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Chubut, entre las provincias que menos crecieron en 20 años: el dato que expone el estancamiento económico de la provincia

Un informe basado en datos de CEPAL y del Ministerio de Economía de la Nación muestra que entre 2004 y 2024 Chubut apenas registró un crecimiento del 15,2% en su Producto Bruto Geográfico. El número la ubica entre las economías provinciales de peor desempeño del país, muy lejos del ritmo de expansión que tuvieron otras jurisdicciones argentinas durante el mismo período.

Un reciente análisis sobre la evolución del Producto Bruto Geográfico (PBG) de las provincias argentinas durante los últimos veinte años dejó al descubierto un dato que genera preocupación en la Patagonia: Chubut aparece entre las jurisdicciones que menos crecieron en todo el país.

El estudio, elaborado a partir de estadísticas de la CEPAL y del Ministerio de Economía de la Nación con base 2004, muestra que la economía chubutense creció apenas un 15,2% entre 2004 y 2024. El número ubica a la provincia en el cuarto lugar entre las que menos expandieron su actividad económica en ese período, solo por encima de Santa Cruz (7,2%) y Catamarca, que incluso presenta una caída del 0,7%.

La comparación con otras provincias es contundente. Neuquén lidera el ranking nacional con un crecimiento del 91,9%, impulsado fundamentalmente por el desarrollo de Vaca Muerta y la expansión del sector hidrocarburífero no convencional. Santiago del Estero aparece en segundo lugar con un 80,3%, mientras que Jujuy alcanza el 66,2%, traccionada por la minería del litio. San Juan y La Pampa también superan el 60% de crecimiento económico en estas dos décadas.

Incluso provincias con estructuras productivas tradicionales, como Córdoba, Corrientes o Entre Ríos, lograron expandir sus economías por encima del 55%. En contraste, Chubut quedó muy lejos de ese ritmo de crecimiento, a pesar de contar con recursos naturales estratégicos y sectores productivos históricamente relevantes.

Durante décadas, la economía chubutense se sostuvo sobre pilares como la producción petrolera, la pesca, la industria del aluminio, la energía y la ganadería ovina. Sin embargo, en los últimos años varios de esos sectores mostraron señales de estancamiento o retroceso, sin que aparecieran nuevos motores de crecimiento capaces de compensar esa desaceleración.

En el caso del petróleo, por ejemplo, la provincia depende mayoritariamente de yacimientos convencionales maduros en la cuenca del Golfo San Jorge, cuya producción viene registrando una tendencia descendente desde hace más de una década. A diferencia de Neuquén, que logró reposicionarse con el desarrollo del shale en Vaca Muerta, Chubut no consiguió hasta ahora impulsar un nuevo ciclo de expansión energética.

Algo similar ocurre con otros sectores productivos. La pesca continúa siendo un actor central en la economía provincial, pero su desarrollo está condicionado por ciclos biológicos, regulaciones internacionales y fluctuaciones del mercado. La industria del aluminio, concentrada en Puerto Madryn, mantiene su peso estratégico, aunque su evolución depende fuertemente del contexto energético y de la demanda global.

A esto se suma una escasa diversificación económica. Mientras varias provincias del norte y del oeste argentino encontraron en la minería o en el agroindustrialismo nuevos vectores de crecimiento, la matriz productiva chubutense se mantuvo relativamente concentrada en sectores tradicionales.

El resultado es un escenario donde la economía provincial creció, pero lo hizo a un ritmo muy inferior al promedio nacional y muy por debajo de otras jurisdicciones que lograron transformar su estructura productiva en las últimas dos décadas.

El dato también refleja un fenómeno más amplio dentro de la Patagonia. Mientras Neuquén protagoniza un fuerte proceso de expansión económica, impulsado por inversiones energéticas, otras provincias de la región muestran un crecimiento mucho más moderado o directamente estancado.

En ese contexto, el desafío para Chubut hacia los próximos años parece estar ligado a la capacidad de generar nuevas actividades económicas que complementen a los sectores tradicionales. La discusión sobre la diversificación productiva, la industrialización de recursos naturales y la atracción de inversiones vuelve a aparecer como uno de los ejes centrales del debate sobre el futuro económico de la provincia.

Los números del último informe dejan planteada una pregunta incómoda pero inevitable: cómo una provincia con enormes recursos naturales y ubicación estratégica terminó ubicándose entre las economías que menos crecieron del país en los últimos veinte años. La respuesta, probablemente, no sea una sola, pero el dato marca con claridad la magnitud del desafío que enfrenta Chubut hacia adelante.

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