Hasta 100 despidos en Esquel: el comercio pierde puestos de trabajo en un “goteo constante”
El Centro de Empleados de Comercio estima entre 80 y 100 desvinculaciones en lo que va del año, mientras se multiplican los locales vacíos y algunos trabajadores aceptan reducciones horarias o indemnizaciones en cuotas para conservar una fuente de ingreso. El diagnóstico sindical coincide con las advertencias que días atrás realizó la Cámara de Comercio del Oeste del Chubut sobre la caída del consumo y las dificultades que atraviesa la actividad.
La situación del comercio en Esquel suma un nuevo dato que permite medir con mayor claridad el impacto de la recesión sobre el empleo. Miguel Álvarez, referente del Centro de Empleados de Comercio, estimó que entre 80 y 100 trabajadores perdieron sus puestos en lo que va del año, una cifra considerable para la dimensión del mercado laboral de la ciudad y la zona cordillerana, donde las bajas no siempre se producen a partir de grandes cierres sino que muchas veces aparecen repartidas entre distintos establecimientos.
El dato se conoce pocos días después de que Claudio Selva, presidente de la Cámara de Comercio del Oeste del Chubut, describiera en una entrevista exclusiva con Río Mayo 1935 una fuerte retracción del consumo y advirtiera sobre la cantidad de negocios que dejaron de funcionar. “Caminar el centro alcanza para ver la cantidad de locales vacíos”, había señalado Selva al explicar que el deterioro ya resulta visible en distintos sectores de la ciudad.
Desde el Centro de Empleados de Comercio coinciden en que la pérdida de puestos se viene dando de manera gradual. Álvarez describió ese proceso como un “goteo constante”, con pequeños comercios y empresas que reducen uno o dos trabajadores mientras intentan sostener la actividad. Ese mecanismo hace que buena parte de las desvinculaciones pase casi inadvertida, aunque la suma acumulada termine mostrando una pérdida importante de empleo.
Uno de los casos de mayor impacto fue la reestructuración del casino de Esquel, donde se perdieron 49 puestos de trabajo luego de un convenio específico por empresa. El resto de las desvinculaciones aparece distribuido entre distintos comercios y actividades, lo que dificulta medir el fenómeno únicamente a partir de cierres visibles o persianas bajas en el centro de la ciudad.
Álvarez explicó además que desde el sindicato siguen estos casos con cautela y evitan hacer públicos de manera permanente los nombres de las empresas que atraviesan dificultades. “Es un tema que manejo de manera muy reservada”, señaló, al explicar que el gremio procura intervenir cuando detecta problemas para conocer la situación particular de cada trabajador y evaluar las alternativas disponibles.
La preocupación también alcanza a quienes todavía conservan sus puestos. Según el diagnóstico del Centro de Empleados de Comercio, el temor a quedar fuera del mercado laboral está llevando a algunos trabajadores a aceptar indemnizaciones pagadas en cuotas, reducciones de horarios y mayores funciones dentro de un mismo puesto con tal de mantener una fuente de ingreso en un contexto donde conseguir otra ocupación resulta cada vez más difícil.
“Está complicado como está complicado todo el país, no se necesita una lupa para ver lo que pasa”, afirmó Álvarez al referirse a una realidad que se observa tanto en los negocios que cerraron como en las dificultades que atraviesan quienes todavía continúan trabajando. El deterioro del consumo y la pérdida de puestos aparecen así como dos caras de un mismo problema que golpea de manera directa a la actividad comercial de Esquel.
El diagnóstico coincide con los datos que CAMOCH viene recogiendo entre sus asociados. La entidad empresaria informó esta semana que la caída de las ventas aparece entre los principales problemas del sector, acompañada por el aumento de los costos y las dificultades financieras que atraviesan numerosos comercios. Selva ya había explicado a este medio que buena parte del problema está vinculada con el escaso margen que queda en los ingresos familiares después de afrontar alquileres, servicios y alimentos.
Con menos ventas y estructuras cada vez más difíciles de sostener, el impacto empieza a trasladarse de manera directa al empleo. Mientras los comerciantes advierten sobre locales vacíos y menor capacidad de consumo, el Centro de Empleados de Comercio ya estima entre 80 y 100 puestos perdidos durante 2026, una cifra que muestra que la crisis dejó de ser solamente comercial y ya está afectando de lleno al mercado laboral de Esquel.
