Vivienda rural y reconocimiento científico: la Legislatura aprobó obras para el interior y destacó a una investigadora del CONICET
La Cámara avanzó con convenios para construir y mejorar viviendas en comunas rurales y, en la misma sesión, declaró personalidad destacada a la científica Cynthia Tamara Rubilar Panasiuk. El foco estuvo puesto en el arraigo en el interior y el valor del conocimiento producido en la provincia.
La Legislatura del Chubut aprobó un conjunto de convenios impulsados por el Gobierno provincial, encabezado por Ignacio Torres, a través del Instituto Provincial de la Vivienda (IPV), orientados a la construcción y mejoramiento de soluciones habitacionales en comunas rurales y localidades del interior. El alcance incluye a Facundo, Aldea Apeleg, Doctor Ricardo Rojas, Lago Blanco, Aldea Beleiro, Cushamen, Telsen, Lagunita Salada, Gan Gan y Cerro Centinela.
El esquema contempla viviendas de dos y tres dormitorios, además de unidades tipo monoambiente pensadas para trabajadores rurales o personas que viven solas. La iniciativa busca atacar una problemática estructural en estas zonas: mayores costos de construcción, dificultades logísticas y limitaciones para acceder a financiamiento o soluciones por cuenta propia.
Desde el oficialismo, el diputado Leonardo Bowman valoró la decisión de avanzar con estas obras en un contexto económico complejo, remarcando que priorizar el interior implica asumir costos más altos pero también atender una demanda histórica. En esa línea, se destacó que la implementación de los convenios permitirá generar empleo local mediante la utilización de mano de obra de cada comunidad, un aspecto clave para sostener el arraigo y evitar la migración forzada hacia centros urbanos.
En paralelo, la sesión también tuvo un reconocimiento institucional a la trayectoria científica. La investigadora del CONICET, Cynthia Tamara Rubilar Panasiuk, fue distinguida como personalidad destacada de Chubut y participó de la jornada en el recinto, donde recibió el saludo del pleno legislativo.
La jornada dejó una doble señal política: la necesidad de sostener políticas públicas en territorios donde el acceso a derechos básicos sigue condicionado por la geografía y, al mismo tiempo, la intención de poner en valor la producción científica como parte del desarrollo provincial.
