Vuelta del Río: promueven el cuidado de la costa y gestionan perforaciones para acceder a agua segura

Durante la última semana, el personal del puesto sanitario realizó una campaña de concientización con la colocación de carteles en los sectores donde habitualmente se pesca o se pasa un día de esparcimiento. La propuesta busca acompañar a los visitantes en el cuidado de un espacio que también forma parte de la vida cotidiana de las familias de la comunidad mapuche tehuelche, algunas de las cuales utilizan el río Chubut para beber, cocinar y asearse. La iniciativa incluye recomendaciones para llevarse los residuos, evitar el acampe y no encender fuego en un lugar que carece de sanitarios y de infraestructura para esas actividades.
El trabajo preventivo comprende controles del agua, entrega de pastillas potabilizadoras y un proyecto de ocho perforaciones para abastecer a catorce familias de Vuelta del Río y Ranquilhuao. Defensa Civil de Golondrinas colaboró con vehículo y chofer para recoger muestras en los domicilios más alejados. Nueve de las 18 muestras analizadas entre junio y julio resultaron bacteriológicamente no aptas para consumo humano. El IPA informó que no dispone de equipos adecuados para las perforaciones solicitadas y, según la enfermera, todavía no hubo una nueva respuesta después del envío del proyecto completo. La búsqueda de apoyo técnico y financiamiento apunta a mejorar el abastecimiento en una población dispersa, cuyo puesto sanitario depende del hospital de El Maitén, ubicado a 30 kilómetros.
La licenciada en enfermería Mirta Rojas y el trabajador comunitario de salud en terreno Leonel Huilinao llevaron adelante una jornada de concientización en distintos sectores de la costa del río Chubut, dentro de la comunidad Vuelta del Río. Con autorización de su representante, prepararon y colocaron carteles en los accesos, junto a la pasarela y en lugares frecuentados por personas que llegan a pescar o pasar el día.
Rojas, que tiene 37 años de servicio y lleva tres trabajando en la comunidad, explicó a Río Mayo 1935 que el propósito de dar a conocer la situación es conseguir acompañamiento para mejorar las condiciones del lugar y avanzar con las perforaciones. La campaña busca que quienes visitan la costa conozcan las necesidades de las familias que viven allí y puedan colaborar con su cuidado.

El sector ha sido utilizado durante años para actividades recreativas. La cartelería propone incorporar pautas de uso acordes con las condiciones actuales: llevarse la basura, no acampar y no encender fuego, dado que no hay sanitarios, fogones ni provisión de agua potable para quienes llegan a quedarse. El personal del puesto también participa en la limpieza de los residuos que quedan en los alrededores.
La falta de baños y la presencia de desechos cerca del agua son algunas de las situaciones que preocupan al equipo sanitario. Rojas explicó que cuatro familias se abastecen directamente del río con baldes y utilizan esa agua para beber, preparar alimentos y asearse. Su preocupación es que las crecidas arrastren los residuos depositados en la costa hacia los sectores de abastecimiento.
Para esas familias, el aprovechamiento del río forma parte de la vida cotidiana desde hace años. El proyecto elaborado desde el puesto describe una comunidad cuya economía depende de la cría de ovinos y caprinos, con hogares que utilizan las fuentes naturales disponibles y resuelven muchas de sus necesidades con medios propios. Las acciones de prevención buscan acompañar esas formas de vida con mejores condiciones de acceso, tratamiento y almacenamiento del agua.

Durante la recolección de muestras en los domicilios y en las distintas fuentes de abastecimiento, el equipo sanitario contó con la colaboración de Defensa Civil de Golondrinas, que aportó un vehículo y un chofer para llegar a los sectores más alejados de Ranquilhuao. Rojas destacó que la institución los acompaña en una o dos recorridas por año, facilitando el acceso a viviendas distantes del puesto sanitario para realizar controles y otras tareas de prevención.
Las muestras fueron enviadas al Departamento Zonal de Salud Ambiental de Esquel. De los 18 informes correspondientes a junio y julio de 2026 a los que accedió este medio, nueve calificaron las muestras como bacteriológicamente no aptas para consumo humano y nueve como aptas. Entre los resultados desfavorables está una muestra extraída del río Chubut en Vuelta del Río el 4 de junio; otros corresponden a vertientes, pozos excavados y abastecimientos de agua superficial.
Los análisis describen las condiciones de las muestras examinadas, sin identificar el origen de la contaminación. A partir de esos resultados, desde el puesto se organizó una campaña de potabilización, con entrega de pastillas e indicaciones para utilizarlas en los recipientes de almacenamiento. La propuesta también contempla capacitación para mantener las instalaciones y cuidar las fuentes de abastecimiento.
“Lo mío es la salud y la prevención y promoción de la salud”, expresó Rojas al explicar el sentido de estas tareas. En la fundamentación del proyecto menciona diarreas y gastroenteritis entre los problemas que busca prevenir mediante un mejor acceso al agua. El puesto permite sostener la atención dentro de la comunidad y resolver numerosas consultas, mientras que las situaciones que requieren mayor complejidad deben derivarse al hospital de El Maitén.
El proyecto “Agua segura para mi comunidad” propone ocho perforaciones para abastecer a catorce familias de Vuelta del Río y Ranquilhuao. Contempla un estudio hidrogeológico, bombas sumergibles alimentadas con energía solar, tanques y conexiones hasta las viviendas, además de mejoras en otros sistemas de captación. Fue presentado en una reunión comunitaria y recibió el acompañamiento de los participantes y de su presidente, según consta en la documentación.
Las gestiones para conseguir financiamiento comenzaron en julio, cuando Rojas presentó la propuesta ante una fundación que había mostrado interés, aunque finalmente no la financió. En agosto elevó una nota a la Gobernación y la solicitud fue remitida al Instituto Provincial del Agua.
En su respuesta de septiembre, el IPA informó que no contaba con los medios necesarios para realizar las perforaciones solicitadas. Explicó que sus equipos no permiten trabajar en zonas montañosas de roca dura y que el único equipo en funcionamiento estaba destinado a tareas previamente comprometidas en la meseta, con dificultades por el desgaste de las herramientas de corte. La comunicación no incluyó una alternativa de ejecución ni un plazo para atender el pedido.
Rojas aclaró que esa respuesta correspondía a la solicitud inicial tramitada por Gobernación. El 8 de octubre envió al organismo el proyecto completo y reiteró la necesidad de avanzar, al menos, con la perforación que considera prioritaria. Según señaló, después de esa presentación no recibió una nueva contestación.
La recolección de residuos también forma parte de las necesidades planteadas. El proyecto registra una solicitud realizada en marzo ante el Concejo Deliberante de El Maitén para gestionar su retiro. La organización de ese servicio y el acompañamiento de las campañas de cuidado ambiental son aspectos que se busca trabajar junto con la comunidad y las instituciones.
Vuelta del Río se encuentra a unos 30 kilómetros de El Maitén, en el departamento Cushamen. Rojas informó que atienden a una población de 71 habitantes entre Vuelta del Río y Ranquilhuao, distribuida en unas pocas viviendas cercanas al puesto y otras alejadas, hacia la cordillera. Esa dispersión requiere recorridas para acompañar a quienes tienen dificultades para trasladarse, especialmente a los adultos mayores.
El puesto depende del Hospital Subzonal El Maitén y no tiene un vehículo asignado para las salidas rurales. Además de las recorridas que se coordinan con Defensa Civil, la enfermera lleva la medicación de los tratamientos crónicos en su automóvil o en el del trabajador comunitario. Estima que realiza entre 45 y 60 atenciones mensuales, además de las visitas domiciliarias.
Cuando se necesita una ambulancia, la comunicación se realiza por radio con el hospital. El vehículo debe recorrer los 30 kilómetros hasta la comunidad y luego regresar: alrededor de una hora de viaje entre ambos puntos, sin contar la atención del paciente ni los desplazamientos adicionales si se encuentra en una vivienda alejada.
El establecimiento tuvo mejoras en su suministro eléctrico y sus comunicaciones. Rojas recordó que al llegar debían subir a un cerro para conseguir señal; luego recibieron una radio VHF que utilizaban con un generador. Según relató, también adquirió un equipo Starlink y paneles solares para comunicarse. Más adelante, la provincia envió un sistema de diez paneles que permitió resolver la provisión de energía del puesto.
Dentro del proyecto de agua, la prioridad inmediata es una perforación compartida para las cuatro familias que actualmente se abastecen del río cerca de la pasarela. Rojas busca acompañamiento técnico y financiamiento para concretar esa primera intervención y continuar con las restantes obras previstas para ambos parajes.





















