Solo 2 de cada 10 argentinos dicen sentirse identificados emocionalmente con Milei, según una encuesta
Un relevamiento nacional de QSocial ubicó en el 19% al núcleo de mayor identificación con el Presidente. Otro 17% lo acompaña por los resultados de su gestión, mientras que el rechazo emocional alcanza al 35% de los consultados.
El respaldo político al presidente Javier Milei no necesariamente se traduce en una identificación emocional con su figura. Esa es una de las principales conclusiones de una encuesta realizada por la consultora QSocial, que indagó cómo se sienten los argentinos frente al mandatario más allá de la intención de voto o de la aprobación de su gestión.
El trabajo, elaborado sobre una muestra nacional de 1.880 casos, muestra que solo el 19% afirma sentirse fuertemente identificado con Milei. Es el sector que constituye el núcleo más sólido del oficialismo y donde prácticamente no aparecen dudas sobre un eventual respaldo electoral.
Sin embargo, la encuesta también detecta un grupo de peso que mantiene una relación mucho más pragmática con el Gobierno. Se trata del 17% de los denominados “acompañantes condicionales”, personas que respaldan el rumbo económico o algunas decisiones de la administración libertaria, aunque sin desarrollar un vínculo personal o ideológico con el Presidente.
Del otro lado del escenario, el estudio registra que el 35% manifiesta un rechazo emocional sostenido hacia Milei, mientras que otro 29% se ubica en una posición crítica o distante, sin llegar al nivel de confrontación del primer grupo. En otras palabras, casi dos de cada tres argentinos aseguran no mantener una identificación emocional con el jefe de Estado.
El dato adquiere relevancia porque la identificación emocional es distinta de la imagen positiva o negativa de un dirigente. Mientras la aprobación de una gestión puede variar con la inflación, los salarios o la economía, el vínculo emocional suele ser más estable y difícil de modificar. Es un concepto que el consultor político Jaime Durán Barba ha señalado durante años como uno de los factores más importantes para explicar el comportamiento de los votantes.
Otro aspecto que sobresale del informe es que el sostén electoral de Milei no descansa únicamente en ese núcleo duro. Entre quienes hoy lo apoyan de manera condicional, el 58% afirma que volvería a votarlo, aunque una parte importante permanece indecisa o incluso analiza votar en blanco. Eso convierte a ese segmento en uno de los espacios que el oficialismo buscará retener si pretende llegar fortalecido a las próximas elecciones.
El estudio deja una conclusión que trasciende los números: Milei conserva un grupo de seguidores muy fieles, pero buena parte de quienes hoy lo respaldan lo hacen más por los resultados que esperan de su gobierno que por una identificación personal con su figura. Ese equilibrio podría convertirse en uno de los principales desafíos políticos de la Casa Rosada en los próximos meses.
