Cimadevilla cuestionó a la conducción de la UCR Chubut: “Menna lo único que ha hecho es esconder al radicalismo”
Mario Cimadevilla, histórico dirigente de la Unión Cívica Radical de Chubut y exsenador nacional, cuestionó con dureza la conducción provincial encabezada por Gustavo Menna. Lo hizo al analizar la discusión por la Ley de Tierras, donde diferenció la postura asumida por sectores y comités radicales de Chubut de la falta de una posición orgánica del Comité Provincia. También reclamó definiciones a los senadores chubutenses frente a un tema que, sostuvo, involucra directamente la propiedad del territorio argentino.
Mario Cimadevilla cuestionó la falta de una posición institucional de la UCR de Chubut frente a la discusión por la Ley de Tierras, una iniciativa que generó rechazo dentro del radicalismo nacional y que también motivó pronunciamientos de distintos sectores partidarios de la provincia. En Chubut, comités vinculados al frente cordillerano y dirigentes de Trevelin, entre otros, habían reclamado públicamente que diputados y senadores nacionales por la provincia no acompañaran los cambios propuestos.
Ese contraste entre las expresiones territoriales y la conducción provincial fue uno de los puntos centrales de su crítica. Cimadevilla recordó que “el radicalismo como partido en el orden nacional se ha expedido en contra de la ley” y, a partir de allí, puso la mirada sobre el comportamiento de los representantes chubutenses en el Congreso. Al mencionar a los senadores Edith Terenzi y Andrea Cristina, señaló que Cristina ya había expresado que votaría a favor, mientras que sobre Terenzi indicó que no estaba claro qué decisión tomaría.
Para Cimadevilla, esa indefinición no puede sostenerse cuando se discute un tema de semejante peso. Explicó que “cuando vos tenés convicciones, cuando tus decisiones están motivadas por convicciones y no por especulaciones, las decís”, y agregó que, si una definición no se expresa, “evidentemente estás haciendo algún tipo de especulación”.
La crítica se vuelve más dura cuando relaciona esa falta de definición con el contenido mismo de la ley. Cimadevilla sostuvo que “en este tipo de temas, donde está nada más ni nada menos que en juego la tierra de los argentinos, la propiedad del territorio argentino, no podés andar especulando. Tenés que tener convicciones”, y rechazó que un legislador pueda llegar a la instancia de votación sin una postura clara. “Yo no admito que hoy un senador me diga ‘no sé qué voy a hacer’. En este tema no podés andar especulando ni andar dudando”, expresó.
Su cuestionamiento, sin embargo, no estuvo dirigido al conjunto del radicalismo chubutense. Por el contrario, reconoció que distintos dirigentes y comités de la provincia sí tomaron posición, incluso en temas donde esas posturas marcaron distancia con el gobierno provincial. También valoró la reacción del partido a nivel nacional y sostuvo que, “en esta oportunidad, el radicalismo, por defender estos principios republicanos, ha tenido otra vez protagonismo”.
La crítica más fuerte quedó reservada para Gustavo Menna y para el funcionamiento del Comité Provincia. Cimadevilla sostuvo que “Menna, desde que está el comité provincial, lo único que ha hecho es esconder el radicalismo. Lo ha escondido”, y vinculó esa acusación con la ausencia de pronunciamientos institucionales sobre distintos temas que atravesaron a Chubut.
Para explicar esa crítica, planteó que no se conocen posiciones orgánicas del partido sobre varias discusiones provinciales y mencionó específicamente el daño ambiental atribuido a YPF. Cimadevilla preguntó si existe una posición del Comité Provincia sobre “el daño ambiental que causó YPF y cómo repararlo” y respondió que no, marcando que sí hay opiniones de dirigentes radicales, pero no una postura formal de la conducción.
Ese es, para Cimadevilla, el problema de fondo: no la falta de voces dentro del radicalismo, sino la distancia entre esas voces y la conducción institucional del partido. Lo resumió al señalar que “tenemos opiniones algunos radicales sobre estos temas. Pero como partido, orgánicamente, no hay contenido”.
La discusión por la Ley de Tierras terminó así funcionando como un ejemplo concreto de una crítica más amplia hacia Menna. Mientras sectores territoriales del radicalismo chubutense se expresaron, reclamaron definiciones a los legisladores nacionales y en algunos casos asumieron posiciones contrarias a decisiones o alineamientos del gobierno provincial, Cimadevilla cuestionó que el Comité Provincia no haya acompañado ese movimiento con una voz política propia y claramente identificable.
