La foto de Tecka mostró el nuevo tablero político que dejó la ley de reelecciones
El acto por el 105° aniversario de Tecka dejó una imagen que excedió el marco institucional. Junto al gobernador Ignacio Torres aparecieron los intendentes Jorge Seitune (Tecka), Miguel Gómez (Gobernador Costa), Óscar Currilén (El Maitén) y Matías Taccetta (Esquel), además del diputado provincial Daniel Hollmann, uno de los principales defensores de la reforma en la Legislatura. La fotografía llegó pocos días después de la aprobación de la ley de reelecciones indefinidas y terminó reflejando el nuevo escenario político que comenzó a configurarse en Chubut.
Los anuncios de obras, la ampliación de la red de gas, los convenios para viviendas y las inversiones para Tecka ocuparon el centro del acto oficial encabezado por Ignacio Torres. Sin embargo, una vez terminada la ceremonia, la atención comenzó a concentrarse en la imagen institucional difundida por el Gobierno provincial, donde quedaron reunidos dirigentes que, desde distintos lugares, fueron protagonistas del proceso que culminó con la modificación de la Ley de Corporaciones Municipales.
Jorge Seitune, Miguel Gómez y Óscar Currilén fueron algunos de los intendentes que promovieron el pedido para modificar la legislación vigente en los municipios sin Carta Orgánica. Ese planteo fue acompañado por el oficialismo y terminó convirtiéndose en ley. Daniel Hollmann asumió la defensa del proyecto durante el debate parlamentario y Matías Taccetta apareció integrando una fotografía que reunió a buena parte de la conducción política de Despierta Chubut en la cordillera.
La reforma no solo modificó una norma. También alteró el equilibrio interno del frente oficialista. Los intendentes alcanzados por la ley quedaron habilitados para volver a competir sin el límite que regía hasta ahora, mientras dentro de la Unión Cívica Radical comenzaron a aparecer diferencias que rápidamente salieron del ámbito partidario.
Los documentos firmados por los comités departamentales de Esquel, Rawson y gran parte del interior provincial marcaron un rechazo abierto a la reforma y reclamaron al gobernador que analizara el veto de la ley. A esos pronunciamientos se sumaron las críticas expresadas por la diputada Mariela Tamame durante la sesión legislativa y las posteriores declaraciones del intendente de Rawson, Damián Biss, quien anticipó que los diputados radicales deberán dar explicaciones ante los órganos partidarios.
El escenario deja expuesto un reordenamiento que atraviesa a Despierta Chubut. Mientras el Gobierno provincial consolida un esquema apoyado en intendentes con fuerte peso territorial, el radicalismo más identificado con la alternancia y con los principios históricos del partido comenzó a marcar diferencias con la conducción que acompañó la reforma. La discusión ya no pasa únicamente por las reelecciones; también alcanza el lugar que ocupará la UCR dentro del frente oficialista y el margen de participación que conservarán sus dirigentes en la toma de decisiones.
En Río Mayo ese proceso también empieza a mostrar efectos. Gustavo Loyaute mantiene su alineamiento con Ignacio Torres y la reforma no modifica su situación inmediata, ya que una eventual candidatura significaría buscar su primera reelección. Distinto es el caso de Priscila Santos, quien quedó identificada con el sector del radicalismo que acompañó los documentos partidarios contra las reelecciones indefinidas. Esa posición la ubica junto al radicalismo que decidió expresar públicamente sus diferencias con la decisión política impulsada desde el Gobierno provincial.
No se trata de una ruptura formal, pero sí de dos posicionamientos que empiezan a convivir dentro del mismo espacio político. Por un lado, quienes continúan respaldando la estrategia de Despierta Chubut; por otro, dirigentes radicales que consideran que la reforma contradice una de las banderas históricas de la UCR. Esa diferencia ya dejó de ser un debate interno y comenzó a expresarse en documentos, declaraciones públicas y gestos políticos.
La fotografía tomada en Tecka resume ese momento. Más que una imagen de gestión, terminó retratando el núcleo político que acompañó la reforma y el nuevo mapa de alianzas que empieza a delinearse en Chubut. Mientras el oficialismo fortalece su estructura territorial, el radicalismo más ortodoxo enfrenta el desafío de redefinir cuál será su lugar dentro de una coalición donde las diferencias ya dejaron de disimularse.
