a

Volvió a Río Mayo el médico que llegó en plena guerra y dejó una huella en el hospital local

A 44 años de Malvinas, Hugo Cóspito regresó a la localidad donde trabajó entre 1982 y 1983. Recorrió el hospital junto al equipo actual de salud y compartió un encuentro atravesado por la memoria, la vocación y una fuerte carga generacional.

Río Mayo volvió a cruzarse con una parte de su propia historia. Hugo Cóspito, médico cirujano que llegó a la localidad el 1 de abril de 1982 como teniente del Ejército, regresó al hospital donde ejerció en los primeros años de la guerra y permaneció hasta 1983. La visita no fue una más: tuvo el peso de lo vivido y de lo que quedó.

Fue recibido por la kinesióloga Diana Luque, quien lo acompañó en una recorrida por el Hospital Rural. En esos pasillos donde alguna vez atendió, volvió a encontrarse con un espacio que, según quienes lo conocen, marcó un antes y un después en su vida.

En aquel entonces, Cóspito integraba el Escuadrón de Exploración de Caballería Blindado 9. Llegó junto a una comitiva militar en los días previos al conflicto bélico y se instaló en Río Mayo en un contexto atravesado por la incertidumbre. Aquí trabajó codo a codo con el Dr. Julio Morales y la Dra. Cristina Casanova, atendiendo consultas, participando en partos y extendiendo su tarea médica también hacia Aldea Beleiro.

Pero su paso por la localidad no se limitó a la salud. También tuvo un rol en la educación, al dictar clases de biología en la entonces Escuela Secundaria N°6, hoy 706, en carácter de suplente. Un dato que vuelve a aparecer ahora, cuando se reconstruye su historia desde la memoria colectiva.

Durante la recorrida actual, hubo una escena que no pasó desapercibida: tres médicas recientemente incorporadas al hospital lo acompañaron. Las tres tienen hoy la misma edad que tenía Cóspito cuando llegó por primera vez a Río Mayo: 25 años. La coincidencia no fue forzada ni buscada, pero terminó diciendo mucho más que cualquier discurso.

Después de su paso por la localidad, el médico continuó su carrera en Bahía Blanca y más tarde en Magdalena. Sin embargo, su vínculo con Río Mayo nunca se diluyó del todo.

Su regreso, en el marco de un nuevo aniversario de Malvinas, recupera una historia concreta, con nombres y lugares propios, que vuelve a tomar forma en el mismo hospital donde empezó todo.

Compartir:
Puntuar Este Artículo