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Tras el deshielo, la helada dejó calles intransitables y profundizó el malestar de vecinos y automovilistas

La intensa lluvia registrada desde el sábado hasta la madrugada y la mañana del domingo aceleró el derretimiento de la nieve acumulada. El agua volvió a congelarse durante la noche y formó profundos huellones que hicieron tocar abajo a los automóviles pequeños. Vecinos cuestionaron la falta de una intervención preventiva y recordaron que la misma situación ya se había producido dos años atrás.

Después de una noche con helada, Río Mayo amaneció este lunes con numerosos sectores prácticamente intransitables. El agua generada por el deshielo masivo del domingo se congeló durante la madrugada y dejó calles cubiertas por hielo, nieve compactada y profundos huellones.

El rápido deshielo fue provocado por la intensa lluvia que comenzó durante el sábado y continuó hasta la madrugada y la mañana del domingo. Las precipitaciones aceleraron el derretimiento de la gran cantidad de nieve acumulada y generaron corrientes de agua que anegaron diferentes sectores de la localidad.

La nieve húmeda y los bloques de hielo fueron arrastrados hacia las cunetas, los desagües y los desniveles naturales por donde habitualmente escurre el agua. En distintos puntos formaron tapones que impidieron la circulación normal y provocaron que el agua ocupara prácticamente todo el ancho de algunas calles.

La mayor dificultad durante la mañana de este lunes la encontraron los vehículos de menor tamaño. En varias calles, los profundos huellones congelados hacían que los automóviles tocaran con la parte inferior sobre la nieve endurecida, impidiéndoles avanzar sin exponerse a quedar atascados o sufrir daños.

Las camionetas y los vehículos con mayor despeje también debieron circular lentamente y con extrema precaución por las superficies resbaladizas, los desniveles ocultos y las acumulaciones de hielo formadas entre los montículos de nieve.

La situación generó un fuerte malestar entre vecinos y automovilistas. En algunos casos, el paso por los huellones y las acumulaciones congeladas termina provocando roturas en los vehículos, mientras que muchas personas deben movilizarse obligatoriamente para concurrir a sus lugares de trabajo, realizar trámites o atender otras necesidades diarias.

La misma dificultad alcanza a quienes dependen del vehículo para prestar servicios, entre ellos conductores de taxis y autos de alquiler, que deben circular durante toda la jornada por distintos puntos de la localidad. Cada traslado implica avanzar sobre calles con desniveles, hielo y nieve compactada, con el riesgo permanente de dañar la unidad que constituye su herramienta de trabajo.

Durante el domingo, el operativo municipal estuvo sostenido por dos pequeñas máquinas de carga frontal y un empleado que trabajó manualmente con una pala. Los equipos fueron destinados a remover acumulaciones, abrir cunetas y facilitar la salida del agua.

El esfuerzo se prolongó durante toda la jornada, pero el despliegue resultó insuficiente frente a la cantidad de sectores afectados y al enorme volumen de agua producido por el deshielo. Al caer la noche todavía permanecían grandes lagunas, calles cubiertas de agua y acumulaciones de nieve húmeda que no habían podido retirarse.

Con el descenso de la temperatura, el agua y la nieve volvieron a congelarse. Los huellones formados por el tránsito de los vehículos se endurecieron y transformaron numerosos recorridos en verdaderas trampas.

Vecinos recriminaron al municipio no haber adoptado medidas desde el mismo día de la nevada. Consideran que una intervención temprana habría permitido retirar parte de la nieve antes de que el tránsito la compactara sobre las calles.

También cuestionaron que no se contratara una motoniveladora para emparejar las calzadas y remover la nieve durante el domingo, cuando la lluvia y el deshielo habían ablandado las acumulaciones. Una vez compactada por el paso de los vehículos y endurecida por las heladas, su remoción demanda un trabajo mucho más complejo.

Los vecinos recordaron que este mismo problema ya se había producido dos años atrás. En aquella oportunidad tampoco se intervino a tiempo y la nieve quedó acumulada dentro de la localidad hasta convertirse en una gruesa capa compactada.

Con el paso de los días, la nieve y la escarcha habían desaparecido por completo en los alrededores de Río Mayo. Sin embargo, dentro del pueblo todavía persistían calles cubiertas por nieve endurecida y hielo debido a que el tránsito vehicular la había comprimido contra la calzada.

Ese antecedente vuelve a estar presente en los reclamos actuales. La preocupación es que, si la nieve acumulada no se retira antes de las próximas heladas, vuelva a repetirse el mismo escenario: sectores completamente despejados fuera de la localidad y calles urbanas que permanezcan durante días o semanas cubiertas por hielo compactado.

Esta mañana, el intendente Gustavo Loyaute recorrió distintos sectores y pudo constatar personalmente las dificultades para circular. En declaraciones a Radio Nacional Río Mayo, informó que solicitó la intervención de Defensa Civil ante la magnitud de la situación.

El pedido llega después de una jornada en la que las dos pequeñas máquinas municipales y el trabajo manual de un empleado no alcanzaron para responder a todos los puntos afectados. El desafío inmediato será retirar la nieve compactada antes de que las próximas heladas terminen consolidándola sobre las calles y prolonguen las dificultades para vecinos, trabajadores y prestadores de servicios.

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