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No podría decírselo con precisión”: Mongilardi admitió que no sabía si había alguien dentro de la F-100 hundida

El intendente de Alto Río Senguer fue aportando en distintas entrevistas datos que no habían aparecido en la denuncia conocida el jueves y que, con el correr de las horas, modificaron parcialmente la reconstrucción inicial. En LU20 aseguró primero que “gracias a Dios no ha pasado nada a nivel de víctimas”, pero ante una pregunta directa del periodista Carlos Difilippo reconoció que nadie había inspeccionado todavía el habitáculo de la Ford F-100 Duty sumergida en el Lago La Plata y que no podía precisar si había alguna persona en su interior. Desde entonces aparecieron distintas referencias sobre la fecha de ingreso y la profundidad del vehículo, mientras este sábado finalmente se conoció que la camioneta figura a nombre de Hugo Mansilla, empresario de Comodoro Rivadavia vinculado societariamente con actividades relacionadas con la industria petrolera y del gas, quien extraoficialmente habría comprometido para este lunes las tareas de remoción.

La historia de la Ford F-100 Duty, cabina simple, encontrada bajo las aguas del Lago La Plata comenzó a hacerse pública el jueves a partir de la denuncia radicada por el intendente Miguel Mongilardi en la Comisaría de Alto Río Senguer. Desde entonces, la información fue apareciendo de manera progresiva entre la presentación policial, publicaciones municipales, entrevistas concedidas por el jefe comunal a distintos medios y datos obtenidos por Río Mayo 1935 a partir de fuentes que conocen el sector.

En aquella primera denuncia, Mongilardi indicó que, según los registros de acceso al camping municipal, la camioneta había ingresado aproximadamente “unos veinte días” antes, conducida por una persona proveniente de Comodoro Rivadavia. La identidad y otros datos personales quedaron preservados en la copia que tomó estado público, aunque allí también se consignaba que existía una referencia sobre el alojamiento donde se encontraría esa persona y que quienes habían advertido sobre la presencia del vehículo solicitaron mantener sus identidades bajo reserva por temor a sufrir futuras represalias.

Desde las primeras horas, el relato institucional quedó concentrado principalmente en el ingreso de una camioneta a un área protegida, el posible daño ambiental y la necesidad de determinar responsabilidades. Mongilardi profundizó ese enfoque en sus redes sociales al reclamar que la Justicia actuara sobre “el o los responsables”, mientras la Municipalidad sostuvo posteriormente que debía esclarecerse lo ocurrido y retirarse cuanto antes el vehículo para evitar una mayor afectación sobre el recurso hídrico.

De “unos veinte días” a dos fechas concretas de ingreso

La entrevista que Mongilardi concedió a Carlos Difilippo en LU20 amplió considerablemente aquella primera versión. Allí precisó que, según la planilla municipal, la Ford F-100 había ingresado al Parque Shoonem el 31 de julio, transformando la referencia aproximada de “unos veinte días” utilizada en la denuncia en una fecha concreta.

Mongilardi también reveló que la F-100 no había llegado sola. Según explicó, en los registros aparecían dos hombres provenientes de Comodoro Rivadavia, cada uno en un vehículo diferente: uno en la Ford F-100 Duty y otro en una Jeep Cherokee. La Cherokee posteriormente registró su salida del lugar sin inconvenientes, mientras la Ford nunca volvió a figurar entre los vehículos que habían abandonado el sector.

Cuando el intendente comenzó a averiguar qué había ocurrido, consultó al responsable del parque y a quienes habían alojado a esas personas en un establecimiento turístico privado. En LU20 nunca identificó ese alojamiento por su nombre y se refirió en todo momento a “privados”. Según la información que dijo haber recibido allí, la explicación fue que la camioneta se había roto y que por esa razón no había sido retirada.

La cronología volvió a moverse posteriormente. En declaraciones difundidas por Jornada apareció el 2 de agosto como fecha de ingreso del dominio al parque, de manera que una historia que inicialmente había comenzado con una referencia aproximada de “unos veinte días” pasó posteriormente al 31 de julio y, finalmente, a otra fecha concreta situada dos días después. La diferencia no modifica sustancialmente el período, pero resulta llamativa porque las tres referencias fueron relacionadas con el mismo registro municipal y deberían poder quedar definitivamente establecidas a partir de esa documentación.

El hielo, la Cherokee y la afirmación de que no había víctimas

Durante la entrevista en LU20, Mongilardi hizo pública además una hipótesis que hasta ese momento no había sido explicada oficialmente. Según estimó, quienes utilizaban la Ford podrían haber avanzado sobre el Lago La Plata mientras la superficie se encontraba congelada y el hielo habría terminado cediendo bajo el peso del vehículo.

El jefe comunal no presentó esa mecánica como una conclusión de la investigación, sino como una estimación propia. También diferenció el momento del ingreso de la camioneta de la fecha del hundimiento y consideró que el episodio podía haberse producido aproximadamente dos semanas antes de que él recibiera la información.

Mientras desarrollaba esa hipótesis afirmó que “gracias a Dios no ha pasado nada a nivel de víctimas”, una expresión que inicialmente daba a entender que la suerte de quienes habían ingresado desde Comodoro Rivadavia estaba completamente esclarecida.

La explicación empezó a aparecer cuando Difilippo reconstruyó junto al intendente los movimientos posteriores. Mongilardi confirmó que habían ingresado dos hombres y que la Jeep Cherokee había abandonado luego el lugar. Cuando el periodista planteó que quienes estuvieron con la Ford podían haber logrado salir después del hundimiento, regresar al alojamiento y posteriormente retirarse utilizando la Cherokee, el intendente respondió: “Exactamente”.

La información que Mongilardi dijo haber recibido desde el establecimiento privado apuntaba en la misma dirección: allí le habían indicado que el hombre se había retirado y que la camioneta había quedado porque supuestamente estaba averiada. Ese conjunto de datos permite comprender por qué desde el comienzo el Municipio trató públicamente el episodio desde la responsabilidad ambiental y no como una búsqueda de personas desaparecidas.

“¿Están seguros que no hay nadie adentro?”

La aparente certeza quedó relativizada durante la misma entrevista cuando Carlos Difilippo preguntó si alguien había llegado efectivamente hasta el habitáculo de la Ford. Mongilardi explicó que el director regional de Ambiente, Rudi Ivancich, se había trasladado en embarcación hasta el sector, había constatado la presencia del vehículo y realizado la georreferenciación necesaria para organizar las tareas posteriores, pero aclaró que nadie se había sumergido porque era necesario trabajar con personal y equipos especializados.

Difilippo preguntó entonces directamente: “¿Están seguros que no hay nadie adentro?”. Mongilardi respondió: “No podría decírselo con precisión”.

La respuesta introdujo un matiz importante respecto de la afirmación realizada minutos antes sobre la inexistencia de víctimas. Hasta ese momento, el habitáculo no había sido inspeccionado y la tranquilidad expresada por el intendente no provenía de una constatación directa dentro de la camioneta, sino fundamentalmente de la información recibida sobre el regreso de los hombres al alojamiento y la posterior salida de la Jeep Cherokee.

Cuando Difilippo observó que aquella secuencia permitiría presumir que quienes habían llegado estaban vivos, Mongilardi respondió con mayor cautela que “aparentemente sería así”. De esa manera quedó expuesto que una parte de la reconstrucción estaba sostenida por testimonios y registros de movimiento, mientras todavía faltaba la comprobación material dentro del vehículo.

Bahía Miranda y Los Leñadores, datos obtenidos por este medio

Paralelamente a las declaraciones oficiales, Río Mayo 1935 pudo acceder a testimonios de personas que conocen profundamente el sector, lo que permitió precisar algunos elementos que Mongilardi no había mencionado en sus entrevistas.

El lugar donde permanece la camioneta es conocido por los lugareños como Bahía Miranda, una ensenada del Lago La Plata comunicada con el cuerpo principal del lago por un paso de menor profundidad y con sectores más profundos hacia su interior. Personas consultadas por este medio señalaron además que, durante el período en el que habría ocurrido el episodio, una importante franja próxima a la costa permanecía congelada, circunstancia compatible con la hipótesis mencionada por Mongilardi, aunque insuficiente para determinar cómo se realizó concretamente la maniobra.

Uno de los testimonios obtenidos indica que el hielo cubría varios metros desde la costa y que, por sus características, no tendría capacidad para soportar con seguridad el peso de una camioneta de esas dimensiones. El mismo lugareño reconoció, sin embargo, que no existe una reconstrucción cierta de cuánto avanzó la Ford sobre el hielo, de qué manera ingresó ni quiénes permanecían dentro al momento del hundimiento.

Por otra parte, la investigación realizada por este medio indica que los visitantes se habrían alojado en el complejo Cabañas Los Leñadores. El dato debe diferenciarse de las declaraciones de Mongilardi, porque el intendente nunca mencionó ese nombre en LU20 y solamente habló de un establecimiento turístico privado.

La explicación de una camioneta “averiada”

La versión transmitida desde el alojamiento constituye uno de los puntos que todavía requieren una reconstrucción más precisa. Según Mongilardi, cuando consultó por la Ford que no había registrado su salida recibió como respuesta que el vehículo había sufrido una avería y por eso había quedado en el lugar, aunque posteriormente se comprobó que la camioneta se encontraba sumergida en el Lago La Plata.

La investigación deberá establecer quién transmitió aquella explicación, qué información conocían en ese momento quienes estaban vinculados al alojamiento y cuánto tiempo transcurrió desde el hundimiento hasta que la verdadera ubicación de la camioneta llegó a conocimiento de las autoridades. Mongilardi incluso comenzó a plantear durante la entrevista que el propietario del establecimiento también debería haber actuado ante la situación, aunque no terminó de desarrollar esa consideración porque el diálogo avanzó hacia los movimientos posteriores de los visitantes.

La existencia de un supuesto desperfecto mecánico también deberá confrontarse con la hipótesis de que la Ford ingresó sobre el lago congelado. Si esta última secuencia termina acreditándose, será necesario establecer por qué la camioneta hundida fue inicialmente presentada ante terceros como un vehículo simplemente averiado.

Tres referencias temporales y distintas profundidades

Las sucesivas declaraciones también fueron modificando algunos datos objetivos. La cronología pasó de los “unos veinte días” mencionados en la denuncia al 31 de julio señalado por Mongilardi en LU20 y luego al 2 de agosto difundido en una entrevista posterior. Ninguna de esas fechas corresponde necesariamente al hundimiento, ya que el propio intendente calculó que la camioneta habría terminado en el agua bastante después de haber ingresado al parque.

La ubicación del vehículo también acumuló diferentes precisiones. El comunicado oficial de la Municipalidad señaló que la Ford estaba aproximadamente a 30 metros de la costa y entre tres y cuatro metros de profundidad; Mongilardi habló posteriormente en LU20 de seis a ocho metros, mientras en declaraciones difundidas después apareció una referencia de siete a ocho metros.

Las diferencias deberán quedar resueltas cuando personal especializado intervenga directamente sobre la Ford y se pueda establecer con mediciones concretas su posición. Mientras tanto, la Municipalidad confirmó la participación de la Policía, la Fiscalía de Sarmiento y organismos provinciales y mantuvo el pedido de retirar cuanto antes el vehículo debido al eventual impacto de combustibles, aceites y otros fluidos sobre el Lago La Plata.

La preocupación municipal tiene además un respaldo normativo previo al episodio. La Ordenanza N.º 452/13 establece desde 2013 restricciones específicas para la circulación y determinadas actividades con vehículos en los lagos Fontana y La Plata, incluyendo limitaciones para avanzar fuera de los sectores autorizados dentro del área protegida.

El sábado se conoció el nombre y un posible retiro para este lunes

Con el correr de las horas comenzaron finalmente a conocerse detalles sobre la persona vinculada con la camioneta cuya identidad había permanecido preservada durante las primeras jornadas. El vehículo figura a nombre de Hugo Mansilla, empresario de Comodoro Rivadavia con antecedentes societarios vinculados a la prestación de servicios y a actividades comerciales relacionadas con la industria petrolera y del gas.

La aparición de su nombre se produjo después de dos días en los que la información personal había quedado resguardada en la denuncia y tampoco había sido revelada por Mongilardi durante sus primeras intervenciones públicas. A partir de este sábado comenzaron además a circular datos que muestran que habría existido un contacto posterior relacionado directamente con la extracción del rodado.

Extraoficialmente, Mansilla habría comunicado su compromiso de avanzar este lunes con las tareas de remoción de la Ford F-100 mediante equipos especializados. Hasta ahora no trascendió públicamente una declaración realizada por el propio empresario ni los términos formales de una eventual intimación, aunque la existencia de ese compromiso modifica el escenario de incertidumbre que había acompañado las primeras horas del caso y permite comprender con mayor claridad por qué las actuaciones oficiales se orientaron desde el comienzo hacia la responsabilidad por el vehículo y el daño ambiental.

La historia que el jueves comenzó con una Ford F-100 hundida, una identidad preservada y una referencia aproximada a un ingreso ocurrido “unos veinte días” antes llegó así al sábado con una reconstrucción bastante más amplia: dos vehículos provenientes de Comodoro Rivadavia, una Jeep Cherokee que sí abandonó el sector, un alojamiento turístico privado donde se habría explicado que la Ford estaba averiada, la hipótesis de una circulación sobre el hielo de Bahía Miranda, distintas fechas y profundidades informadas a lo largo de las entrevistas y, finalmente, el nombre de la persona a cuyo nombre figura la camioneta junto con la posibilidad de que su extracción se concrete este lunes.

Las actuaciones de la Policía, la Fiscalía y los organismos ambientales deberán terminar de establecer qué ocurrió entre el ingreso registrado y el momento en que la Ford F-100 Duty quedó bajo las aguas de Bahía Miranda, quiénes se encontraban allí cuando se produjo el hundimiento y qué información fue conocida durante los días posteriores antes de que las imágenes llegaran finalmente a manos del intendente.

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