Maltrato, humillaciones y miedo en Fiscalía: abrieron un sumario contra una fiscal de Rawson
El Consejo de la Magistratura del Chubut resolvió por unanimidad investigar a la fiscal general Florencia Gómez. La presentación fue impulsada por el procurador Jorge Miquelarena a partir de los testimonios de cuatro trabajadores, que describieron destratos, expresiones discriminatorias, situaciones humillantes y un clima laboral que terminó con tres empleados trasladados a Trelew y otro cambiado de área en Rawson.
El Consejo de la Magistratura del Chubut abrió un sumario contra la fiscal general de Rawson Florencia Gómez por una serie de graves denuncias de presunto maltrato laboral dentro de la Unidad Fiscal Especializada en Ambiente y Delitos contra Animales. La decisión fue adoptada por unanimidad luego de analizar el expediente elevado por el procurador general Jorge Miquelarena, que reunió las presentaciones realizadas por cuatro trabajadores.
Los testimonios describen situaciones que, de acuerdo con los denunciantes, excedieron ampliamente las diferencias habituales que pueden surgir dentro de un ámbito de trabajo. Hablaron de humillaciones frente a compañeros, expresiones discriminatorias, llamados y exigencias fuera de horario, órdenes consideradas degradantes y advertencias que algunos interpretaron como amenazas sobre su continuidad laboral.
Uno de los primeros episodios relatados corresponde a un empleado administrativo al que Gómez habría ordenado viajar desde Rawson hasta Trelew para realizar una entrevista relacionada con una investigación penal. El trabajador respondió que no tenía combustible ni dinero para afrontar por su cuenta el traslado. Según su presentación, la fiscal le contestó: “Andate en monopatín”. El episodio terminó con el empleado atravesando una fuerte crisis emocional y motivó la intervención del Sindicato de Trabajadores Judiciales del Chubut y de la Procuración General.
Otro trabajador relató que, junto con un compañero, había presentado en diciembre de 2025 una nota poniéndose a disposición para ser trasladado a otra dependencia. De acuerdo con su versión, Gómez convocó posteriormente a una reunión con el personal, cuestionó la posibilidad de que empleados de menor jerarquía decidieran sobre su destino y rompió la presentación delante de todos. El denunciante le atribuyó entonces la expresión “esta nota me la paso por el culo”, episodio que describió como una exposición humillante ante sus compañeros.
En otra de las situaciones incorporadas al expediente, personal administrativo aseguró haber recibido la orden de mover el escritorio de una abogada de Fiscalía y dejarlo colocado contra una pared, en lo que interpretaron como una suerte de castigo hacia la profesional. Los empleados cuestionaron haber sido obligados a intervenir en una medida de esas características y sostuvieron que el hecho generó una situación degradante tanto para la abogada como para quienes tuvieron que cumplirla.
Las denuncias también hacen referencia al trato que habría recibido esa profesional. Según uno de los testimonios, Gómez realizaba comentarios descalificadores sobre su desempeño y habría pedido a otros integrantes de la oficina que controlaran lo que hacía. Los trabajadores afirmaron que esta modalidad se repetía cuando existían diferencias entre la fiscal y alguno de los miembros del equipo.
Otro episodio se produjo durante la mañana del domingo 7 de diciembre de 2025. Gómez intentaba conocer quién tenía una Peugeot Partner perteneciente al área y envió mensajes al grupo de WhatsApp de la oficina. Como no obtuvo respuesta inmediata, llamó a uno de los trabajadores. Según la denuncia, la conversación derivó en una fuerte discusión por el hecho de que se trataba de un día de descanso.
El empleado afirmó además que, al día siguiente, tomó conocimiento de que la fiscal había comentado aquella conversación con otros integrantes de la dependencia y que habría realizado acusaciones sobre su comportamiento personal y familiar. El denunciante consideró especialmente grave esa situación porque entendió que podía perjudicar su reputación dentro y fuera del ámbito laboral.
Las presentaciones incorporaron además una reunión realizada en febrero con representantes de Recursos Humanos. Allí, según otro de los relatos, Gómez habría recordado a uno de los empleados que todavía no tenía confirmada su situación laboral. El trabajador interpretó la expresión como una advertencia sobre la posibilidad de perder su puesto en medio del conflicto que mantenía con la responsable del área.
También fue denunciado un episodio relacionado con el uso de un vehículo oficial. Un integrante del equipo habría tenido que llevar una camioneta hasta el domicilio de la fiscal y posteriormente regresar caminando, al no poder recurrir a los choferes de Fiscalía. Esa situación fue incorporada por los trabajadores entre los hechos que consideraron ajenos al ejercicio normal de sus funciones.
Un tercer auxiliar administrativo describió además un esquema de trabajo en el que, durante las semanas de turno, podía ser convocado con carácter urgente y debía trasladarse hasta Rawson utilizando transporte público o recurriendo a familiares. Según manifestó, existía preocupación por las posibles reacciones ante una demora y los trabajadores habían comenzado a actuar condicionados por el temor a recibir nuevas reprimendas.
Entre las acusaciones más graves aparecen expresiones que los denunciantes calificaron directamente como discriminatorias. Uno de ellos sostuvo que la fiscal le dijo en distintas oportunidades: “Razoná, no pienses como un negro cabeza”. También denunció comentarios ofensivos dirigidos hacia otras personas, circunstancias que fueron incluidas en las presentaciones para describir la forma en que, según los empleados, se desarrollaban cotidianamente las relaciones dentro de la Unidad.
El conflicto terminó produciendo cambios concretos dentro del organismo. Durante julio, tres de las personas involucradas en las presentaciones, incluida una abogada, fueron trasladadas a la Fiscalía de Trelew y quedaron bajo la órbita del fiscal Omar Rodríguez. El cuarto trabajador permaneció en Rawson, aunque dejó de prestar funciones en la misma área.
Las denuncias habían sido presentadas inicialmente ante el Consejo de Fiscales. A partir de la gravedad de los hechos relatados, las actuaciones fueron elevadas al procurador general Jorge Miquelarena, quien posteriormente formuló la presentación ante el Consejo de la Magistratura.
El expediente quedó en manos de los consejeros Lucía Pettinari, Daniela Pili, Ezio Tracanna y Estefanía Alejo. Tras analizar las actuaciones, los cuatro coincidieron en que correspondía avanzar con la investigación y resolvieron por unanimidad abrir el sumario. La instrucción estará a cargo de Fanny Ávalos.
La decisión no significa que los hechos denunciados hayan sido considerados probados ni constituye una sanción contra Gómez. El sumario abre una instancia formal en la que deberán analizarse las acusaciones, producirse las medidas correspondientes y garantizarse el derecho de defensa de la fiscal antes de determinar si existió alguna responsabilidad.
Florencia Gómez es fiscal general desde 2017 y en enero de 2023 asumió la Jefatura de la Fiscalía de Rawson, designación que en aquel momento fue formalizada por el propio procurador Jorge Miquelarena. Actualmente su situación vuelve a quedar bajo análisis institucional, esta vez por las denuncias formuladas desde el interior de su propio ámbito de trabajo.
