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El caso Seitune: 27 años al frente de Tecka y una ley que volvió a abrirle las puertas de la reelección

Gobierna Tecka de manera ininterrumpida desde 1999 y atraviesa su séptimo mandato consecutivo, lo que lo convierte en el intendente en ejercicio con mayor permanencia en el cargo en la provincia. La reciente aprobación de las reelecciones indefinidas volvió a habilitarlo para competir en 2027, cuando podría iniciar un octavo período al frente de una localidad de 1.251 habitantes, ubicada sobre el kilómetro 1676 de la Ruta Nacional 40. Su trayectoria resume como pocas el debate sobre la alternancia política y los límites de la permanencia en el poder.

Con apenas 1.251 habitantes, según el Censo Nacional 2022, Tecka podría pasar inadvertida en el mapa provincial. Sin embargo, este pequeño pueblo ubicado sobre el kilómetro 1676 de la Ruta Nacional 40 volvió a instalarse en el centro de la escena política chubutense. La razón tiene nombre y apellido: Jorge David Seitune, el intendente con mayor permanencia ininterrumpida en funciones de toda la provincia.

Llegó al municipio en 1999, durante el gobierno provincial de José Luis Lizurume, cuando la Unión Cívica Radical todavía gobernaba Chubut. Ganó aquella elección y nunca más dejó el despacho de la intendencia. Desde entonces atravesó siete procesos electorales consecutivos con el mismo resultado: la continuidad al frente del Ejecutivo municipal.

Mientras la provincia cambiaba de rumbo político, Tecka mantenía la misma conducción. En estos 27 años pasaron los gobiernos de José Luis Lizurume, Mario Das Neves, Martín Buzzi, Mariano Arcioni e Ignacio Torres. También cambiaron los frentes electorales y los alineamientos partidarios, pero Seitune logró conservar el poder adaptándose a cada nueva etapa política provincial.

Esa capacidad para mantenerse vigente explica, en parte, por qué su nombre quedó en el centro del debate que reabrió la Legislatura del Chubut. La aprobación de la ley que volvió a habilitar las reelecciones indefinidas para intendentes de municipios sin Carta Orgánica tiene varios beneficiarios, pero ningún caso resulta tan emblemático como el suyo.

La denominada “Ley Caminoa”, sancionada en 2023, había fijado un límite de dos mandatos consecutivos para intendentes y concejales. Aunque esa norma no fue retroactiva y comenzó a computar los períodos desde 2019, establecía que el mandato iniciado en 2023 sería el segundo consecutivo, por lo que Seitune ya no hubiera podido presentarse nuevamente en las elecciones de 2027.

Ese escenario cambió esta semana. La Legislatura aprobó la eliminación de ese límite y el jefe comunal de Tecka volvió a quedar habilitado para competir. Si decide presentarse y obtiene un nuevo triunfo, iniciará su octavo mandato consecutivo y superará las tres décadas al frente del municipio.

La elección que dejó un mensaje

La elección de 2023 dejó una de las situaciones más llamativas de la política argentina. Jorge Seitune fue el único candidato a intendente de Tecka. Nadie compitió contra él, pero el resultado terminó generando una fuerte lectura política que trascendió los límites de la localidad.

Obtuvo 416 votos afirmativos y fue proclamado intendente porque la ley establece que el voto en blanco no disputa cargos electivos. Sin embargo, esa misma elección registró 469 votos en blanco y, sumados los nulos, impugnados y recurridos, los votos no afirmativos llegaron a 477.

Desde el punto de vista legal nunca estuvo en duda su continuidad. Desde el punto de vista político, el resultado mostró otra realidad: hubo más vecinos que eligieron no acompañar al único candidato disponible que quienes decidieron votarlo.

Meses después apareció otro capítulo decisivo. Cuando comenzó a quedar claro que la ley impediría nuevas postulaciones a partir de 2027, un grupo de intendentes impulsó una modificación legislativa. Entre ellos estuvo Jorge Seitune, quien firmó el pedido elevado a la Legislatura para eliminar el límite de las reelecciones consecutivas.

El argumento de los jefes comunales fue que debía ser el electorado quien resolviera la continuidad o el reemplazo de un intendente y no una restricción incorporada a la Ley Orgánica de Municipalidades. Finalmente, esa postura obtuvo respaldo parlamentario y la reforma fue aprobada.

Aunque el caso de Seitune concentra la mayor atención, la modificación beneficia a otros intendentes de municipios sin Carta Orgánica. Entre ellos aparecen Miguel Gómez, de Gobernador Costa; Dante Bowen, de Dolavon; Oscar Currilén, de El Maitén; Claudia Loyola, de Camarones; Silvio Boudargham, de Cholila; Marcelo Limarieri, de Gualjaina; Rubén Calpanchay, de José de San Martín, y Ariel Molina, de Corcovado.

La diferencia es que la mayoría de esos intendentes transita su tercer mandato consecutivo. Seitune, en cambio, gobierna desde hace 27 años y quedó habilitado para buscar un octavo período, una situación inédita entre los actuales jefes comunales de la provincia.

Su extensa trayectoria política también tuvo un capítulo judicial. En 2014 fue imputado en una causa por presunta defraudación contra la administración pública municipal. En ese momento, el Ministerio Público Fiscal informó que la investigación respecto del intendente no avanzaba porque se encontraba amparado por los fueros del cargo. De acuerdo con los registros públicos disponibles, no existe una condena firme en su contra derivada de esa causa.

Mucho más que un nombre propio

La historia de Jorge Seitune excede desde hace tiempo los límites de Tecka. Su permanencia durante casi tres décadas convirtió al municipio en el principal caso testigo del debate sobre la alternancia política en Chubut y sobre los límites que debería tener la permanencia de un mismo dirigente en el poder.

Quienes defienden la reforma sostienen que la decisión debe quedar exclusivamente en manos de los votantes. Quienes la cuestionan entienden que la alternancia fortalece la democracia y evita la consolidación de estructuras de poder difíciles de disputar, especialmente en localidades pequeñas donde el municipio concentra buena parte de la actividad institucional y económica.

Hay un dato que sintetiza esa discusión. Desde 1999 hasta la actualidad, Chubut tuvo cinco gobernadores, atravesó distintos oficialismos y modificó varias veces su mapa político. En Tecka, en cambio, el intendente siguió siendo el mismo. Y ahora, con la vuelta de las reelecciones indefinidas, esa historia todavía puede escribir un nuevo capítulo.

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