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“La única manera que te den bolilla es salir a hablar a la radio”: la trafic de discapacidad volvió a quedar fuera de servicio

La unidad dejó de circular el viernes y las familias volvieron a quedar sin movilidad, sin una alternativa municipal y sin información formal sobre cuánto tiempo permanecerá fuera de servicio. Hermelinda Rivas cuestionó la falta de comunicación con el Área de Discapacidad y contó que nuevamente deben conseguir vehículos particulares y afrontar los traslados por su cuenta. Ahora prepara una nota para reunir firmas de vecinos y llevar el reclamo al acto central del 22 de agosto.

Hermelinda Rivas se enteró de que la trafic de discapacidad no iba a funcionar porque se lo avisó el chofer. No recibió, según contó, una comunicación del Área de Discapacidad explicando qué había ocurrido con la unidad, cuánto tiempo permanecería fuera de servicio ni de qué manera se garantizarían los traslados mientras estuviera detenida.

En diálogo exclusivo con Río Mayo 1935, Rivas volvió a plantear una situación que viene señalando desde comienzos de año: la comunicación con el área no es fluida y, cuando aparece un problema, son las propias familias las que deben llamar, preguntar o salir a buscar información. “No se comunican en sí, por lo menos con nosotros”, explicó.

La situación se repitió desde el viernes. Hermelinda supo que no habría servicio porque mantiene contacto directo con el conductor y desde hace tiempo le pide que le avise cada vez que la trafic presenta un inconveniente. “Siempre le digo al chofer: si la trafic no arranca o tiene algún problema, avisame con tiempo porque yo tengo que buscar un vehículo”, relató.

Ese aviso informal es el que le permite reorganizarse. Su nieta tiene siete años, concurre a la escuela y la familia procura que no falte, independientemente de que la movilidad municipal funcione o no. Esta vez tampoco hubo una comunicación institucional que permitiera saber cuánto tiempo deberán manejarse de esa manera.

“Ahora sabemos que no hay trafic, pero no sabemos qué pasó, qué se rompió, hasta cuándo, cuántos días, nada. Incertidumbre total”, sostuvo Rivas. Para ella, aun cuando el vehículo deba permanecer varios días en reparación, las familias deberían conocer los plazos para poder organizar su rutina.

“Por lo menos podrían tener la delicadeza de decir: la trafic se rompió esto, va a tardar tanto, por quince días o veinte días no van a tener la trafic. Entonces vos sabés cómo manejarte”, planteó.

Sin trafic y sin otra movilidad

La falta de información no es el único problema. Cuando la unidad queda fuera de servicio tampoco se ofrece otro vehículo municipal para cubrir los recorridos. Los usuarios quedan directamente sin movilidad y cada familia debe buscar cómo resolver por su cuenta la escuela, los tratamientos o cualquier otra actividad.

“Si no anda la trafic, no hay movilidad. No es que te ponen otra trafic para que los lleve. Tenés que hacerlo vos mismo”, resumió Hermelinda. En su caso, la alternativa es conseguir algún familiar, llamar a un conocido o pagar un traslado. Consultada sobre cómo estaban haciendo ahora, respondió de manera simple: “Buscando Uber”.

La posibilidad de que el servicio se interrumpa está tan incorporada a la organización familiar que su hija procura reservar parte de sus ingresos para esos días. “Siempre guardando una parte de dinero destinada a que por ahí no tenés la trafic y tenés que pagar”, contó. Cuando no tienen el efectivo disponible, recurren a familiares y acuerdan abonar el viaje más adelante.

Rivas remarcó que no es la única familia que utiliza el servicio. La unidad traslada a niños, adultos mayores, personas que concurren a kinesiología y vecinos que necesitan movilizarse dentro de Río Mayo. Qué hace cada uno cuando la trafic deja de funcionar es algo que desconoce, justamente porque no existe una alternativa general prevista desde el municipio.

El Área de Discapacidad está a cargo de Mariana Marsilii y allí aparece otro de los cuestionamientos de Hermelinda. Según su experiencia, el contacto funciona principalmente a demanda: la familia necesita algo, llama o se acerca. Del otro lado, en cambio, no existe una comunicación habitual para anticipar inconvenientes o informar cómo se resolverán.

En uno de sus reclamos anteriores, Rivas acudió al área por los problemas que presentaba la trafic y contó que le indicaron que debía hablar directamente con el intendente Gustavo Loyaute. “Yo le digo todo a ella y ella me dice: ‘Tiene que ver el intendente’. Entonces ella tampoco tiene autoridad para decir: ‘Yo te prometo que lo voy a hacer arreglar’. Todo pasa por el intendente”, relató.

Hermelinda aclaró que no pretende responsabilizar personalmente a Marsilii por decisiones que considera que no están a su alcance. “Yo no me voy a ir a pelear con la chica de ahí, porque si a ella no le dan bolilla para solucionar, no tiene sentido”, explicó.

Llegar directamente hasta el intendente tampoco resulta sencillo para ella. Rivas tiene una rodilla operada, atravesó períodos en los que apenas podía caminar y durante el invierno debe trasladarse además por calles con hielo y escarcha. En una oportunidad fue al municipio para solicitar una audiencia y debió regresar a su casa sin ser atendida.

“Fui un día y me dijeron: ‘Vaya a su casa que después la llamamos’. Pasó un día, no me llamaron. Creo que a los dos o tres días me llamaron que me iban a atender”, recordó. Para alguien con dificultades para caminar, ir hasta el municipio, esperar y volver sin una respuesta no es un trámite menor. “Yo no me voy a ir a sentar allá al mediodía para que me digan ‘vaya y después la llamamos’. Aparte, yo no puedo andar mucho”, explicó.

“Fueron arreglando en cuotas”

Los reclamos por la trafic comenzaron meses atrás. Hermelinda decidió presentar una nota después de observar que durante el año pasado la unidad ya circulaba con problemas en la calefacción, el limpiaparabrisas y los neumáticos. Sobre el estado que tenían entonces las cubiertas fue contundente: “Se le veían los alambres, no era joda”.

Las respuestas comenzaron a aparecer después de que decidió hacer pública la situación. Primero se reemplazaron dos neumáticos. Luego volvió a reclamar por los otros dos y también fueron cambiados. Hubo trabajos sobre la calefacción y otros inconvenientes fueron atendidos posteriormente.

“Fueron arreglando en cuotas”, resumió Rivas al reconstruir cómo se fueron solucionando los problemas. Esa experiencia es la que la lleva a sostener que las respuestas aparecen cuando el reclamo sale de las oficinas y toma estado público. “La única manera que te den bolilla es salir a hablar a la radio”, afirmó.

Recordó incluso que, luego de una de sus primeras intervenciones radiales, al día siguiente comenzaron a trabajar sobre las cubiertas. Para Hermelinda, una trafic destinada específicamente a personas con discapacidad debería tener un mantenimiento previsto antes del comienzo de las clases y antes de la llegada del invierno, sin esperar a que aparezca una denuncia.

“Es una trafic de discapacidad que se usa para llevar a los chicos, para llevar a los adultos mayores. Tendrían que ponerla antes de que empiecen las clases, hacerle toda la refacción, arreglarla, acondicionarla”, sostuvo.

Rivas finalmente logró reunirse con el intendente Gustavo Loyaute durante aquellos reclamos y, según contó, recibió el compromiso de que los problemas quedarían solucionados antes del invierno. Parte de las reparaciones se hicieron, aunque llegaron después de sucesivos planteos.

Esta vez, Río Mayo 1935 pudo averiguar que la unidad sufrió una rotura en el tren delantero y fue retirada de circulación para avanzar con la compra de los repuestos necesarios y realizar el trabajo completo. Esa información, sin embargo, no había sido comunicada formalmente a la familia de Hermelinda al momento de la entrevista.

La avería explica por qué la trafic está parada. El reclamo de Rivas apunta a lo que ocurre alrededor de esa falla: las familias no fueron informadas, no conocen los tiempos de reparación y tampoco recibieron una alternativa de movilidad para atravesar el período en que la unidad permanezca fuera de servicio.

Una nota, firmas y un reclamo que buscarán llevar al gobernador

Hermelinda adelantó además que prepara una nota para dejarla a disposición de vecinos de Río Mayo que se sientan identificados con el reclamo y quieran acompañarlo con su firma. La intención es reunir adhesiones y que el planteo deje de quedar limitado a una sola familia.

El objetivo es llevar ese documento al acto central por el aniversario de Río Mayo del 22 de agosto y trasladar el requerimiento al gobernador. Allí buscarán plantear la necesidad de contar con una respuesta más estable para la movilidad de las personas con discapacidad, especialmente cuando la única trafic disponible queda fuera de servicio.

El pedido incluirá una situación que hoy vuelve a repetirse: cuando la trafic se detiene, no existe otra unidad que la reemplace, las familias no reciben información suficiente y cada una debe encontrar por su cuenta cómo trasladar a sus hijos, nietos o familiares.

Mientras se esperan los repuestos y la reparación, la vida cotidiana no se detiene. Hay chicos que deben seguir yendo a la escuela, personas que necesitan continuar tratamientos y familias que nuevamente tienen que conseguir un vehículo y sacar dinero de su bolsillo. Eso es lo que Hermelinda pretende ahora convertir en un reclamo acompañado por más vecinos y llevarlo directamente a una instancia provincial.

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