SEROS BAJO ALERTA: PRESTADORES ADVIERTEN QUE EL DIAGNÓSTICO POR IMÁGENES ESTÁ EN RIESGO Y APUNTAN AL DIRECTORIO DEL ISSyS
SEROS BAJO ALERTA: PRESTADORES ADVIERTEN QUE EL DIAGNÓSTICO POR IMÁGENES ESTÁ EN RIESGO Y APUNTAN AL DIRECTORIO DEL ISSyS
La Asociación de Diagnóstico por Imágenes de Chubut denunció aranceles médicos sin actualización desde 2023, pagos atrasados y costos de equipamiento e insumos cada vez más difíciles de sostener. La advertencia vuelve a poner bajo la lupa las cuentas del Instituto, los aportes que todavía tiene por cobrar y las responsabilidades del Estado provincial y del Directorio para garantizar que los recursos de la seguridad social lleguen a su destino.
La Asociación de Diagnóstico por Imágenes de Chubut (ADICH) lanzó una advertencia que toca directamente a miles de afiliados de SEROS. En una solicitada publicada este martes, los profesionales aseguraron que atraviesan una situación financiera que está llevando al sector a un “punto límite” y advirtieron que, si no existe una respuesta, puede quedar comprometida la continuidad de algunas prestaciones.
El reclamo no habla de cifras abstractas. ADICH sostiene que los honorarios médicos reconocidos por SEROS para radiografías, ecografías, tomografías, resonancias y mamografías permanecen sin actualización desde 2023. Como ejemplo, señala que una radiografía de tórax, columna o senos paranasales reconoce $278 por la toma de frente y $104 por el perfil; una ecografía abdominal entre $1.568 y $1.774 y una tomografía de abdomen, $3.695.
Son los valores que, según los especialistas, reciben por el acto médico de realizar, analizar e informar esos estudios. Al mismo tiempo deben sostener una actividad que depende de equipos de alta complejidad, repuestos e insumos cuyos costos están vinculados en buena medida al dólar. “La estructura de costos dolarizada” es uno de los puntos expresamente señalados por ADICH para explicar por qué consideran inviable continuar trabajando con esos aranceles.
El problema no termina allí. La asociación también denuncia demoras en las liquidaciones y asegura que los últimos pagos corresponden a abril o mayo, dependiendo del prestador. A esto se suman coseguros que afrontan los propios afiliados y que, según ADICH, en algunos estudios pueden incluso superar el honorario reconocido al profesional.
“Tras haber agotado las vías administrativas tradicionales para alertar a las autoridades del Instituto sobre este desfasaje, nos encontramos en un punto límite poniendo en riesgo inmediato la prestación del servicio”, señala la solicitada. Los profesionales aclaran que no pretenden restringir la atención ni deteriorar la calidad, pero reclaman al Directorio del ISSyS una convocatoria urgente para discutir valores y plazos de pago.
La advertencia adquirió repercusión provincial durante la jornada y puso nuevamente en discusión una pregunta que viene apareciendo alrededor del Instituto: si los afiliados aportan todos los meses y los empleadores tienen también obligaciones contributivas, ¿qué está ocurriendo entre el ingreso de esos recursos, las acreencias que todavía deben cobrarse y los pagos que finalmente reciben quienes prestan los servicios?
SEROS tuvo superávit contable, pero terminó 2025 con menos efectivo
El propio balance 2025 del ISSyS aporta datos que vuelven todavía más necesario explicar la situación. El régimen de obra social SEROS contabilizó durante el año $386.666 millones en recursos y $288.263 millones en gastos. El resultado informado fue un superávit de $99.875 millones.
Sin embargo, el mismo documento advierte que ese resultado no significa que exista una cantidad equivalente de dinero disponible. Al cierre de 2025, SEROS tenía apenas $1.060 millones en efectivo y equivalentes, frente a los $2.677 millones con los que había comenzado el ejercicio. Es decir, mientras el balance mostró superávit económico, las disponibilidades disminuyeron alrededor de $1.616 millones. (Issys)
Hay otro dato relevante. Al 31 de diciembre, la obra social acumulaba $115.760 millones en créditos por aportes y contribuciones, convirtiendo esas acreencias en el principal componente de su activo. El propio Instituto reconoce en la memoria anual que semejante volumen obliga a mantener procesos permanentes de conciliación, seguimiento y recupero frente a los organismos obligados a aportar. (Issys)
Ahí aparece una diferencia fundamental entre tener un crédito registrado y tener el dinero en una cuenta bancaria. SEROS puede mostrar recursos devengados y un resultado contable favorable, pero si una parte importante todavía está pendiente de cobro, el sistema puede enfrentar dificultades concretas para pagar a los prestadores. El propio balance 2025 hace esa distinción y reconoce la necesidad de analizar conjuntamente el resultado económico, la recuperabilidad de los créditos y el flujo efectivo de fondos. (Issys)
La situación se conoce pocos días después de los cuestionamientos públicos formulados por la jubilada de Rawson Blanca Gayone sobre las deudas de los organismos aportantes y sobre el tratamiento que recibió en los balances una acreencia por actualizaciones e intereses. En el ejercicio 2025 el Instituto decidió dejar de reconocer como activo aquellas estimaciones actuariales y concentró los antecedentes y la metodología utilizada en el Expediente N.º 2619/2026. El balance fue aprobado mediante la Resolución N.º 950/2026. (Issys)
No se trató, según la explicación incorporada por el propio ISSyS, de declarar extinguidas las deudas originales, sino de modificar el tratamiento contable de las actualizaciones e intereses calculados sobre bases actuariales porque consideró que no estaban individualizados de manera suficiente como créditos líquidos, exigibles y realizables. La discusión que permanece abierta es por qué una acreencia que había sido incorporada previamente al patrimonio del organismo recibió después ese tratamiento y cuál será finalmente su recuperación.
LA LEY LE DA RESPONSABILIDADES CONCRETAS AL ESTADO Y AL DIRECTORIO
El debate no depende únicamente de criterios administrativos. La Constitución del Chubut establece en sus artículos 74 y 75 que la Provincia debe sostener un régimen de previsión y seguridad social y que su financiamiento corresponde al concurso de la Provincia, los empleadores y los trabajadores. El artículo 76 agrega una definición central: la administración de esos aportes debe estar en manos de un organismo autárquico y las contribuciones no pueden destinarse a una finalidad diferente de aquella para la que fueron recaudadas. (Honorable Legislatura)
La Ley XVIII N.º 32 refuerza esa autonomía. Su artículo 2 define al ISSyS como ente autárquico, con patrimonio propio e independencia administrativa y financiera. El artículo 13 establece además que ninguna autoridad puede disponer de los fondos del Instituto para un destino diferente al fijado por la ley ni retener su entrega bajo ninguna justificación. (Issys)
La misma norma establece obligaciones para quienes deben aportar. Los empleadores tienen que depositar descuentos, aportes y contribuciones dentro de los cinco días corridos posteriores al pago de las remuneraciones, mientras que el Instituto cuenta con mecanismos de retención ante determinados incumplimientos. La ley también coloca sobre el Directorio la obligación de aplicar la normativa, dirigir la gestión económica y financiera y recaudar los recursos del organismo. (Issys)
La responsabilidad provincial tampoco es una interpretación política. El artículo 86 establece que el déficit que pudiera demandar la aplicación del régimen previsional debe ser cubierto por Rentas Generales. En 2024, por ejemplo, el Decreto N.º 693 autorizó un adelanto de $2.460 millones al ISSyS para afrontar haberes de pasivos correspondientes a mayo de aquel año, citando precisamente esa obligación legal. El mismo decreto estableció que el adelanto debía rendirse y eventualmente reintegrarse una vez presentadas las declaraciones juradas de los distintos organismos aportantes. (Issys)
El Directorio que actualmente conduce el organismo está encabezado por Miguel Arnaudo y se completa con María Guadalupe Rodrigo, representante del Poder Ejecutivo; Nélida Rosa Contrera, vocal por los pasivos; y Félix Guillermo Quiroga, representante de los afiliados activos. Dos de esas bancas existen precisamente para llevar al interior de la conducción la representación directa de trabajadores y jubilados. (Issys)
Por eso la solicitada de ADICH no debería quedar reducida a una negociación privada entre médicos y funcionarios. Si los valores reconocidos no se actualizan desde 2023, las liquidaciones llegan con meses de demora y los prestadores advierten que la continuidad del servicio está llegando a un límite, el problema termina trasladándose inevitablemente al afiliado.
El dato resulta todavía más difícil de ignorar cuando el propio balance de SEROS muestra un superávit contable cercano a los $100.000 millones, pero simultáneamente reconoce una caída de las disponibilidades y más de $115.000 millones pendientes de cobro en aportes y contribuciones.
Ahí está la explicación que falta. Cuánto de esos créditos está efectivamente cobrado, cuánto permanece pendiente, quiénes son los principales deudores, qué acciones está realizando el Directorio para recuperar esos recursos y por qué, mientras tanto, especialistas esenciales para el sistema denuncian honorarios congelados desde 2023 y pagos correspondientes a abril o mayo.
ADICH pidió una mesa urgente antes de llegar a una situación que termine restringiendo las prestaciones. El planteo ya está hecho públicamente. Ahora la respuesta corresponde al ISSyS y al Gobierno provincial, porque detrás de cada número del balance hay afiliados que todos los meses aportan a SEROS y necesitan que, cuando llegue el momento de hacerse una radiografía, una ecografía, una tomografía o una resonancia, la prestación continúe estando disponible.
