Halk y Morales respondieron a Mongilardi por llamarlos “usurpadores” y cuestionaron su postura sobre el acceso al Lago La Plata
Rodolfo Halk y Sandra Morales difundieron un video luego de sentirse aludidos por las declaraciones que el intendente Miguel Mongilardi realizó en LU20, donde volvió a utilizar el término “usurpadores” al referirse al conflicto territorial existente en el Parque Shoonem. Halk recordó que la causa penal iniciada años atrás no terminó con una condena por usurpación y se ofreció a colaborar con la extracción de la Ford F-100 hundida, mientras Morales cuestionó que el Municipio atribuya ahora los problemas de circulación vehicular a quienes permanecen en el lugar y sostuvo que las travesías por esa zona existían desde mucho antes. El litigio por las tierras continuó posteriormente en la Justicia Civil, donde el Municipio obtuvo un fallo favorable que fue apelado y todavía no se encuentra firme.
Las declaraciones de Miguel Mongilardi en LU20, realizadas durante una entrevista en la que explicó la situación de la Ford F-100 Duty, cabina simple, encontrada sumergida en el Lago La Plata, volvieron a colocar en primer plano el antiguo conflicto territorial existente dentro del Parque Shoonem. Al describir las dificultades que enfrenta el Municipio para controlar uno de los caminos de acceso, el intendente habló de “ocupantes” y “usurpadores”, expresiones que Rodolfo Halk y Sandra Morales interpretaron como una referencia directa hacia ellos y que motivaron la difusión de un video en el que ambos respondieron por separado.
Halk fue quien inició el descargo y dirigió su reclamo directamente al intendente, a quien pidió mayor cuidado al referirse públicamente a las personas involucradas en el litigio. “Con todo respeto, la investidura se merece, tiene que tratar bien a la gente. Lo que usted habla por los medios, de tratarnos como nos trata, ya la Justicia nos dio que no somos eso que usted dice”, expresó al cuestionar que Mongilardi continúe utilizando el término “usurpadores”.
La causa penal y un conflicto que después continuó por la vía civil
La referencia de Halk tiene sustento en el antecedente penal que dio origen a buena parte de la discusión pública sobre esas tierras. La investigación iniciada por presunta usurpación no terminó con una condena penal en su contra, circunstancia que durante años fue utilizada por quienes permanecen en el sector para rechazar el calificativo que todavía aparece en algunas declaraciones públicas y comunicaciones vinculadas con el conflicto.
Aquella resolución penal, sin embargo, no definió la titularidad de las tierras ni cerró la controversia sobre el derecho a permanecer en ellas, porque posteriormente la Municipalidad avanzó por la vía civil mediante una acción destinada a recuperar el inmueble. En esa instancia obtuvo durante este año una sentencia favorable que ordenó la restitución del sector, decisión que fue recurrida por Halk y Morales y que se encuentra actualmente en una etapa de revisión, sin que exista todavía una sentencia firme que haya agotado el proceso.
La distinción resulta necesaria porque ambas decisiones responden a cuestiones jurídicas diferentes. La ausencia de una condena penal por usurpación impide presentar a Halk como una persona condenada por ese delito, mientras que la sentencia civil posterior reconoció, en primera instancia, la pretensión municipal de recuperar las tierras. Utilizar una resolución para desconocer completamente la otra simplificaría un conflicto que todavía continúa abierto en sede judicial.
Halk ofreció su camioneta para colaborar con la extracción de la F-100
Durante el mismo video, Halk separó el conflicto territorial del episodio protagonizado por la camioneta hundida y se ofreció a colaborar con los medios que posee para retirar el vehículo del Lago La Plata. Su propuesta fue que primero intervenga personal preparado para ingresar al agua y asegurar correctamente la Ford F-100 y que, una vez realizada esa tarea, podría aportar su propia camioneta para colaborar con la extracción.
“Si cayó una camioneta en el lago, traiga algún buzo, personas que puedan atar a la camioneta, y yo le puedo dar una mano, yo con mi camioneta la saco afuera”, señaló, además de remarcar que considera necesario retirar cuanto antes el vehículo del lugar.
La propuesta se conoció mientras distintos organismos provinciales, la Policía y la Fiscalía de Sarmiento intervienen en las actuaciones iniciadas luego del hallazgo. La ubicación de la camioneta dentro del Lago La Plata, las bajas temperaturas del agua y las dificultades propias del acceso al sector obligan a que cualquier maniobra de extracción sea coordinada con personal y equipamiento adecuados, especialmente por el riesgo ambiental derivado de la permanencia de combustibles, aceites y otros fluidos dentro de un área protegida.
Morales cuestionó el argumento municipal sobre las camionetas y las travesías
Sandra Morales tomó luego la palabra y dirigió su respuesta hacia otro tramo de las declaraciones del intendente, particularmente aquel en el que Mongilardi relacionó la imposibilidad de mantener cerrado el camino con la presencia de quienes permanecen en la zona. Según sostuvo Morales, la circulación de camionetas y las travesías no comenzaron con ellos ni pueden ser atribuidas exclusivamente al conflicto territorial que actualmente mantiene el Municipio.
“El movimiento de camionetas no empezó con nosotros. Antes vinieron muchísimos más a recorrer la zona que ahora”, expresó, antes de señalar que durante años se realizaron recorridos por ese sector y que el propio Mongilardi habría promocionado travesías cuando comenzaba su gestión.
Su cuestionamiento avanzó después sobre la política turística municipal y sobre la forma en que se administran actualmente los accesos. “Que se ponga de acuerdo, o quiere turismo o no lo quiere, o simplemente quiere un turismo que le deje alguna moneda porque tiene que pagar para poder entrar”, manifestó Morales al cerrar su intervención.
La discusión sobre las travesías tiene, de todos modos, un marco normativo previo al actual conflicto. Desde diciembre de 2013 rige en Alto Río Senguer una ordenanza que regula específicamente la circulación de camionetas, motos, cuatriciclos y otros vehículos en los lagos Fontana y La Plata, estableciendo restricciones para el tránsito fuera de determinados caminos y para las actividades realizadas sin autorización municipal. Por eso, la existencia de recorridos turísticos anteriores no elimina las prohibiciones vigentes, aunque el planteo de Morales introduce otro debate sobre la manera en que esas normas fueron aplicadas, controladas y promocionadas a lo largo de los años.
La camioneta reabrió una disputa que excede el episodio ambiental
La Ford F-100 hundida terminó incorporando nuevamente el conflicto por las tierras a una investigación que inicialmente estaba centrada en establecer cómo un vehículo ingresado desde Comodoro Rivadavia llegó hasta un sector restringido del Parque Shoonem y terminó bajo las aguas del Lago La Plata. Mongilardi mencionó la disputa territorial para explicar por qué uno de los caminos permanece abierto y sostuvo que, de no existir aquella ocupación, el acceso debería encontrarse cerrado para impedir el ingreso de vehículos.
Halk y Morales rechazaron esa interpretación y respondieron desde dos aspectos diferentes del conflicto. Halk cuestionó que el intendente continúe utilizando públicamente el término “usurpadores” cuando la causa penal no terminó con una condena por ese delito, mientras Morales discutió que el tránsito de camionetas pueda presentarse como una consecuencia de su permanencia en el sector y recordó que durante años existieron recorridos y travesías por esa misma zona.
La discusión quedó nuevamente atravesada por dos antecedentes que no pueden analizarse de manera aislada: por un lado, una causa penal que no terminó con una condena por usurpación; por el otro, una sentencia civil posterior que ordenó restituir las tierras al Municipio y que actualmente se encuentra apelada. Esa situación judicial todavía abierta es la que vuelve especialmente sensible el lenguaje utilizado por las partes cada vez que el conflicto reaparece públicamente.
