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El León abrazó su historia: emotivo reconocimiento a Rubén “Pitín” Olmedo en el Club Río Mayo

Club Social y Deportivo Río Mayo volvió a mirar hacia sus raíces y rindió homenaje a uno de los delanteros que dejó huella con la camiseta número 9. Rubén “Pitín” Olmedo, goleador y referente entre 1983 y 2005, fue recibido por autoridades, ex compañeros y dirigentes en un encuentro cargado de memoria y pertenencia.

El presidente Mariano Moreira, el coordinador de fútbol Marcelo Vázquez, el DT Gabriel Quintero, Osmar Quintero y el ex jugador Atilio González encabezaron el reconocimiento, en una jornada que combinó recorrido institucional, recuerdos compartidos y emoción genuina.

Una camiseta que marcó época

Olmedo defendió los colores del León durante más de dos décadas, desde 1983 hasta 2005. Fue el clásico “9” de área, el delantero de referencia que asumía la responsabilidad de convertir y liderar desde el ejemplo. Siempre manifestó su anhelo de representar oficialmente al club en una liga afiliada a AFA, un sueño que sintetizaba su compromiso competitivo y su deseo de ver al club dar un salto institucional.

Durante su visita, recorrió las instalaciones y expresó su satisfacción por los avances logrados en infraestructura y el crecimiento deportivo en las distintas divisiones formativas. El progreso actual no borra el pasado: lo potencia. Y en esa línea, la dirigencia actual entendió que reconocer la historia es consolidar identidad.

Memoria, emoción y sentido de pertenencia

El momento más significativo se vivió en el quincho del club. Allí, entre anécdotas, risas y silencios cargados de emoción, se reconstruyeron historias de vestuario, viajes y partidos que forman parte del ADN del fútbol local. Acompañado por su hijo Martín, Olmedo compartió recuerdos de distintas etapas de su trayectoria, en un gesto que también proyecta legado.

El homenaje no fue un simple acto protocolar. Fue una reafirmación institucional: el club no olvida a quienes lo construyeron dentro de la cancha. Reconocer a sus referentes históricos no es nostalgia, es identidad.

Rubén “Pitín” Olmedo volvió a su casa. Y el León, una vez más, dejó claro que su historia se honra con memoria y coherencia.

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