Gaiman: la sospecha de un triunfo a medida de Torres suma un posible rival aliado
El oficialismo podría competir contra otro aliado del gobernador y presentar el resultado como una paliza al peronismo, aunque el PJ no lleve candidato. La posible postulación por Familia Chubutense alimenta el cuestionamiento opositor sobre el uso de la elección para exhibir una victoria anticipada. En Gaiman se votará para completar un mandato y, si las provinciales se adelantan a abril, los vecinos volverían a las urnas apenas cuatro meses después.
La posible candidatura de Carlos Huentelaf por Familia Chubutense agrega un elemento a una discusión que comenzó antes de su renuncia a la conducción del Partido Justicialista de Gaiman: el eventual uso de la elección extraordinaria del 13 de diciembre para exhibir un triunfo anticipado del gobernador de Chubut, Ignacio Torres. El 17 de agosto, el apoderado del justicialismo provincial, Blas Meza Evans, ya había atribuido al oficialismo la intención de obtener un resultado favorable al comienzo de la carrera electoral. Si Huentelaf compite con el partido del diputado provincial Daniel Casal, el candidato de Despierta Chubut podría enfrentar a un adversario respaldado por otro aliado del mandatario.
Ese antecedente contrasta con la explicación de Huentelaf, quien cuestionó que el peronismo renunciara a participar. “No puedo concebir la idea de que un partido con tantos años y tanta historia decida no participar de la contienda”, expresó al dejar la presidencia del Consejo de Localidad. Sin embargo, la posición opositora tenía una propuesta concreta: que Raúl Ferrero, presidente del Concejo Deliberante que asumió la intendencia tras el fallecimiento de Darío James, completara el mandato hasta diciembre de 2027. El planteo aceptaba la continuidad del gobierno municipal y buscaba evitar dos procesos electorales cercanos.
La concejal de Arriba Chubut, Adriana Villoria, impulsó una ordenanza para aplicar excepcionalmente el régimen de reemplazo de la Ley de Corporaciones Municipales. Argumentó que la gestión debía concluir el período para el que había sido elegida y cuestionó el gasto de otra convocatoria. En la comisión ampliada del 25 de agosto, la iniciativa recibió seis votos en contra y tres a favor. El rechazo se fundamentó en que una ordenanza no podía desplazar la Carta Orgánica de Gaiman, cuyo artículo 172 exige convocar a elecciones cuando resta más de un año de mandato. El Movimiento Vecinal Gaiman, conocido como Movega, anunció que no presentaría candidatos.
La cercanía de las dos elecciones formaba parte central del cuestionamiento. “Estaríamos haciendo una elección ahora en diciembre para hacer otra elección a los tres o cuatro meses”, advirtió Meza Evans. Abril tampoco surgió únicamente de especulaciones opositoras: en agosto, la intendenta de Rada Tilly, Mariel Peralta, afirmó que las provinciales serían ese mes y reconoció conversaciones con el gobernador sobre las alternativas electorales. En septiembre, el apoderado de Proyección Vecinal del Chubut, Daniel Silva, también habló de abril de 2027. Son declaraciones públicas sobre el calendario previsto, aunque no se pudo corroborar una convocatoria formal con día establecido.
Si ese calendario se concreta y Gaiman vuelve a votar en abril, quien gane en diciembre tendrá alrededor de cuatro meses antes de otra definición electoral. Conservará sus atribuciones hasta diciembre de 2027, pero, si resulta electo otro intendente, deberá gobernar buena parte del año con un sucesor esperando asumir. Su capacidad política para impulsar decisiones duraderas podría quedar condicionada por esa transición. A esa dificultad, el apoderado del PJ agregó que un ganador de otro partido tendría que administrar con un Concejo y una estructura municipal conformados durante la gestión anterior.
Ferrero, candidato de Despierta Chubut, representa la continuidad de James y cuenta con un reconocimiento que incluso sectores opositores utilizaron para defender su permanencia. La concejal Villoria sostuvo que el proyecto municipal conservaba acompañamiento ciudadano y que debía completar su mandato. Ese respaldo puede favorecer electoralmente al actual intendente, aunque no garantiza una victoria. También impide adjudicar sin más al gobernador los votos que reciba: en Gaiman se estará decidiendo sobre la continuidad de una administración local después del fallecimiento de quien la encabezaba.
Familia Chubutense podría aportar el rival a ese escenario. El partido de Casal fue presentado públicamente con el acompañamiento del vicegobernador Gustavo Menna, la diputada nacional Ana Clara Romero y un mensaje del gobernador Ignacio Torres; su conductor también respaldó iniciativas del Ejecutivo provincial en la Legislatura. Si termina postulando a Huentelaf, la boleta ofrecería dos candidaturas vinculadas con espacios que apoyan al mandatario. Eso no demuestra que exista un acuerdo para organizar una derrota, pero sí permite examinar la operación política que podría hacerse con el resultado: presentar como una paliza a la oposición una victoria obtenida frente a otro aliado.
La procedencia peronista de Huentelaf facilitaría esa interpretación, pero conservar la afiliación no lo convertiría en candidato del PJ. Competir por Familia Chubutense significaría representar electoralmente a otra fuerza. Una eventual derrota suya no equivaldría a una derrota del justicialismo, del mismo modo que una victoria amplia de Ferrero no mediría por sí sola el respaldo provincial al gobernador. La ausencia de sectores opositores y la continuidad de la gestión de James serían parte indispensable de cualquier lectura del escrutinio.
Huentelaf confirmó que evalúa una propuesta de otro espacio y Familia Chubutense incluyó la elección de su candidato a intendente de Gaiman en el plenario de este sábado 26 de septiembre, desde las 17, en Comodoro Rivadavia. Hasta ahora, Despierta Chubut fue la única alianza inscripta; los partidos que quieran competir individualmente tienen plazo hasta el 9 de octubre para presentar sus candidaturas. Ese cierre permitirá establecer si la elección cuestionada por la oposición termina efectivamente enfrentando a dos sectores alineados con el mismo gobernador.
