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Cristina Torres Prádena presentó una nueva ruana tejida en telar ancestral

Radicada en Pico Truncado y nacida en Río Mayo, la artesana compartió una nueva creación realizada con técnica mapuche en telar ancestral. La pieza se suma a una trayectoria de más de dos décadas, con reconocimientos nacionales y un aporte permanente al Festival Nacional de la Esquila.

Con la sencillez que la caracteriza, Cristina Torres Prádena volvió a compartir uno de sus trabajos. A través de sus redes sociales presentó una nueva ruana elaborada con técnica mapuche en telar ancestral y acompañó las imágenes con una breve frase: “Les presento otra ruana que terminé recientemente, elaborada con la técnica mapuche en un telar ancestral”.

Nacida y criada en Río Mayo, y radicada desde hace años en Pico Truncado, Santa Cruz, Cristina lleva más de 23 años dedicada al arte textil. Cada una de sus piezas demanda semanas, e incluso meses de trabajo. Según el diseño, utiliza tanto lana natural de oveja como fibras sintéticas, siempre respetando las técnicas tradicionales que caracterizan su obra.

Su trabajo también forma parte de la historia reciente del Festival Nacional de la Esquila. Es la autora de los ponchos que distinguen a la Paisana Nacional de la Esquila, a la Embajadora Cultural del Festival Nacional de la Esquila y también confeccionó las prendas utilizadas en la elección del Gauchito y Miss Belloncito, aportando una identidad propia a una de las celebraciones más representativas de Río Mayo.

Las fotografías de esta nueva ruana fueron modeladas por su hija Giuliana Rumay, quien habitualmente acompaña la presentación de las prendas confeccionadas por su madre. Junto a las imágenes escribió un mensaje que resume el orgullo de toda la familia: “Ojalá que algún día seas más reconocida por tus trabajos hermosos que hacés. Pico Truncado cuenta con una artesana nacional de telar mapuche”.

La trayectoria de Cristina trascendió hace tiempo el ámbito patagónico. Integró el proyecto “Un Manto para Francisco”, coordinado por MATRIA, donde dos de sus tejidos pasaron a formar parte del manto colectivo entregado al Papa Francisco. También representó a la Patagonia en la Fiesta Nacional de la Artesanía de Colón, Entre Ríos, y una de sus ruanas fue distinguida en el Segundo Salón Municipal del Artesano y su Obra, realizado en Avellaneda, provincia de Buenos Aires.

Cada nueva pieza confirma una manera de entender el oficio. En los dibujos, el laboreo y las terminaciones aparece una artesana que sigue encontrando en el telar un espacio de creación y de encuentro con sus raíces. Sus tejidos no solo abrigan: también cuentan una historia que comenzó en Río Mayo y que hoy continúa creciendo desde Pico Truncado, sin perder el vínculo con el pueblo que la vio dar sus primeros pasos.

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