo y Gian, y referente en el acompañamiento administrativo a familias.
“La emergencia es una conquista, pero tiene aristas que comprometen a las familias”
Al comenzar la entrevista, Zalazar reconoció que la declaración de la emergencia es “una conquista de la lucha social”, aunque aclaró que la reglamentación presenta múltiples complejidades. “Las nuevas modalidades de acceso a las pensiones y todo lo que tiene que ver con el acceso sigue siendo una cuestión bastante burocrática para las familias”, expresó.
En ese sentido, señaló que será necesario informarse y buscar asesoramiento ante los cambios introducidos por la reglamentación. “Esto nos va a llevar a informarnos, a buscar asesoramiento, porque van a cambiar algunas cosas en relación a la reglamentación”, afirmó.
Uno de los puntos que más preocupación le genera es el enfoque administrativo del nuevo esquema. “Me hace ruido que se presente como todo muy administrativo, muy burocrático, cuando la discapacidad no es sólo administración y burocracia, es salud, es garantizar el ingreso a las prestaciones, los cuidados, los apoyos y la continuidad terapéutica”, sostuvo.
Zalazar advirtió que el anuncio de evaluaciones socioeconómicas, auditorías periódicas y revisiones genera incertidumbre en las familias. “Se viene ahora una evaluación socioeconómica, auditorías periódicas, con lo que significa para la familia que transita la discapacidad tener que presentar todo este papeleo”, señaló.
También se refirió al debate público en torno a las pensiones no contributivas. Aclaró que, si el Estado considera que hubo irregularidades, debe investigarlas, pero advirtió que eso no puede derivar en un castigo generalizado. “No se corrige un problema castigando a las personas que dependen de esto para vivir”, expresó.
En esa línea, cuestionó la lógica de poner en duda derechos ya reconocidos. “Siento que esto viene a revisar si los derechos corresponden o no, como si fuera un favor. Las personas con discapacidad no tenemos que demostrar permanentemente si merecemos o no merecemos”, afirmó.
Zalazar también remarcó la fuerte centralización del sistema. “Nada está concentrado en todos los lugares donde hay personas con discapacidad. Está muy centralizado en Buenos Aires, Comodoro Rivadavia, Rawson”, enumeró, y planteó una pregunta que atraviesa a muchas familias del interior: “¿Por qué yo me tengo que ir de mi pueblo para darle calidad de vida a mis hijos?”.
“El Ejecutivo Municipal nunca se ha comunicado con nosotros”
En el tramo local de la entrevista, Zalazar profundizó su mirada sobre la realidad de Río Mayo y las dificultades concretas para implementar estas políticas en el territorio. “Hay que hablar de lo cierto: nosotros no tenemos un equipo profesional grande como para poder tener toda esa viñeta agarrada”, expresó, en referencia a las limitaciones estructurales de la localidad.
Contó que recientemente participaron de una reunión del Consejo Municipal de Discapacidad, donde se renovó el mandato de la doctora Gina Salgado, y señaló que como familia asumieron el compromiso de acompañar a otras personas en la misma situación. “Nosotros asumimos el compromiso también como familia de poder acompañar desde nuestro lugar a las familias de Río Mayo”, indicó.
Zalazar mencionó además que existe una nueva referente del área de discapacidad y que hubo expresiones de voluntad para trabajar de manera articulada. Sin embargo, fue clara al marcar una ausencia clave. “Manifestamos públicamente también el compromiso con el Ejecutivo Municipal, que hasta el momento nunca se ha comunicado con nosotros”, afirmó.
Aclaró que no se trata de una crítica personal, sino de una descripción de la situación actual. “No lo digo en un mal tono ni nada. Esto es la realidad, puramente la realidad”, sostuvo, y agregó: “No parece ser de su interés esta temática”.
En la misma línea, remarcó que existen propuestas concretas para acompañar a las familias, pero que requieren decisiones políticas. “Estamos dispuestos a celebrar convenios, lo que sea, para poder acompañar a nuestro pueblo”, expresó, aunque advirtió que sin respaldo institucional esos proyectos no pueden sostenerse.
“Estos proyectos no se financian del aire”, dijo, y explicó que detrás del trabajo que realizan hay personas que ponen tiempo y recursos. “También acá hay gente que trabaja con nosotros, que pone su tiempo, su espacio para poder construir”, señaló.
Finalmente, Zalazar insistió en que los espacios de participación no deben convertirse en ámbitos de catarsis. “Uno no quiere ir a una reunión a hacer catarsis. Nosotros no somos de ese eje, para nosotros hay que ir y mostrar soluciones claras”, afirmó.
Y cerró con una idea que atravesó toda la entrevista y resume su posicionamiento: la urgencia. Las respuestas, sostuvo, deben ser “hoy y no mañana”, porque la discapacidad compromete la vida cotidiana de las personas y no admite más demoras.
