Santos apuntó contra la gestión de Loyaute: “La palabra gestión no la encuentro”
La presidenta del Comité de la UCR de Río Mayo, vocal titular de la mesa provincial y docente de nivel primario, Priscila Santos, cuestionó la falta de obras y movimiento durante el gobierno de Gustavo Loyaute y aseguró que no existe un trabajo conjunto con el intendente. En contraposición, reivindicó gestiones propias ante el Gobierno provincial, entre ellas el pase a planta de tres auxiliares de la educación y una cuarta incorporación que permanece pendiente. Ya lanzada hacia 2027, ratificó que irá por la Intendencia y que, si Loyaute continúa dentro del mismo espacio provincial, está dispuesta a enfrentarlo en una interna.
Priscila Santos fue directa cuando le preguntaron cómo evalúa la administración municipal de Gustavo Loyaute. La dirigente radical, que además se desempeña como docente de nivel primario, dijo que no observa obras ni un movimiento que le permita hablar de gestión y puso como contraste lo que sucede en otras localidades de la provincia. “Siempre te dije que la palabra gestión no la encuentro por una cuestión de que no veo obras, no veo movimientos en el pueblo”, afirmó. Si bien reconoció que el contexto económico es complejo, remarcó que en otros municipios sí hubo proyectos en ejecución.
La crítica no quedó limitada a la obra pública. Santos también dejó en claro que el acercamiento de Loyaute al espacio provincial encabezado por Ignacio Torres no produjo, al menos hasta ahora, un esquema de trabajo conjunto en Río Mayo. Según explicó, no existe diálogo político ni una metodología compartida entre ambos sectores. “No tenemos diálogo con el intendente Loyaute. Las gestiones las hemos realizado por nuestros propios medios”, sostuvo.
En ese punto marcó una diferencia política concreta. Recordó que su vínculo con Torres comenzó mucho antes de que el actual gobernador llegara al Ejecutivo provincial y se remonta a sus etapas como diputado y senador. “Nosotros históricamente, desde el inicio del gobernador, estamos trabajando con él, desde que fue senador, diputado y después llegó a la Gobernación”, señaló al explicar que la relación de su sector con Torres es anterior a la incorporación de Loyaute al armado provincial.
Ese vínculo, según Santos, le permitió avanzar en gestiones concretas ante organismos provinciales. Uno de los resultados que destacó fue el pase a planta de tres trabajadores auxiliares de la educación, mientras una cuarta incorporación permanece pendiente. Se trata, explicó, de personas que llevaban años desempeñándose como monotributistas: dos acumulaban entre seis y siete años en esa condición y otra alrededor de cuatro.
Para Santos, esos pases no deben leerse solamente como un trámite administrativo. Puso el acento en lo que significa acceder finalmente a un empleo formal después de varios años de espera: estabilidad, obra social, aportes jubilatorios y la posibilidad de proyectar una familia con mayor seguridad. “Estamos hablando de una estabilidad laboral para personas, de una obra social para hijos, de personas que no vienen esperando tres meses, vienen esperando años una estabilidad”, explicó.
La gestión, según relató, demandó aproximadamente un mes y comenzó con un número menor de incorporaciones. Cuando recibió la información de que inicialmente serían dos, decidió reclamar más lugares para Río Mayo. “Cuando nos enteramos de que iban a pasar primero dos, hubo un reclamo mío: ‘¿Por qué no tres y cuatro?’”, recordó. A partir de allí comenzó a contactar a otros trabajadores y aseguró que existen más casos sobre los que pretende seguir avanzando.
Durante esas gestiones también llevó a Provincia un reclamo que considera recurrente: que las localidades más grandes suelen quedar primero al momento de distribuir oportunidades. “Yo entiendo que Sarmiento tenga más votos que Río Mayo, pero estamos hablando de una estabilidad laboral para personas”, planteó. Su pedido, explicó, fue que los trabajadores de Río Mayo también comenzaran a ser incorporados progresivamente.
“Basta de Sarmiento y Comodoro”, llegó a plantear durante esas discusiones, aunque inmediatamente aclaró que no tiene nada contra los trabajadores de ambas ciudades. Su cuestionamiento apunta al criterio de distribución. “Así sea uno, dos, a mí no me interesa, pero que pasemos progresivamente gente de Río Mayo también a la planta provincial”, explicó sobre el planteo que llevó ante funcionarios provinciales.
Santos reivindicó además una manera de gestionar basada en la insistencia y en aprovechar los vínculos políticos. “Los contactos hay que usarlos, porque después ellos vienen y te piden los votos. Entonces nosotros también saquémosle algo”, sostuvo. Según explicó, muchas veces conseguir una respuesta demanda llamados reiterados y continuar insistiendo aun después de una negativa: “Que te corten el teléfono y llamar al otro día. Es el trabajo que nosotros hacemos”.
En ese contexto admitió que esas gestiones podrían haber surgido desde otros ámbitos institucionales. “Claramente, no debería haber sido yo, debería haber sido desde otro lugar”, afirmó. Santos aseguró que mientras tenga acceso a funcionarios provinciales continuará haciendo esos planteos: “Mientras me den la posibilidad y me atiendan el teléfono, voy a hacer todo lo que sea necesario para poder traer cosas para Río Mayo”.
La distancia con el Ejecutivo apareció también cuando recordó un compromiso asumido por Loyaute durante la campaña relacionado con el local partidario. Según Santos, el intendente se había comprometido a gestionar la instalación del gas cuando ambos sectores compartían el mismo espacio electoral, pero el servicio nunca llegó. “En campaña el intendente se había comprometido a ponernos el gas, porque estábamos dentro del mismo espacio, y hasta el día de hoy estamos esperando”, señaló.
Por las bajas temperaturas, explicó, debieron trasladar momentáneamente las reuniones y afrontar gastos con recursos propios. El episodio le sirvió para volver sobre la relación con Loyaute: “Nosotros siempre dijimos, en cuanto a la política en Río Mayo, no trabajamos para el intendente”. Ante la consulta concreta sobre si había existido algún llamado para acercar posiciones, respondió que ese contacto nunca ocurrió.
La dirigente también vinculó su crítica al municipio con la necesidad de conseguir obra pública y generar empleo. Para Santos, parte de las dificultades que atraviesan trabajadores municipales y jornaleros podría enfrentarse consiguiendo inversiones que amplíen las oportunidades laborales. “Esto se resume trayendo obras. Vos traés obras, generás trabajo”, sostuvo.
“Llegado el momento se disputará una interna y nosotros vamos a ir”
Santos confirmó que continúa trabajando con la mirada puesta en 2027 y que su objetivo es disputar la Intendencia de Río Mayo. La incorporación del actual intendente al mismo armado provincial de Ignacio Torres no modificó esa decisión.
“El intendente está dentro del espacio nuestro, yo también pertenezco a ese espacio, y llegado el momento se disputará una interna o lo que sea, y nosotros vamos a ir, claramente”, afirmó. Santos sostuvo que no piensa abandonar el camino construido junto a su equipo ni resignar años de militancia por el nuevo escenario político.
Según explicó, el grupo continúa realizando reuniones, recibiendo planteos y visitando vecinos, aunque gran parte de ese trabajo se desarrolla fuera de la exposición pública. Santos señaló que tanto ella como quienes integran su equipo tienen sus propias obligaciones laborales, por lo que la actividad política se organiza fuera de esos horarios y, en buena medida, con recursos propios.
“La gente llega mucho, acompaña, te tira buena energía, y eso es lo importante. Nosotros no estamos esperando a la gente, la vamos a buscar”, señaló. Contó que después de terminar su jornada como docente visita a vecinos que piden hablar con ella y aseguró que la recepción que vienen encontrando fortalece la decisión de avanzar hacia 2027.
La eventual competencia con Loyaute aparece como una consecuencia de las diferencias que Santos dice mantener con el gobierno municipal. Aunque actualmente puedan coincidir dentro del mismo armado provincial, aseguró que nunca existió un trabajo político común. “Nosotros no podemos cerrar con una persona con la que no compartimos la metodología de trabajo, las ganas, los intereses”, sostuvo.
Por eso, si ambos permanecen dentro del espacio de Torres, Santos considera que la candidatura debería resolverse mediante una interna. Todavía no está definido qué mecanismo se utilizará porque dependerá de las decisiones partidarias y de las alianzas que se conformen, pero adelantó cuál es su posición: “Para mí tiene que ser abierta, que participen todos y listo”.
La dirigente rechazó una definición limitada exclusivamente a los afiliados y sostuvo que debería ser la comunidad la que determine quién encabece el proyecto. “Si la gente quiere nos va a acompañar, y si no, no nos acompaña. Y está bien, porque son ellos los que deciden”, afirmó. También relativizó las pertenencias partidarias al señalar que, antes que su condición de radical, su prioridad es Río Mayo.
Santos respondió además a las versiones que relacionaban su menor exposición pública con la posibilidad de ocupar un cargo en el Gobierno provincial. Negó que exista detrás de su silencio una negociación de ese tipo y explicó que buena parte de sus horarios están determinados por su trabajo en la escuela. “Yo no busco cargos”, aseguró, antes de dejar una definición todavía más contundente: “Yo no me voy a vender por un cargo, eso que quede claro”.
Su proyecto, insistió, sigue estando en Río Mayo. “Voy a seguir peleando por la Intendencia, voy a seguir peleando por las cosas para mi pueblo”, afirmó. Incluso introdujo la posibilidad de volver a tener una mujer al frente del municipio y señaló que está decidida a buscar ese lugar en 2027.
“Necesita un cambio Río Mayo”, sostuvo Santos al hablar de su proyecto. La dirigente pretende llegar a esa disputa mostrando como carta de presentación las gestiones que asegura haber concretado ante Provincia y, al mismo tiempo, poniendo bajo cuestionamiento los resultados de la actual administración. La frase con la que evaluó al gobierno de Loyaute terminó sintetizando buena parte de esa estrategia política: “La palabra gestión no la encuentro”.
