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Río Mayo dejó su marca: pañuelos, memoria y participación a 50 años del golpe

La jornada reunió a vecinos de distintas edades en una propuesta colectiva donde la memoria se expresó en pañuelos intervenidos, reflexión histórica y participación comunitaria.

La actividad “Florecerán pañuelos” se concretó en Río Mayo con una fuerte impronta participativa y dejó como resultado una producción colectiva cargada de sentido. En la sede del Partido Justicialista local, familias, jóvenes y adultos compartieron una tarde donde la memoria no quedó solo en el discurso, sino que tomó forma concreta en cada intervención.

Las mesas de trabajo fueron el corazón de la jornada. Allí, los asistentes confeccionaron pañuelos blancos en tela y papel, que luego fueron intervenidos con frases, dibujos y símbolos vinculados a la memoria, la verdad y la justicia. El proceso fue tan importante como el resultado: manos pintando, conversaciones cruzadas y distintas generaciones participando de una misma construcción.

Los mensajes aparecieron con fuerza. “Nunca Más” se repitió como eje, pero también surgieron expresiones que ampliaron el sentido de la jornada, con referencias a la empatía, la inclusión, la participación y el compromiso. En algunos casos, las consignas avanzaron hacia una interpelación más directa, con frases que invitan a no callar frente a las injusticias o a reflexionar sobre lo que significó aquella etapa de la historia argentina.

La actividad incluyó además una instancia de reflexión histórica, donde se repasó el contexto previo al golpe y las consecuencias de la dictadura en sus dimensiones políticas, económicas y sociales. A partir de esa exposición, se generó un espacio de intercambio que permitió sumar miradas y profundizar el debate entre los presentes.

El encuentro también tuvo su costado comunitario, con mate y tortas fritas compartidas, en un clima que favoreció la cercanía y el diálogo. Lejos de una conmemoración formal, la jornada se vivió como un espacio abierto, donde cada participante pudo aportar desde su lugar.

El resultado final fue una intervención colectiva visible: pañuelos colgados, consignas escritas a mano y una producción que reflejó el paso de la comunidad por la actividad. En Río Mayo, la consigna “Florecerán pañuelos” no quedó en lo simbólico: se tradujo en mensajes concretos que quedaron expuestos como parte de una memoria activa y en construcción.

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