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Priscila Santos: “No vi que el intendente haya estado en la calle”

Se diferenció de la estrategia del jefe de campaña, Gustavo Loyaute, dentro de Despierta Chubut.

En una entrevista con Mañana Activa (FM Activa), la presidenta local del espacio habló sobre el trabajo territorial, la independencia del grupo y el escenario político en Río Mayo.

En una entrevista exclusiva con el programa Mañana Activa, que conducen Juan Alarcón y Daniel Hernández por FM Activa, la presidenta local de Despierta Chubut, Priscila Santos, volvió a marcar diferencias con el intendente Gustavo Loyaute —jefe comunal y jefe de campaña del espacio— y terminó de blanquear la tensión que atraviesa al oficialismo en la localidad. Mientras la conducción municipal privilegia una estrategia más institucional, su equipo eligió la militancia de territorio: caminar los barrios, explicar la boleta única y sostener presencia callejera durante toda la campaña.

Santos insistió en que los caminos son distintos. Admitió que forman parte del mismo proyecto provincial que lidera Ignacio Torres, pero remarcó que su grupo no participa de las decisiones del municipio y que las gestiones que realizan son partidarias, no institucionales. A su entender, la campaña “se hace en la calle” y, en ese punto, señaló que no vio al intendente en ese rol, aun cuando ambos pertenezcan al mismo espacio político.

La dirigente ubicó el contexto económico como telón de fondo: dijo que “Río Mayo está muy parado”, que la provincia transita una situación compleja y que hoy se afrontan gastos derivados de años sin inversión. Evitó repartir culpas, pero explicó que esa realidad condiciona el pulso local: los vecinos no ven obras ni generación de empleo y ese malestar llega a la militancia en cada recorrida.

En la práctica, la coordinación entre ambas partes ha sido puntual. Recordó una única reunión reciente con el intendente, cuando solicitaron el microcine municipal para una capacitación sobre boleta única de papel. Prefirieron un espacio neutral —y no el local partidario— porque entendieron que se trataba de un servicio a la comunidad. Más allá de ese encuentro, no hubo mesas de trabajo: cada cual “hace su gestión” y la militancia de Despierta Chubut opera en paralelo, dentro de sus posibilidades.

En ese plano, Santos volvió a subrayar la independencia operativa del grupo. Contó que el local partidario se inauguró el 22 de septiembre con recursos propios, sin aportes oficiales, gracias a la colaboración económica y en mano de obra de vecinos y militantes. Ese ámbito —dijo— no nació para una foto electoral: seguirá abierto después de los comicios como espacio de trabajo y encuentro.

Sobre la mecánica cotidiana, explicó que el pedido más recurrente es la elevación de cartas al gobernador. Señaló que han tramitado muchas y que, en varios casos, hubo respuestas: llamados y resoluciones que la gente les comunica de regreso. Para Santos, ese circuito confirma que “las cartas llegan”, aunque la resolución final dependa del área correspondiente y quede fuera del alcance de la militancia.

El tramo más político llegó cuando habló de números y traducción de apoyos. Recordó que en la última elección su sector —entonces dentro de Juntos por el Cambio— obtuvo 460 votos, mientras que Loyaute superó los 700 al ser electo intendente representando al justicialismo. Ahora, con el intendente incorporado a Despierta Chubut, planteó que ese caudal debería acompañar al nuevo espacio y fortalecerlo. Su objetivo inmediato es sostener al menos los 450/460 propios y, si no ocurre, abrir una autocrítica. Pero el interrogante central apunta a la proyección del jefe comunal: ¿se sumarán esos 600/700 votos a Despierta? Santos lo formuló sin rodeos: la militancia que conduce puede responder por su base; lo que está en juego es si el voto que eligió a Loyaute cuando estaba en otro sello “va a estar” ahora en las urnas del espacio que integra.

Su planteo reaviva el escenario que Río Mayo 1935 había anticipado en el artículo “La campaña de Despierta Chubut desnuda la grieta que nadie dice”, donde se había advertido que parte del entorno de Loyaute mantiene vínculos con el sector de Juan Pablo Luque, principal opositor de Ana Clara Romero en la disputa provincial. Aquella crónica analizaba la fractura que hoy quedó confirmada en la voz de la propia dirigente local, que ya no intenta disimular las diferencias dentro del espacio.

De aquí al final de los comicios, todo se leerá en clave de votos: hasta dónde Loyaute y su equipo puedan realmente traccionar dentro de Despierta Chubut marcará el resultado de las urnas. En el entorno de Santos nadie lo dice abiertamente, pero el cálculo es evidente: lo que hasta hace unos meses fue un respaldo institucional, hoy podría transformarse en un peso político difícil de sostener. En otras palabras, el apoyo de Loyaute y su equipo podría convertirse en un salvavidas de plomo.

Con esta entrevista, Priscila Santos consolidó un mensaje nítido: en Río Mayo conviven dos estrategias bajo un mismo sello. Mientras la estructura municipal sostiene una campaña de gabinete, la dirigencia territorial insiste en la calle, con financiación propia, respaldo operativo de referentes provinciales y una interlocución directa con los vecinos que hoy no ven obras ni movimiento. La grieta ya no es un rumor: tiene protagonistas, números y —desde ahora— una voz pública que la asume.

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