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“Cada accidente es prevenible si se respetan las normas y se prioriza la protección de los trabajadores”.

La mirada de Maximiliano Pereda tras el accidente de un trabajador en Río Mayo.

El accidente laboral que sufrió el joven trabajador Valentín Casihuil en una obra de la localidad volvió a poner en discusión la necesidad de reforzar la seguridad en el trabajo. Afortunadamente, el operario se encuentra fuera de peligro y en proceso de recuperación, aunque el hecho despertó una ola de mensajes de solidaridad y también de críticas hacia la falta de medidas preventivas.

En ese marco, dialogamos en exclusiva con Maximiliano Pereda (23), técnico en Seguridad e Higiene oriundo de Río Mayo, amigo contemporáneo en edad de Casihuil y con una vertiginosa experiencia laboral en la industria minera y petrolera, quien hoy reparte su actividad entre Chubut y Santa Cruz.

La primera reacción fue humana. “Sorpresa, mucho dolor y angustia —confiesa—. Conozco a Valentín desde que éramos muy chicos, compartimos momentos de trabajo y anécdotas. Sentí miedo y tristeza por lo que le pasó, porque es alguien cercano y porque la situación podría haber sido aún peor”.

Sin embargo, su formación lo llevó a reflexionar de inmediato en clave profesional: “El accidente indica que probablemente faltaron medidas de control de riesgo en la estabilidad del terreno y en la manipulación de elementos pesados como los cordones de cuneta. También parece que no se contaba con sistemas suficientes de prevención ante posibles derrumbes ni con señalización y delimitación del área de riesgo”.

Para Pereda, hay condiciones mínimas que nunca deberían faltar en una obra: “Garantizar la evaluación previa del terreno, la estabilidad de los materiales, el uso correcto de equipos de protección personal, la supervisión constante, la delimitación de zonas peligrosas y la capacitación específica para manejar situaciones de riesgo y emergencias”.

El rol de los supervisores, sostiene, es determinante: “Deben anticiparse a los riesgos, verificar que se cumplan los protocolos y coordinar a los equipos para prevenir accidentes. La supervisión activa y la planificación, como también la responsabilidad de quienes dirigen la obra y los servicios, son pasos esenciales para proteger a los trabajadores”.

En redes sociales había escrito que “la seguridad no es un gasto, es una inversión”. Ahora lo profundiza: “Invertir en prevención y protección salva vidas, evita accidentes y protege recursos materiales y humanos. En la práctica, implica capacitar al personal, proveer equipos adecuados, controlar riesgos antes de comenzar y mantener protocolos claros. Cada medida preventiva tiene un valor enorme frente a la posibilidad de un accidente”.

La capacitación constante, subraya, es otra clave: “Permite que los trabajadores reconozcan los riesgos, sepan cómo prevenir accidentes y reaccionen correctamente ante emergencias. Esto es fundamental en localidades pequeñas donde muchas veces el personal no está familiarizado con procedimientos complejos. Hay que formar en estabilidad del terreno, trabajos en excavaciones, primeros auxilios, roles de emergencia”.

Respecto a las responsabilidades, Pereda no duda: “Ambos tienen obligaciones compartidas. Los responsables de la obra deben velar por la seguridad de sus empleados y coordinar correctamente las tareas, mientras que los responsables de los servicios deben garantizar que se cumplan los estándares de seguridad. La comunicación y la coordinación son esenciales para prevenir accidentes”.

En su análisis, también advierte sobre una práctica frecuente en los pueblos: “Muchas veces la presión por avanzar con las obras hace que la seguridad pase a un segundo plano. El exceso de confianza es un error grave, porque incluso trabajos que parecen rutinarios pueden ser muy peligrosos si no se toman medidas preventivas. Hasta la tarea más simple, como barrer las calles o recoger residuos, puede volverse riesgosa en el marco de grandes eventos, como el Festival de la Esquila que se aproxima”.

Con contundencia, concluye: “La seguridad no puede ser negociable. ”.Cada accidente es prevenible si se respetan las normas y se prioriza la protección de los trabajadores.»

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