Sin oposición y con participación moderada, Unquén consolida su continuidad en el SOEM
La elección del Sindicato de Obreros y Empleados Municipales de Comodoro Rivadavia cerró con un 45% de participación del padrón y sin competencia en las urnas, en un proceso atravesado por la exclusión de las listas opositoras y un clima previo cargado de tensión interna.
La jornada se desarrolló con normalidad en cuanto a lo operativo, pero con un dato político central: la Lista Celeste y Blanca, encabezada por Omar Unquén, fue la única habilitada para competir. Eso dejó el resultado prácticamente definido antes de la votación y trasladó el eje de la discusión desde lo electoral hacia la legitimidad del proceso.
El nivel de participación —cercano a la mitad del padrón— aparece como un punto intermedio. No es bajo en términos históricos para un gremio municipal, pero tampoco logra disipar del todo el ruido que generó la previa. Desde el oficialismo lo leyeron como un acompañamiento suficiente para sostener la conducción, mientras que hacia afuera persiste la pregunta sobre cuánto incide la falta de competencia real en la movilización de los afiliados.
El trasfondo no es menor. Semanas antes de la elección, la Junta Electoral había dejado fuera de carrera a las listas opositoras, lo que derivó en cuestionamientos, denuncias y advertencias de judicialización. Ese episodio terminó condicionando todo el proceso y explica por qué, aun con urnas abiertas y votación efectiva, la discusión no terminó de centrarse en los votos sino en las reglas de juego.
Con la continuidad asegurada, el escenario ahora se corre hacia adelante. La conducción que encabeza Unquén deberá enfrentar una etapa donde el eje volverá a ser el de siempre: salarios, condiciones laborales y la relación con el Ejecutivo municipal. Pero con un dato que no es menor: llega fortalecida en términos formales, aunque con un proceso electoral que dejó grietas abiertas dentro del propio sindicato.
Ahí está el verdadero desafío. No en haber ganado —eso nunca estuvo en duda— sino en cómo reconstruir volumen político y legitimidad en un gremio donde la interna, lejos de cerrarse, quedó latente.
