Una madre organizó una maratón solidaria en Senguer y quedó envuelta en una polémica por certificados médicos cuestionados
Una madre organizó una maratón solidaria en Senguer y quedó envuelta en una polémica por certificados médicos cuestionados
Una maratón solidaria impulsada por una madre en Alto Río Senguer y Aldea Apeleg recaudó 600.000 pesos. Sin embargo, tras la viralización de distintos certificados y órdenes médicas, comenzaron a surgir cuestionamientos sobre posibles inconsistencias en parte de la documentación presentada públicamente. La situación involucra diferencias observadas entre recetas difundidas durante la campaña, donde coinciden elementos institucionales vinculados al Hospital Rural de José de San Martín, pero aparecen variaciones en matrículas profesionales, nombres y contenido de los estudios solicitados.
La situación comenzó a tomar estado público luego de que FM Rincones del Sur 107.5 difundiera una campaña solidaria destinada a recaudar fondos para estudios médicos de un menor. Según la documentación presentada ante la emisora, el objetivo era realizar una tomografía renal debido a “posibles manchas” detectadas en los riñones del niño.
La campaña incluyó una maratón radial y también recorridas por las calles de Alto Río Senguer, donde la madre del menor habría realizado colectas y venta de números para reunir dinero. De acuerdo al acta firmada tras la actividad solidaria, se vendieron 200 números a 3.000 pesos cada uno, alcanzando una recaudación total de 600.000 pesos.
Con el correr de las horas comenzaron a circular en redes sociales distintas imágenes de certificados médicos, recetas y capturas de conversaciones privadas donde vecinos advertían aparentes inconsistencias en parte de la documentación utilizada públicamente durante la campaña.
Entre los elementos que comenzaron a compararse aparecen dos órdenes médicas con similitudes en encabezados, fechas y sellos institucionales vinculados al Hospital Rural de José de San Martín, aunque con diferencias en el contenido del estudio solicitado, en la escritura atribuida a la profesional firmante y en parte de la identificación profesional visible en los documentos difundidos.
Uno de los puntos que más llamó la atención fue que mientras una de las órdenes exhibidas ante este medio presenta matrícula “5617”, en otra documentación difundida públicamente aparece la numeración “5817”. Según registros públicos consultados por este medio, esa diferencia remitiría a otro profesional médico matriculado en Chubut que ejercería en Comodoro Rivadavia.
También se detectaron diferencias en la identificación profesional visible en la documentación, ya que en uno de los certificados aparece redactado un apellido de una manera y en otra orden médica se observa una variación distinta en la escritura.
A partir de las comparaciones realizadas sobre ambas imágenes, una de las hipótesis que comenzó a circular es que alguno de los certificados podría haber sido editado posteriormente mediante alguna aplicación digital, situación que habría generado errores de transcripción, diferencias tipográficas o inconsistencias en nombres y matrículas. No obstante, hasta el momento no existe ninguna pericia oficial que confirme esa posibilidad.
A medida que el caso comenzó a expandirse públicamente, también apareció en redes sociales la publicación de una mujer que asegura haber advertido previamente a la madre del menor sobre las presuntas inconsistencias que observaba en la documentación difundida durante la campaña solidaria.
“Primero te escribí muy amablemente cuando vi un montón de publicaciones donde se pedía plata y hacías cosas a beneficio de tu hijo”, expresó en uno de los tramos del descargo difundido en Facebook, donde además sostiene que intentó plantear sus dudas de manera privada antes de que la situación escalara públicamente.
En esa publicación, la mujer afirma que “el hospital de Esquel descubrió” las presuntas irregularidades y menciona que algunas de las órdenes difundidas contendrían nombres de profesionales “que no trabajan en el hospital”. También asegura contar con mensajes, audios y conversaciones previas vinculadas al caso.
Parte de esas conversaciones privadas también comenzaron a circular posteriormente. En una de las capturas difundidas, la mujer le señala directamente a la madre del menor que la orden médica contenía “el sello del hospital y el nombre de la doctora”, advirtiéndole sobre las consecuencias que podría traer la difusión de esa documentación.
Paralelamente, FM Rincones del Sur emitió un comunicado oficial donde aclaró que únicamente brindó difusión a la campaña solidaria y que no organizó colectas ni administró dinero. Desde la emisora indicaron que la madre del menor fue quien continuó realizando gestiones y recibiendo colaboraciones en Alto Río Senguer y Aldea Apeleg.
Por otra parte, desde la radio señalaron que posteriormente comenzaron a recibir información y cuestionamientos relacionados con la validez de parte de la documentación médica presentada públicamente, motivo por el cual anunciaron que en futuras campañas solidarias solicitarán certificados avalados formalmente y la posibilidad de dialogar directamente con profesionales médicos tratantes.
Pablo Calfín confirmó a este medio que durante la jornada del sábado intentó radicar una denuncia en la comisaría de Alto Río Senguer, aunque —según indicó— no pudo ser recepcionada en ese momento. De acuerdo a lo manifestado por el director de la emisora, este lunes realizaría formalmente la presentación correspondiente ante la comisaría de la localidad.
Río Mayo 1935 decidió resguardar identidades, ocultar parcialmente documentación sensible y evitar la exposición directa de las personas involucradas debido a que existe un menor de edad en el centro de la situación y, hasta el momento, no hay una resolución judicial ni una confirmación oficial que determine responsabilidades concretas sobre los hechos que comenzaron a discutirse públicamente. El objetivo de la cobertura no es promover un escrache ni alimentar situaciones de hostigamiento personal, sino informar sobre un caso que generó repercusión comunitaria y que podría derivar en actuaciones formales para esclarecer qué ocurrió realmente con la documentación difundida durante la campaña solidaria.
Hasta el momento no existe confirmación oficial de parte de la Justicia ni del Ministerio de Salud respecto a una investigación formal sobre la autenticidad de los documentos difundidos. Sin embargo, la situación continúa generando repercusiones en la comunidad debido al impacto social que tuvo la campaña solidaria y a las dudas que comenzaron a surgir posteriormente sobre parte de la documentación viralizada.
