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Duro cierre para el Club Río Mayo: Boxing volvió a marcar diferencias y ganó 6 a 0

El León terminó su primera participación en el Torneo Regional Federal Amateur con una nueva derrota frente al conjunto de Río Gallegos, aunque la revancha mostró algunos avances respecto del 7 a 0 sufrido en el primer cruce. Río Mayo tuvo largos pasajes de posesión y juego asociado, pero le faltó profundidad y volvió a encontrarse con un rival de mayor preparación física y experiencia. La despedida tuvo además el acompañamiento de una hinchada que volvió a rodear la histórica cancha de césped natural.

El Club Social y Deportivo Río Mayo cerró este domingo su primera experiencia en el Torneo Regional Federal Amateur 2026 con una derrota por 6 a 0 frente a Boxing Club de Río Gallegos. El encuentro, previsto para las 15:00, se disputó en la histórica cancha de césped natural del León por la quinta fecha de la Zona 4 de la Región Patagónica. El conjunto dirigido por Gabriel Quinteros completó así su última presentación, debido a que tendrá jornada libre en el cierre del grupo.

La previa dejó una imagen que también formó parte de la despedida. A unos diez minutos del comienzo parecía que habría poco público, pero en cuestión de minutos comenzaron a llegar vehículos, familias e hinchas hasta ocupar prácticamente todo el perímetro de la cancha. La jornada alternó momentos de sol y cielo cubierto, con una temperatura agradable para mirar fútbol, y la lluvia recién apareció alrededor de media hora después de terminado el encuentro.

Boxing no era un rival desconocido. Ambos equipos se habían enfrentado el 6 de septiembre en el estadio Emilio “Pichón” Guatti de Río Gallegos y aquella primera visita del León había terminado con un 7 a 0 para el conjunto local. Tres semanas después volvieron a encontrarse, esta vez en Río Mayo, con un resultado nuevamente amplio, aunque con algunos cambios en el desarrollo que mostraron una mejor adaptación del conjunto riomayense respecto de aquel primer cruce.

Río Mayo tuvo la pelota, pero le faltó profundidad

El 6 a 0 puede llevar a una lectura incompleta si se observa únicamente el marcador. Durante largos pasajes de los dos tiempos, Río Mayo consiguió tener la pelota, avanzar mediante asociaciones cortas y jugar en campo contrario. El León ganó metros y por momentos sostuvo el predominio territorial, pero ese control pocas veces pudo transformarse en profundidad y situaciones concretas frente al arco visitante.

Una característica se repitió durante buena parte de los 90 minutos: la salida y el juego asociado se concentraron principalmente sobre el lateral izquierdo. Allí aparecieron pases cortos y sociedades que permitían avanzar, pero la pelota regresaba reiteradamente hacia el mismo sector. Desde la banda derecha se observaron gestos y pedidos para cambiar la orientación mientras quedaban espacios disponibles que pocas veces pudieron ser aprovechados.

La tendencia se hizo todavía más visible durante el segundo tiempo con el ingreso de Paul Lorenzo. Al continuar Río Mayo recostando su juego hacia la izquierda, Boxing acumuló marcas sobre ese sector y por momentos logró neutralizarlo con dos jugadores. Sin cambios de frente que trasladaran rápidamente la pelota hacia la banda contraria, el visitante podía concentrar su estructura defensiva donde sabía que volvería a desarrollarse la jugada.

La presencia habitual del fútbol reducido dentro de la actividad local puede considerarse como uno de los elementos de esa adaptación, aunque no explica por sí sola el resultado. El pase corto, la gambeta y las asociaciones en pocos metros permitieron a Río Mayo conservar la pelota durante distintos períodos, pero una cancha de once exige también amplitud, cambios de orientación, coberturas mayores y recorridos físicos más extensos.

La diferencia entre posesión y profundidad terminó reflejada en las llegadas. El equipo dirigido por Quinteros manejó la pelota durante períodos importantes, pero produjo pocas situaciones claras en relación con ese dominio. La principal estuvo en los pies de Marcelo “Tucu” Romero, quien consiguió finalizar una de las acciones más profundas del León y generar peligro sobre el arco visitante.

Boxing, en cambio, necesitó menos tiempo con la pelota para producir daño. Cuando recuperaba encontraba espacios, abría rápidamente el campo y atacaba a una estructura local que todavía estaba desplegada. Algunas búsquedas individuales de Río Mayo terminaron además en pérdidas que obligaron a mediocampistas y defensores a retroceder reiteradamente, trasladando buena parte de la exigencia hacia la última línea.

Javier Muñoz respondió ante las llegadas de Boxing

En ese escenario, Javier Muñoz, arquero del Club Río Mayo durante todo el encuentro, tuvo varias intervenciones destacadas. Boxing consiguió generar situaciones claras durante los dos tiempos y Muñoz respondió en distintas oportunidades ante remates y llegadas que podían haber ampliado todavía más la diferencia.

El conjunto de Río Gallegos logró convertir tres veces durante los primeros 45 minutos y se fue al descanso ganando 3 a 0. El marcador ya era importante, pero las atajadas de Muñoz permitieron sostener al equipo frente a un rival que encontraba espacios cada vez que conseguía superar las primeras líneas de presión.

En el complemento se mantuvo una dinámica similar. Río Mayo continuó teniendo momentos de posesión, aunque siguió encontrando dificultades para ensanchar la cancha y terminar las jugadas. Boxing volvió a aprovechar los espacios y convirtió otros tres goles para establecer el 6 a 0 definitivo, mientras Muñoz volvió a intervenir ante otras situaciones que tenían destino de gol.

La diferencia fue nuevamente amplia, pero la revancha mostró algunos avances respecto del 7 a 0 sufrido en Río Gallegos. Río Mayo llegó esta vez con una referencia concreta sobre el juego de Boxing, consiguió discutirle durante más tiempo la posesión y permanecer por períodos mayores en terreno contrario. Haber enfrentado previamente al mismo rival permitió comprender mejor algunos movimientos, aunque todavía no alcanzó para neutralizar su efectividad.

Dos estructuras diferentes dentro de una misma competencia

La diferencia observada tampoco puede analizarse únicamente desde lo táctico. Río Mayo sostiene una base mayoritariamente local, con jugadores que compatibilizan el fútbol con sus trabajos y obligaciones y una dinámica de entrenamiento propia de una institución que recién desde 2021 participa regularmente en una liga oficial. Para disputar el Regional incorporó refuerzos, pero mantuvo buena parte de la estructura que consiguió la clasificación.

Boxing llegó desde otra realidad competitiva, con experiencia previa en el Regional, un cuerpo técnico más amplio y un plantel reforzado para afrontar específicamente esta competencia. Esa diferencia estructural no elimina los errores propios del León ni explica por sí sola seis goles, pero ayuda a comprender por qué el aspecto físico comenzó a pesar cuando el visitante consiguió abrir la cancha y obligar a Río Mayo a realizar recorridos mayores.

El recorrido del León había comenzado el 30 de agosto con una derrota 2 a 0 como local frente a Atlético San Julián. Una semana después llegó el 7 a 0 ante Boxing en Río Gallegos y posteriormente la primera fecha libre. La revancha ante San Julián debía disputarse en Puerto San Julián, pero la delegación no consiguió llegar después de que el vehículo que trasladaba al plantel quedara detenido cerca de Pico Truncado.

El encuentro tuvo posteriormente una resolución administrativa favorable a Atlético San Julián y Río Mayo llegó a esta última presentación sin posibilidades de avanzar. Frente a Boxing pudo completar dentro de la cancha la despedida de una experiencia atravesada por resultados adversos, largas distancias y una exigencia deportiva superior a la que el plantel venía encontrando en su competencia habitual.

La jornada tuvo como árbitro principal a Marcelo Ugarte, acompañado por Carlos Quintana y Gustavo Cobalán. FM Municipal estuvo a cargo del sonido y Javier Martínez realizó la conducción del encuentro.

No ganamos, pero sumamos experiencia

El balance no necesita maquillar los resultados. Río Mayo encontró diferencias físicas y tácticas frente a equipos con mayor recorrido y no consiguió trasladar al Regional el protagonismo alcanzado dentro de la Liga Norte de Santa Cruz. Pero haber disputado estos partidos permitió detectar problemas y necesidades que ahora pueden trabajarse a partir de situaciones concretas de competencia.

Para el equipo de Gabriel Quinteros quedan aspectos claros para revisar: utilizar todo el ancho del campo, construir la salida por ambos laterales, incorporar cambios de frente, transformar la posesión en profundidad y reducir las pérdidas que dejan al equipo expuesto. El segundo encuentro frente a Boxing mostró que hubo aprendizaje respecto del primero, aunque también dejó claro cuánto trabajo queda por delante.

También quedó el acompañamiento. El León llegó a su último partido sin posibilidades de clasificación y, aun así, minutos antes del comienzo los vecinos volvieron a acercarse hasta rodear prácticamente todo el perímetro de la cancha. La lluvia esperó hasta después del final y la despedida pudo jugarse con la gente acompañando hasta los últimos minutos.

Como dice aquella frase tantas veces llevada al fútbol, no ganamos, pero sumamos experiencia. No como consuelo frente a los resultados, sino como balance de una primera participación que mostró diferencias y también algunos avances. El Club Río Mayo ya sabe lo que significa llegar al Regional y conoce ahora mucho mejor qué exige ese nivel. Si vuelve a conseguir esa oportunidad, el desafío será transformar todo lo aprendido en preparación, funcionamiento colectivo y una propuesta capaz de competir de otra manera.

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