Deuda en dólares y bajo ley extranjera: Chubut ata su futuro financiero a tribunales de Estados Unidos
La provincia emitirá deuda en dólares por hasta 650 millones, con pagos en moneda dura y bajo legislación de Nueva York. Los fondos se destinarán a refinanciar pasivos y a obras que el Gobierno considera prioritarias, como el acueducto regional y el equipamiento del Hospital de Alta Complejidad de Trelew, en un esquema que mejora liquidez inmediata pero eleva la exposición a riesgos externos.
La Provincia del Chubut oficializó la emisión de títulos de deuda por hasta 650 millones de dólares, con vencimiento a diez años, pagos en moneda estadounidense y bajo legislación del Estado de Nueva York. La colocación se realizará en mercados internacionales y cualquier eventual conflicto deberá resolverse en tribunales extranjeros.
El esquema prevé una tasa de interés fija a definirse en el proceso de licitación y pagos trimestrales de intereses. Los fondos serán integrados en efectivo en dólares, consolidando un perfil de endeudamiento en moneda dura en un contexto económico inestable.
En la estructura financiera aparecen actores internacionales de peso: Bank of New York Mellon actuará como fiduciario, agente de registro y de pago, mientras que JP Morgan Securities y Santander US Capital Markets figuran como compradores iniciales. La colocación estará a cargo de Puente Hermanos.
Uno de los puntos más sensibles es la jurisdicción elegida. La provincia acordó someter cualquier disputa legal a tribunales del Estado de Nueva York o federales de Estados Unidos, lo que implica resignar la órbita judicial local en caso de conflicto.
El destino de los fondos tiene dos ejes principales. Por un lado, la recompra de deuda vigente con vencimiento en 2030 (BOCADE), con el objetivo de reordenar el perfil financiero. Por otro, el financiamiento de obras públicas consideradas estratégicas, entre ellas el acueducto Lago Musters–Comodoro Rivadavia–Rada Tilly–Caleta Olivia y el equipamiento del Hospital de Alta Complejidad de Trelew. Cualquier excedente podrá ser aplicado a otros proyectos de infraestructura.
La operación no pasó nuevamente por la Legislatura. Se ejecuta bajo una autorización aprobada en 2025, que habilitó al Ejecutivo a endeudarse hasta ese monto. Esa ley fijó el marco general —monto y destino—, pero dejó en manos del Gobierno la definición de las condiciones financieras concretas de la emisión.
El diseño también contempla la posibilidad de emitir deuda adicional en el futuro bajo condiciones similares, sin necesidad de autorización de los actuales tenedores, lo que abre la puerta a ampliar el endeudamiento si así se decide.
Los títulos no cuentan por ahora con calificación de riesgo local, aunque podrían obtener ratings internacionales. Tampoco podrán ser ofrecidos al público en Estados Unidos salvo bajo regímenes específicos para inversores institucionales, lo que limita el universo de compradores.
Se prevé además solicitar su listado en Bolsas y Mercados Argentinos y su negociación en A3 Mercados, con el objetivo de dotarlos de liquidez dentro del sistema financiero.
La operación apunta a mejorar el flujo financiero y sostener obras, pero lo hace bajo condiciones exigentes: deuda en dólares, legislación extranjera y dependencia de tribunales internacionales. Un esquema que puede dar oxígeno en el corto plazo, pero que deja a la provincia atada a compromisos duros y con menor margen de maniobra a futuro.
