Por entrevistar a Sergio Guajardo, echaron de Radio 3 a un periodista “a pedido del Gobierno”
Diego Almonacid sostiene que Ramiro Outeda, subsecretario de Información Pública del Gobierno de Ignacio Torres, le pidió bajar de Cinco Claves una entrevista a Sergio Guajardo porque había provocado el enojo de Gerardo Merino, intendente de Trelew y rival del dirigente de El Maitén por la conducción de la UCR de Chubut. Se negó y, a la mañana siguiente, Radio 3 lo dejó afuera. La denuncia irrumpe a horas del plenario radical, en medio del reclamo de voto secreto por las presiones sobre los delegados, y vuelve sobre una discusión que atraviesa al sistema de medios provincial: las millonarias pautas oficiales y su utilización como herramienta para condicionar las voces críticas.
La disputa por la conducción de la Unión Cívica Radical de Chubut quedó atravesada por una denuncia que excede largamente la pelea interna entre Sergio Guajardo y Gerardo Merino. Diego Almonacid (41), periodista con veinte años de trayectoria y hasta este viernes integrante de Radio 3 Cadena Patagonia, aseguró en diálogo con Río Mayo 1935 que perdió su trabajo pocas horas después de negarse a retirar una entrevista realizada a Guajardo y publicada en Cinco Claves, el sitio periodístico independiente que dirige paralelamente a su actividad laboral.
Guajardo, dirigente de El Maitén, disputará con Merino, intendente de Trelew, la presidencia del Comité Provincia de la UCR en el plenario que se realizará en Esquel. Su sector viene reclamando una conducción con mayor participación del interior, autonomía para discutir dentro de la alianza gobernante y voto secreto para evitar que los delegados queden expuestos frente a estructuras políticas, laborales e institucionales vinculadas con el Gobierno provincial. No plantea romper con la administración de Ignacio Torres, sino recuperar para el radicalismo una identidad propia y capacidad para marcar diferencias sin que cada cuestionamiento sea interpretado como una ruptura.
La entrevista que terminó en el centro de la controversia fue publicada durante la noche del jueves 27 de agosto en Cinco Claves bajo el título “Guajardo apuesta a una UCR federal y participativa”. Allí, el dirigente profundizó esos cuestionamientos y volvió a insistir con el voto secreto, precisamente bajo el argumento de evitar represalias contra quienes decidan apartarse de la posición que impulsa el sector de Merino.
Una entrevista, un pedido para bajarla y la salida de Radio 3
Almonacid reconstruyó ante Río Mayo 1935 lo ocurrido inmediatamente después de la publicación y señaló directamente a Ramiro Outeda, subsecretario de Información Pública del Gobierno provincial, como el funcionario que se comunicó con él para pedirle que retirara la nota. Según relató, Outeda le transmitió que la entrevista había generado el enojo de Merino y pretendió que el contenido dejara de estar disponible.
“Desde el Gobierno de la Provincia Ramiro Outeda me estaba pidiendo que, por favor, bajara la nota porque se había enojado Merino”, sostuvo Almonacid. Durante aquella conversación también apareció el vínculo con material publicitario del Gobierno provincial, un elemento que el periodista rechazó como argumento suficiente para eliminar una publicación realizada en un medio propio. Su respuesta, según explicó, fue que no correspondía bajar una entrevista porque hubiera provocado malestar político.
Almonacid decidió mantenerla publicada y, durante la mañana siguiente, recibió una llamada de WhatsApp de Rubén Simo, productor general de Radio 3, quien le comunicó que quedaba afuera de la emisora. El periodista sostuvo que la decisión no fue acompañada en ese momento por una notificación escrita y que tampoco recibió una explicación formal que justificara una salida producida apenas unas horas después de la discusión por la entrevista.
“Fue hoy a la mañana con una llamada de WhatsApp, ni siquiera nada escrito. Todo tan desprolijo”, relató. Al reconstruir la secuencia completa fue todavía más categórico: “Hice una nota con Guajardo, no le cayó bien a Merino, no le gustó al Gobierno, llamaron a los jefes en Radio 3 y hoy a la mañana me desvincularon”. Posteriormente afirmó que compañeros de trabajo también le habían señalado que la decisión estaba relacionada con las publicaciones que realizaba en Cinco Claves.
La diferencia entre ambos medios resulta central. Almonacid trabajaba en Radio 3, pero la entrevista que generó el conflicto no había sido realizada para esa emisora sino para Cinco Claves, donde desarrolla una línea editorial independiente. Según su relato, la consecuencia laboral habría llegado entonces por una publicación realizada fuera de la empresa para la que trabajaba.
La pauta oficial, Radio 3 y una advertencia que ya había llegado al Concejo
La denuncia se produce sobre un escenario económico que Río Mayo 1935 viene documentando desde hace meses. Radio 3 aparece entre los principales receptores de publicidad oficial de la gestión provincial y, de acuerdo con el relevamiento publicado por este medio, acumulaba alrededor de $423,2 millones en contrataciones del Gobierno de Ignacio Torres dentro del período analizado, en un esquema donde los diez mayores receptores concentraban más de $5.457 millones.
La relación publicitaria también alcanza a la Municipalidad de Trelew. El concejal Rubén Cáceres reconstruyó a partir de las publicaciones del Boletín Oficial Municipal las contrataciones realizadas durante los primeros ocho meses de 2026 y determinó que la gestión de Gerardo Merino había comprometido $1.079.416.710 en publicidad oficial. En aquel relevamiento, el conjunto identificado como Radio 3/FM del Bosque acumuló $189.500.000, detrás de Canal 12 y por encima de varios de los principales grupos periodísticos de la ciudad.
Cáceres no se limitó a difundir las cifras. El 21 de agosto presentó un proyecto de ordenanza destinado a establecer criterios de distribución, transparencia y control sobre la publicidad oficial de Trelew, con una definición particularmente significativa frente a lo ocurrido días después: impedir que esos recursos puedan utilizarse para presionar medios, condicionar líneas editoriales o cancelar voces críticas e incómodas.
El caso Almonacid coloca aquella discusión en un terreno mucho más concreto. Según su testimonio, un funcionario central de la comunicación del Gobierno provincial intervino después de una publicación que había generado malestar político; durante esa conversación apareció el vínculo publicitario con el Estado; el periodista se negó a retirar la nota y, pocas horas después, quedó afuera de Radio 3, uno de los medios que recibe importantes contrataciones tanto de Provincia como de la Municipalidad conducida por Merino.
La pauta oficial deja entonces de aparecer solamente como una sucesión de expedientes y cifras millonarias. El interrogante pasa por el poder que adquiere quien administra esos recursos frente a empresas periodísticas cuya estructura económica depende, en mayor o menor medida, de contrataciones estatales. El mecanismo denunciado por Almonacid coincide, precisamente, con aquello que Cáceres intentó colocar bajo regulación desde el Concejo Deliberante de Trelew: evitar que el dinero destinado a publicidad pública termine funcionando como una herramienta para ordenar silencios o castigar posiciones críticas.
Cinco Claves representa para Almonacid la contracara de ese esquema. El periodista contó que alguna vez le sugirieron gestionar pauta gubernamental para sostener económicamente el proyecto, pero que decidió priorizar la construcción de lectores y una agenda independiente. “A mí lo que más me interesa hoy es ganar lectores y no ganar plata, porque la gente necesita y merece un medio que no se case, un medio que pueda decir las cosas incómodas que le resultan a este Gobierno y un medio en el que la gente pueda confiar”, explicó.
También sostuvo que las publicaciones que generan incomodidad no parten de rumores sino de información que considera respaldada por documentación y fuentes confiables. “Hay situaciones documentadas, hay situaciones contadas y relatadas por fuentes que yo considero que son irrefutables, y muchas de las cosas que a mí me cuentan y que me trasladan son incómodas para el Gobierno”, señaló al describir el perfil que pretende consolidar desde Cinco Claves.
El voto secreto y las presiones que ya estaban en discusión
El episodio aparece en el momento de mayor tensión de la interna radical. El sector de Guajardo viene insistiendo en que la elección de autoridades partidarias se realice mediante voto secreto porque considera que muchos delegados podrían quedar condicionados si deben exhibir públicamente su posición frente a dirigentes que manejan cargos, vínculos institucionales y estructuras gubernamentales. Del otro lado, los sectores que respaldan a Merino vienen defendiendo una votación pública.
El reclamo adquiere otra dimensión después de lo ocurrido con Almonacid. El periodista no integra el cuerpo de delegados que deberá votar en Esquel, pero asegura haber atravesado una secuencia que se parece demasiado al escenario que el sector de Guajardo viene describiendo: expresó una voz diferente, recibió un pedido para retirar esa publicación y terminó enfrentando una consecuencia laboral pocas horas después.
Almonacid conoce además desde adentro la gestión de Merino. Hasta agosto de 2025 trabajó en el área de comunicación de la Municipalidad de Trelew y renunció después de acumular diferencias profesionales con la forma en que funcionaba el sector. Según explicó, había ingresado con la posibilidad de conformar un equipo y desarrollar una estrategia comunicacional, pero terminó trabajando con una estructura que no había elegido, sin recursos suficientes y sin que su experiencia fuera tenida en cuenta en las decisiones que consideraba centrales.
Después de abandonar el municipio regresó a Diario El Chubut, donde permaneció hasta enero de este año, y posteriormente se incorporó a Radio 3 mientras continuaba desarrollando Cinco Claves. Con veinte años de profesión, aseguró no haber atravesado nunca una situación similar y cuestionó lo que considera una práctica incompatible con el ejercicio del periodismo en un sistema democrático. “Soy un periodista formado en la vieja escuela y si hay algo que no soporto son estas prácticas tan desleales”, afirmó en declaraciones realizadas también a Noticias Chubut.
La repercusión personal fue todavía más dura cuando habló con Río Mayo 1935 sobre las consecuencias inmediatas de quedar sin su fuente laboral. “Es tan peligroso que te destruye. Y a mí me dejaron en ruinas”, expresó.
La definición de la UCR llegará así a Esquel en medio de una discusión que ya no puede reducirse a quién consigue más votos para conducir el partido. Guajardo reclama voto secreto porque sostiene que quienes pretendan construir una posición propia necesitan garantías frente a las presiones del poder; Almonacid asegura que publicó una entrevista con ese candidato, recibió un pedido de Outeda para retirarla, se negó y a la mañana siguiente quedó afuera de Radio 3.
En ese contexto, las cifras millonarias de publicidad oficial dejan de ser un dato lateral. El Gobierno provincial distribuye recursos de enorme magnitud entre medios de comunicación y la Municipalidad de Trelew superó los mil millones de pesos comprometidos en apenas ocho meses, mientras un concejal de esa misma ciudad acaba de advertir que la pauta no debe utilizarse para condicionar medios ni cancelar voces críticas. La denuncia de Almonacid coloca ahora esa discusión en el centro de la interna radical y obliga a mirar con otros ojos aquello que hasta hace pocos días todavía podía quedar reducido a presiones de pasillo.
